Redacción InsurgentePress/Ciudad de México.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) consideró que el mensaje del Papa Francisco ha sido equilibrado en el que expresó su “dolor y consternación” producto los homicidios registrados en México, entre, ellos el caso de dos sacerdotes jesuitas registrados en la sierra de Chihuahua, el pasado lunes.

En conferencia de prensa en Palacio Nacional López Obrador comentó que modificar la estrategia de seguridad a través de la propuesta que pregonan los conservadores de combatir al crimen organizado con violencia traería consigo más violencia en el País.

La violencia no es el camino para pacificar el País, dijo López Obrador, ni enfrentar el mal con el mal.

“Por eso me pareció equilibrado el mensaje del Papa Francisco porque estos conservadores, no hubiesen querido eso, que el Papa dijera que la violencia produce más sufrimiento.

“¿Esa era la mentalidad, doctrina y el pensamiento que guiaba la acción con Felipe Calderón? No. Era barrer, limpiar y al mismo tiempo extorsionar y establecer relaciones de complicidad con la delincuencia. Todo esto es lo que estamos enfrentando”, sostuvo López Obrador.

López Obrador envío su pésame a la Compañía de Jesús tras el asesinato de los sacerdotes jesuitas, Javier Campos y Joaquín Mora en la sierra Tarahumara de Chihuahua.

Además, respondió al mensaje que difundió el Papa Francisco a través de su cuenta oficial de Twitter.

López Obrador aseguró que el Gobierno federal participa en las investigaciones para capturar a los responsables del asesinato de dos sacerdotes jesuitas, sin atisbo de impunidad en Chihuahua.

“No es nada más encontrar los cuerpos, sino ir al fondo en este caso”, afirmó López Obrador.

López Obrador agregó que es muy extraño, inaceptable y sospechoso que José Noriel Portillo “El Chueco”, señalado responsable del asesinato de los sacerdotes jesuitas y un guía de turistas en ‘llevara una vida tan normal’ en la Sierra Tarahumara.

Según el informe de la Fiscalía de Chihuahua, añadió López Obrador, “El Chueco” patrocinaba un equipo de béisbol, a pesar de los antecedentes y orden de aprehensión vigente por el asesinato de un turista extranjero en 2018.

“Hay que ver si no había impunidad y protección, arreglos, acuerdos y con quienes (son los pactos).

“Y es seguro que los propios sacerdotes jesuitas que vivían ahí, las madres saben todo y con mucho cuidado pueden ayudar, además, son misioneros es gente que dedica su vida a ayudar a los más desposeídos, a los abandonados, a los débiles, entonces va a ayudar mucho el que sepamos todo”, advirtió.

El pasado lunes, sicarios bajo el mando del capo José Noriel Portillo, “El Chueco” ejecutaron a mansalva al interior de la iglesia a dos sacerdotes jesuitas en la comunidad de Cerocahui, municipio de Urique, en la región sierra de Chihuahua.

Los pistoleros ingresaron a la iglesia en persecución de un guía de turista siendo encarado por los religiosos jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar durante la mañana de este lunes.

En respuesta los sicarios dispararon a corta distancia contra los religiosos Campos Morales y Mora Salazar cuyos cuerpos cayeron sin vida al interior del templo en la comunidad de Cerocahui, en la zona serrana de Chihuahua.

Los mercenarios sacaron los cuerpos de Campos Morales y Mora Salazar del templo, además, asesinaron a al guía de turista que perseguían y secuestraron a 4 más en Cerocahui en la sierra de Chihuahua.

Las autoridades federales y estales han desplegado un operativo de búsqueda los cuerpos de los jesuitas, guía de turistas, y 4 personas secuestradas en la convulsionada región de la sierra de Chihuahua.

La Fiscalía de Chihuahua informó que los delincuentes persiguieron y asesinaron al interior de la iglesia a un guía turístico, además, de dos sacerdotes jesuitas.

Los sicarios subieron los cuerpos de las tres víctimas en la parte trasera de una camioneta que partió con rumbo desconocido en la Sierra de Chihuahua.

El Jesuita Javier Avila conocido en los medios como ‘El Pato’ acusó al líder criminal José Noriel Portillo, “El Chueco” del homicidio de los sacerdotes en la comunidad de Cerocahui, Chihuahua.

“Iban tras una persona que se refugió en el templo de Cerocahui. Los 2 jesuitas lo defendieron. Y mataron a los 3. Así de fuerte fue la situación”, relató el padre ‘Pato’ Ávila.

Ya no puedo callar mi dolor, escribió Ávila en una carta difundida en redes sociales, salía de Creel hacia Chihuahua y me llamaron para decir que ‘El Chueco’cabeza de delincuentes acababa de matar a Javier Campos y Joaquín Mora.

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