Agencias /Ciudad de México.- El narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán ha sido condenado a cadena perpetua, un final humillante para un jefe criminal conocido por su capacidad para librarse de todo mal mediante el asesinato, el soborno o un túnel, ahora pasará sus últimos días de vida en la prisión de Alcatraz de las Rocosas.
El narcotraficante mexicano más mediático de los últimos tiempos, Guzmán Loera, pasará el resto de su vida encerrado en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos.
El resultado del juicio era un secreto a voces que este miércoles ha confirmado el juez Brian Cogan: ‘El Chapo’ Guzmán cumplirá cadena perpetua por delitos de narcotráfico, más 30 años por violencia con armas y otros 20 por lavado de activos.
Antes de abandonar la sala, el antiguo líder del cártel de Sinaloa ha aprovechado la ocasión para denunciar “la injusticia del proceso” y la “tortura psicológica, emocional y mental” a la que supuestamente ha sido sometido desde que fuera extraditado a EEUU. Éstos han sido los únicos testimonios que ha pronunciado durante un juicio que ha quedado para la historia.
No sólo se trata del mayor caso jamás juzgado por narcotráfico en Estados Unidos, sino que también ha sido el más caro. Según apuntan varios expertos, el amplio despliegue de seguridad (que ha incluido entre otras medidas el cierre temporal del puente de Brooklyn en cada una de las citas) ha costado más de 50 millones de dólares.
Durante los tres meses que ha durado el proceso, el jurado popular ha examinado cientos de miles de pruebas y ha visto desfilar a más de 56 testigos, cuyos testimonios han permitido confirmar la culpabilidad de Guzmán Loera en 10 delitos relacionados con el narcotráfico, el lavado de dinero y la posesión de armas. Entre los testigos destacaron 14 ex socios, amigos e incluso una ex amante de ‘El Chapo’, que han llegado a acuerdos con la justicia para reducir sus condenas a cambio de traicionar la confianza de su antiguo jefe.
Lo escuchado durante estos meses en el interior de la sala 8D de la Corte Federal de Brooklyn ha servido para desnudar el ‘modus operandi’ de la organización delictiva más importante de México: el cártel de Sinaloa.
En el memorando de sentencia, la Fiscalía cree haber demostrado que Guzmán Loera “fue responsable de la importación o intento de importación dentro de EEUU de al menos 1.213.100 kilogramos de cocaína, 1.440 kilogramos de cocaína base, 222 kilogramos de heroína, 49.800 kilogramos de marihuana y cantidades de metanfetamina”.
El jurado también ha considerado que el ‘El Chapo’ conspiró para asesinar a 26 individuos (entre policías, rivales, antiguos socios o civiles inocentes), que suponían una amenaza para la organización que lideraba. Uno de ellos, superviviente al intento de asesinato, ha testificado de manera simbólica durante la última sesión del juicio poco antes de darse a conocer la sentencia definitiva.
Un juez federal en Brooklyn pronunció la sentencia cinco meses después de la condena de Guzmán en un épico caso de narcotráfico.
El capo de 62 años, que era protegido en México por un ejército de sicarios y una compleja red de corrupción, fue extraditado a Estados Unidos para su juicio luego de fugarse dos veces de cárceles mexicanas.
Guzmán, que lucía su tradicional bigote después de presentarse totalmente rasurado durante el juicio, habló acaso por última vez en público ante la corte. Antes de escuchar la sentencia, se quejó de las condiciones de su encarcelamiento y dijo al juez que se le negó un juicio justo. Dijo que el juez federal Brian Cogan no investigó exhaustivamente las denuncias de faltas de conducta de los jurados.
Guzmán dijo a través de un intérprete que el caso estaba contaminado, se le negó un juicio justo a los ojos del mundo entero. Añadió que cuando lo extraditaron a Estados Unidos, esperaba tener un juicio justo, pero sucedió exactamente lo contrario.
Se puso la mano sobre el corazón y miró a su familia tras escuchar la sentencia. Le agradeció por darle fuerzas para soportar la tortura que dijoi haber sufrido durante los últimos 30 meses.
La condena de perpetua más 30 años estaba ordenada de antemano. El veredicto de culpabilidad conllevaba una sentencia de perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Además, el juez ordenó el pago de 12.600 millones de dólares de ganancias mal habidas, la suma que ganó la organización criminal con la distribución de cocaína y otras drogas en Estados Unidos.
Las pruebas mostraron que el cártel de Sinaloa, a las órdenes de Guzmán, pasó de contrabando a Estados Unidos enormes cantidades de cocaína y otras drogas durante sus 25 años al mando, según indicó la fiscalía en documentos judiciales resumiendo el juicio. Su “ejército de sicarios”, añadieron, tenía órdenes de secuestrar, torturar y asesinar a cualquiera que se interpusiera en su camino.
La defensa alegó que Guzmán era víctima de un montaje de otros traficantes, que se convirtieron en testigos del gobierno para conseguir sentencias más suaves en sus juicios. También dijeron que los jurados pudieron seguir la cobertura periodística del juicio, lo cual contaminó el caso.
“Un resultado justo era un juicio justo, era todo lo que queríamos”, dijo el defensor Jeffrey Lichtman a la prensa frente al tribunal. “No fue justicia. No podemos tolerar una situación en la cual los jurados mentían al juez sobre lo que hacían”.
Desde su extradición en 2017, “El Chapo” ha estado generalmente aislado del mundo exterior. Conscientes de su historial de fugas de prisiones mexicanas, las autoridades estadounidenses le han mantenido en aislamiento en una cárcel de Manhattan y vigilado de cerca en sus comparecencias en el tribunal de Brooklyn donde se ha instruido su caso.
Los expertos dicen que “El Chapo” probablemente terminará en la prisión “Supermax” del gobierno federal en Florence, Colorado, conocida como la “Alcatraz de las Rocallosas”.
A la mayoría de los reclusos de Supermax se les da un televisor, pero su única vista real del mundo exterior es una ventana de 10 centímetros (4 pulgadas). Tienen una interacción mínima con otras personas y reciben todos sus alimentos en sus celdas.
Aunque el juicio estuvo dominado por la figura de Guzmán como un delincuente casi mítico, armado con una pistola con diamantes engarzados y que se mantenía un paso por delante de las autoridades, el jurado no había oído al propio Guzmán salvo cuando dijo al juez que no declararía.
Sin embargo, las pruebas presentadas durante el proceso apuntan a que su decisión de guardar silencio en el puesto de la defensa va contra su naturaleza: varios testigos dijeron al jurado que le encanta su propia historia de cómo pasó de la pobreza a la riqueza gracias al narcotráfico y siempre estaba interesado en encontrar a un escritor o guionista que la narrara. También hubo reportes de que quería declarar en su defensa hasta que sus abogados le convencieron de lo contrario, de modo que su vista para sentencia es su última oportunidad de ser el centro de atención.
Diga lo que diga, es probable que encaje con la versión de la defensa de que es el chivo expiatorio de otros capos a los que se les dio mejor sobornar a políticos y fuerzas de seguridad mexicanas para que les protegieran mientras el gobierno estadounidense miraba para otro lado.
La fiscalía describe un imperio que financiaba aviones privados, grandes casas en primera línea de playa y un zoo privado. Y las posibilidades de que el gobierno estadounidense pueda cobrar la indemnización de aproximadamente 12.500 millones de dólares son inexistentes.
El abogado defensor Jeffrey Lichtman afirmó hace poco que el caso del gobierno era “todo parte de un juicio espectáculo”.

















