Agencias, Ciudad de México.- Un chiste que se contaba antes de la temporada decía que alguien conquistaría el título en la División Central de la Liga Americana sólo porque alguien tenía que ganarlo.

Había cinco clubes con nóminas y expectativas modestas. No parecía abundar el talento, pero sí las esperanzas.

Resulta que el camino a la Serie Mundial, al menos en la Liga Americana, pasa por la Central.

La división que era considerada por muchos la más débil de las Grandes Ligas en abril está sobrerrepresentada seis meses después en los playoffs. Tres de sus equipos siguen con vida en la ronda divisional.

Los Guardianes de Cleveland, campeones divisionales, se medirán con los Tigres de Detroit, luego de barrer en la serie de comodines a los Astros de Houston, monarcas de la División Oeste. Y los Reales de Kansas City chocarán con los Yankees de Nueva York, tras barrer a los Orioles de Baltimore.

“Al jugar en la división todo el año, vimos el calibre de todos los equipos”, comentó el manager de los Guardianes, Stephen Vogt. “Todos se esfuerzan en sus encuentros, juegan muy buena pelota. Y, por lo tanto, es realmente agradable y grandioso que tengamos a tres equipos de nuestra división aquí”.

Pero no es sólo que hayan llegado a estas instancias tres equipos de la misma división. Lo que asombra es que hayan sido tres clubes de esta división.

Cada uno terminó por debajo de la marca de .500 la temporada pasada. En el caso de los Reales, igualaron el peor registro de la franquicia, al sufrir 106 derrotas —50 más que su número de triunfos. Los Tigres ganaron sólo 78 duelos y los Guardianes sumaron 76 victorias.

Así, los tres conjuntos que ahora se han unido en la ronda divisional a los Yankees, campeones del Este, quedaron el año pasado 66 juegos por debajo de .500 en forma combinada.

https://twitter.com/tigers/status/1841634176623112336

¿Quién lo hubiera pronosticado?

No lo hicieron las casas de apuestas. Los Tigres y los Guardianes tenían pronósticos de 66/1 para ganar la Serie Mundial en el día en que se inauguró la temporada, de acuerdo con BetMGM, mientras que los Reales estaban en 200-1. Ello significa que si alguien fue tan perspicaz o iluso para apostar 100 dólares por Kansas City en marzo, podría embolsarse 20,000 dólares en unas semanas.

“Simplemente vamos a tomarnos las cosas un día a la vez”, dijo el campocorto de los Reales, Bobby Witt, quien tendría posibilidades de ser nombrado el Jugador Más Valioso si no fuera porque Aaron Judge estableció con los Yankees una campaña sin precedentes. “Un paso a la vez, tal como lo hemos venido haciendo”.

Incluso el colista de la división se destacó, pero por motivos indeseables. Los Medias Blancas de Chicago rompieron el récord de derrotas en la era moderna, al terminar con una foja de 41-121.

No ha elegido buen momento para lesionarse, y menos de una cirugía Tommy John, Shane Bieber. Y es que el antiguo Cy Young llega a la agencia libre aún convaleciente de la operación más grave realizada a un lanzador. Pero obviamente, el techo está ahí, ser el mejor lanzador de la liga, como hizo en 2020, por lo que pretendientes no le faltarán. Si unes que otros 3 pitchers serán agentes libres restringidos, hace que tu rotación quede mermada.

Alex Cobb, obtenido de los Giants y que apenas ha lanzado en el último año (16 entradas), tras una cirugía en la cadera, Carlos Carrasco, veterano pitcher que ya no será, nunca más, uno de los aces del equipo (ERA de 5.64 en 2024) y Matt Boyd, auténtica revelación de los Guardians en el último tramo de temporada, con un ERA de 2.72, se unen a la fiesta. Dos relevistas como Anthony Gose y Scott Barlow también llegan, aunque el segundo fue liberado en Septiembre. El último es Austin Hedges, cátcher eminentemente defensivo y suplente de Bo Naylor.

No ha sido un buen año para la fábrica de pitchers de los Guardians este 2024. Triston McKenzie ha abierto 16 partidos, y con un ERA de más de 5.00. Al igual que Gavin Williams, con 13 aperturas y parecido éxito, bajando al final de 5.00 de ERA (4.86). Y algo parecido se puede decir de Logan Allen (ERA de 5.73). Ben Lively y Tanner Bibee han sido la cal de la rotación, aunque, parece, lejos del techo que la rotación parecía tener hace unos años. Ahora mismo, ninguno de sus prospectos parece pintar a ace, con el asterisco de McKenzie y su salud.

Si unes las posibles bajas, la rotación, factor siempre diferencial en los de Cleveland, parece escasa. Daniel Espino, top prospect de la franquicia los últimos años, parece un caso perdido, además. En cuanto al ataque, la adquisición de Lane Thomas no ha sido fructífera, aunque al final de temporada ha mejorado ligeramente, y habrá que ver si se opta por traspasarlo en su último año de control. Lo mismo le pasa a Josh Naylor, la figura del lineup, si no estuviera el siempre presente Jose Ramirez. El hecho de jugar con su hermano Bo debería ser un acicate para que la franquicia y jugador renueven, pero afronta, también su último año de control. Rodear a este núcleo de más ofensiva es primordial para volver a ser campeones de división.

Algo a lo que nunca parecen aspirar, pero que siempre consiguen. También han encontrado, al final de campaña, un interesante bate de poder en Jhonkensy Noel. Y pareció que encontraron a otro de esos bates de contacto en David Fry. Sin embargo, su recta final de temporada deja más dudas que certezas. Lo que es seguro es que no necesitan bullpen, porque los Guardians, encabezados por Clase, han sido el mejor cuerpo de relevistas de la liga. Y ninguna de sus principales piezas acaba contrato.

Dos jugadores por los que los Tigers tienen opción acaparan la atención de la gerencia de los Tigers. Casey Mize es, de los dos, el más intrigante, ya que cuenta con opción de 3,1 millones con un buyout pírrico de 10.000 dólares. Mize ha vuelto en 2024 de su cirugía Tommy John y ha estado discreto, con apenas 78 SO en 102 entradas. Ya parece claro que Mize no será ese ace que los Tigers vislumbraron cuando lo eligieron de primer pick en el draft. La otra opción, la de Shelby Miller, es de 4,45 millones con un buyout de 250.000, cantidad que presupongo que pagarán para no pagar esa cantidad por un relevista que ha estado mediocre, pero que ha acabado la temporada como el equipo, espectacular.

Después de sacarse el muerto del contrato de Miguel Cabrera, parece que los Tigers tienen otro en la figura de Javier Baez. El portorriqueño sigue siendo una máquina de hacer swings and misses, pero antes, al menos, conseguía una cifra importante de HRs. Ahora ni eso (.294 de slugging en 2024). Seguir desarrollando a los jóvenes parece que es fundamental. Colt Keith ha dejado destellos, aunque con bastante poco poder (.380 de slugging). Spencer Torkelson ha tenido un año espantoso, que le llevó a ser bajado a las menores, en la primera mitad de temporada, a recuperar su swing. Riley Greene parece la estrella ya del equipo. Lo que no sé si habla bien del techo del equipo. Y ver si Kerry Carpenter (líder en slugging con .587 en 2024) o Parker Meadows pueden consolidarse en el lineup.

En la rotación ha habido buenas noticias. Tarik Skubal, por fin sano, que era lo que parecía separarle de ser una estrella, ha demostrado todo lo que se le presuponía, llevándose el Cy Young fácilmente, logrando la triple corona de la liga americana, y Reese Olson también ha dejado muestras de ser un abridor de mitad de una rotación MLB. Se espera la subida de un Jackson Jobe que, tras la ascensión de Paul Skenes, es posible que sea el pitcher con mayor proyección de la MLB.

En cuanto al bullpen, lo que parecía un bullpen poco fiable a comienzos de temporada regular, con Alex Lange comandando de closer, ha acabado siendo una de las historias de la temporada, con Will Vest, Beau Brieske, Brant Hurter, Tyler Holton y Jason Foley, closer final, formando un cuerpo decisivo en la recta final de temporada. Sin embargo, que los árboles no impidan ver el bosque y, aunque la recta final ha sido impresionante, hay muchas lagunas en el equipo. Que no es la primera vez que un equipo lleva su momentum hasta playoffs y el año siguiente es descabalgado sin remisión.

Año de grandes noticias que se tornan en nubarrones. Algo muy típico en mercados pequeños. Michael Wacha, inmenso durante todo 2024 (ERA de 3.35), saldrá al mercado buscando su último gran contrato. Aunque esos 16 millones son atractivos para un pitcher como Wacha. La de Chris Stratton, en cambio, entiendo que la ejecutará. Porque son 4,5 millones y su buyout es medio millón. En cuanto a bates, Hunter Renfroe no ha tenido, probablemente, el año que pensaba y entiendo que también continuará. 7.5 millones es su opción, con un buyout de 1.

Por último, la última opción es mutua, por Adam Frazier, que no ha dejado de ser más que un jugador de banquillo. Entiendo que los Royals pagarán el buyout de 2-5 millones para no pagarle 8.5 millones. Del resto de agentes libres sin restricciones, mucha gente interesante, pero con bastante edad.

Desde bates interesantes como Tommy Pham, siempre aportando, a bates venidos muy a menos, como Paul DeJong, Yuli Gurriel o Robbie Grossman, o pitchers como Michael Lorenzen que lo ha hecho francamente bien tras venir de Texas (1.57 de ERA en 6 aperturas y 28 entradas), o un relevista asegurador de títulos como Will Smith que, sin embargo, ha perdido prestigio en los últimos años, y ya casi no figura nunca como opción para cerrar partidos y que ha tenido un ERA en 2024 de 6.53 en 41 entradas.

Más de la mitad de estos últimos fueron rentals del pasado trade deadline, o soluciones a la baja de Vinnie Pasquantino. Y jugadores importantes en ese último arreón final que les ha llevado a enfrentarse a los Yankees tras derrotar a los Orioles en la eliminatoria de wild card.

Lo más importante que tenían que hacer los Royals ya lo tienen hecho. Porque asegurarse a una de las estrellas de la MLB en un club de mercado tan pequeño es siempre difícil. Y los Royals ya tienen eso con Bobby Witt, Jr, merecedor, aunque no lo va a obtener, del premio al MVP de la liga americana. Rodearlo de un buen núcleo debe ser lo básico. Vinnie Pasquantino parece un fijo para los siguientes años, pero se necesita más ayuda.

La rotación tiene una pinta increíble. Con lo que ha sido este equipo recientemente. Sin embargo, la más que probable marcha de Wacha, más la opción de jugador para el 2026 de Seth Lugo, auténtica revelación de 2024, deja incertidumbres varias en la rotación. Cole Ragans, en su primer año completo en Kansas, ha respondido a las expectativas que dejó en su segunda parte de 2023 (ERA de 3.14 con 223 SO en 186.1 entradas lanzadas) y Brady Singer ha aparecido muy mejorado.

Kyle Wright, obtenido en traspaso de los Braves y que no ha lanzado, por lesión, en 2024, debe ser un factor en la rotación de los Royals en 2025. El bullpen, en cambio, ha sido una ruleta rusa. James McArthur, Chris Stratton y, al final, Lucas Erceg, traído de Oakland, han ejercido de closers, dejando todos más sombras que luces, salvo Erceg, que ha estado muy fiable, tanto en temporada regular como en la wild card.

https://twitter.com/Royals/status/1841940513106034879

Comentarios desactivados en A menudo ignorada, la División Central colocó a 3 clubes en series divisionales