Agencias/Ciudad de México.- Al menos 30.000 empleos vinculados a las maquiladoras se perdieron producto de los aranceles que aplicó el Presidente de Estados Unidos (EEUU) Donald Trump, principalmente en el norte de México durante 2025.
En medio de la vorágine arancelaria de Trump el gobierno mexicano ha resistido con un aumento anual del 4% en las exportaciones de productos hacia el extranjero, en su mayoría a Estados Unidos.
De acuerdo con el reporte del periódico Milenio, señaló que unos 29.991 maquiladores perdieron su trabajo, lo que implica un promedio de casi 5.000 empleos perdidos cada mes, durante el primer semestre de 2025.
Entre los elementos que agravan la situación están las medidas arancelarias que implementó el Gobierno de EEUU y la sustitución de mano de obra por tecnología, como el uso de la inteligencia artificial en procesos cada vez más automatizados.
“En lo que va de este año me ha bajado el trabajo un 60 o 70%. Y pienso que para el siguiente año ya solo voy a tener un 10% o nada. Ya están creando un software para hacer las auditorías”, comenta Sergio Ponce de León, ingeniero industrial y auditor de proveedores de maquila médica en Ciudad Juárez.
Estas cifras contrastan con el crecimiento del número de maquiladoras abiertas en México en los últimos siete meses. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) entre diciembre de 2024 y junio de 2025 la cantidad de empresas relacionadas con esta actividad aumentó en 42 unidades para quedar en 6.562.
Sin embargo, el contexto económico dificulta la continuidad de estas firmas, pues al menos 13 ya comunicaron su cierre, se declararon en bancarrota o sencillamente suspendieron actividades.
Si bien la situación económica juega un papel central, la industria de la maquila en México es un sector donde se denuncian diversas prácticas laborales como la firma de contratos temporales (de entre un mes o tres meses).
La directora del Comité Fronterizo de Obreras en Coahuila, Julia Quiñones, denuncia que los aranceles de EEUU impuestos se convierten en una excusa para reforzar estrategias empresariales en contra de la seguridad laboral de los trabajadores, y las cuales se aplican desde hace años.
Quiñones narra que, por ejemplo, muchas empresas terminan contratos antes de diciembre para evitar el pago de aguinaldo o en mayo para evitar el pago utilidades, esto sumado a que, al ser contratos temporales, los trabajadores no generan antigüedad.
“Las maquiladoras aprovechan el momento para ganar lo más que se pueda, a costa de los trabajadores. Siempre lo han hecho y este año lo hacen más”, declaró Quiñones para Milenio Diario.


















