Agencias, Ciudad de México.- Fitch Ratings recortó la calificación de impago a largo plazo de Credit Suisse Group en un escalón, a “BBB”, con perspectiva negativa, lo que supone una nueva rebaja para el asediado banco suizo.

Credit Suisse es uno de los bancos a los que más dinero debe la atribulada financiera mexicana Crédito Real, que ha iniciado un procedimiento de quiebra por deudas de 2,600 millones de dólares, informó el jueves un periódico económico local.

Documentos privados muestran que Crédito Real tiene una deuda de más de 100 millones de dólares con Credit Suisse, según un artículo del periódico económico mexicano El CEO. Sería la mayor deuda de Crédito Real con un banco extranjero, según el medio.

Moody’s rebajó su calificación y S&P adoptó una visión más dura de las perspectivas del banco esta semana, mientras Credit Suisse intenta frenar las pérdidas y recuperar su equilibrio bajo un nuevo CEO.

La noticia se produce cuando medios han informado que Credit Suisse estaba estudiando la posibilidad de realizar amplios recortes y después que la agencia de calificación Moody’s rebajara la calificación de la deuda no garantizada del banco.

El banco nacional de desarrollo de México, Nacional Financiera (NAFIN), es la entidad con la que Crédito Real tiene una mayor deuda, con 119 millones de dólares en deudas impagadas, según El CEO. NAFIN no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.

Crédito Real anunció el inicio de un procedimiento de quiebra en julio, después de suspender pagos a principios de año.

Fitch citó la nueva revisión estratégica de Credit Suisse y una gran pérdida en el segundo trimestre, que, en su opinión, pone de manifiesto los desafíos para estabilizar el rendimiento del banco y generar una rentabilidad adecuada de su franquicia de gestión de riqueza.

La revisión estratégica podría dar lugar a “importantes gastos de reestructuración en un momento en el que los débiles resultados del banco limitan la generación de capital interno”, dijo a última hora del jueves.

“Hemos indicado que informaremos sobre el progreso de nuestra revisión estratégica integral cuando anunciemos nuestros resultados del tercer trimestre; cualquier información sobre los posibles resultados antes de esa fecha es totalmente especulativa”, dijo un portavoz de la entidad de crédito con sede en Zúrich.

La perspectiva negativa de Fitch refleja su opinión de que un nuevo plan de reestructuración daría lugar a un riesgo de ejecución significativo, especialmente si requiere costes materiales dada la débil generación de beneficios del banco con sede en Zúrich.

“El fracaso en la estabilización del modelo de negocio, en la mejora de la rentabilidad operativa o en el cumplimiento del compromiso de mantener un ratio de capital común de nivel 1 (CET1) de al menos el 13% sería negativo para las calificaciones”, añadió.

Credit Suisse ha nombrado a su jefe de gestión de activos, Ulrich Körner, como nuevo director ejecutivo, encargándole la reducción de la banca de inversión y el recorte de más de 1,000 millones de dólares en costes.

La medida se produce después de que Credit Suisse sufriera pérdidas multimillonarias el año pasado, incluida una pérdida de 5,500 millones de dólares por el impago del “family office” estadounidense Archegos Capital Management y el agujero provocado por la caída de la firma financiera británica Greensill.

El banco afirma que está bien capitalizado y que saldrá fortalecido de la reestructuración.

Las acciones de Credit Suisse, que han bajado más de un 40% este año, apenas sufrían cambios en la actividad previa a la apertura del mercado.

Credit Suisse ha visto una serie de salidas y se ha comprometido a remodelar fundamentalmente su banco de inversión, que no es rentable, por lo que el desgaste y las salidas del negocio podrían reducir el número de empleados, además de los recortes de empleo activos. La plantilla de la empresa ha aumentado en más de 2.000 personas desde finales de 2020, en parte debido a la contratación de más empleados en cumplimiento.

La compañía ha estado buscando un cambio de rumbo después de que las explosiones de Archegos Capital Management y Greensill Capital socavaran la confianza, debilitaran los negocios clave y estimularan un éxodo de talento. El banco, con sede en Zúrich, ha cambiado todo su equipo ejecutivo y la mitad de su consejo de administración en los últimos 18 meses, en un esfuerzo por superar la crisis.

El mes pasado, el prestamista dijo que pretende recortar su base de costes global por debajo de los 15,500 millones de francos (16,100 millones de dólares) a mediano plazo, superando ampliamente el objetivo de 16,500 a 17,000 millones de francos establecido a finales de 2021. La empresa declaró 16,600 millones de francos de gastos operativos ajustados en los 12 meses terminados en junio. Incluyendo los costos de litigios y reestructuración, los gastos totales de la empresa en ese periodo fueron de 20,500 millones de francos.

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