Agencias

Bruselas, Bélgica, EU, 5 noviembre 2017.-El presidente cesado de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, y los cuatro ex consellers que le acompañan en Bruselas, Antoni Comín (Salud), Clara Ponsatí (Enseñanza), Lluís Puig (Cultura) y Meritxell Serret (Agricultura), han sido puestos a disposición judicial este mediodía.

A las 9.17 horas, los cinco junto a su equipo legal se han personado en la Comisaría de Policía de la Rue Royale 202, donde está la dirección general de la Policía Federal. Sobre las 13.30 horas, Paul Bekaert, el letrado contratado el lunes, entró a pie en la sede de la Fiscalía de Bruselas, en el número 4 de la Rue de Quatre Bras, frente al Palais de Justice de la capital, donde los periodistas llevan montando guardia desde la mañana del sábado. Y unos minutos después, en varios coches, el resto de la comitiva llegó al mismo edificio.

Apenas un par de horas antes, Gilles Dejemeppe, portavoz de la propia Fiscalía de Bruselas (diferente a la Federal), había anunciado que los arrestos se producirían “lo antes posible” para que un magistrado pudiera ser designado. Desde mediados de semana se había especulado con la posibilidad de que el abogado belga, que asesora a los reclamados por la Justicia española, hubiera pactado una entrega en cuanto la orden fuese tramitada, precisamente para evitar el hecho de ser detenidos.

A partir de ahora, Puigdemont y sus colaboradores deben comparecer antes de 24 horas ante el juez de instrucción, que a su vez deberá decidir en otro plazo de 24 horas si los libera con ciertas condiciones (privación de viaje, una fianza u otras cautelares) o los deja en libertad mientras la corte (conocida como Chambre du Conseil) decide sobre la petición de entrega de la juez Carmen Lamela en los próximos 15 días.

Si la decisión fuera la de que permanezcan en prisión, expertos penalistas explican que las tres cárceles más probables serían las de Saint-Gilles (un enorme edificio en el medio del barrio), Forest o Haren.

Comentarios desactivados en Puigdemont y sus exconsejeros se entregan a la justicia belga