Agencias/Ciudad de México.- Las autoridades sanitarias han reportado un nuevo brote de ébola en la República Democrática del Congo, con más de 300 casos sospechosos y al menos 88 muertes. También se han reportado casos en la vecina Uganda.

La Organización Mundial de la Salud declaró el brote una emergencia de salud pública de importancia internacional.

Un nuevo brote de ébola ha causado al menos 80 muertes en Ituri, una provincia del este de República Democrática del Congo, informaron las autoridades, mientras trabajadores sanitarios se apresuraban el sábado a intensificar las pruebas de detección y el rastreo de contactos para contener la enfermedad. El brote se confirmó el viernes, con 65 decesos y 246 casos sospechosos.

Mientras, reporteros de The Associated Press en Bunia, la capital de Ituri, entrevistaron a residentes que relataron sus temores y los entierros constantes.

“Todos los días muere gente… y esto ha estado ocurriendo desde hace aproximadamente una semana. En un solo día, enterramos a dos, tres o incluso a más personas”, contó Jean Marc Asimwe, residente en la ciudad. “En este momento, no sabemos realmente qué tipo de enfermedad es”, dijo Asimwe.

El ministro de Salud, Samuel-Roger Kamba, apuntó el viernes por la noche que se habían registrado ocho casos confirmados por laboratorio, incluyendo cuatro muertos.

Los resultados de las pruebas confirmaron el virus de Bundibugyo, una variante de la enfermedad que ha tenido menos presencia en brotes anteriores en el país. Este es el 17º brote en Congo desde que el ébola apareció por primera vez en el país en 1976.

El ébola es altamente contagioso y puede contraerse a través de fluidos corporales como el vómito, la sangre o el semen. La enfermedad que provoca es rara, pero grave y a menudo mortal.

El presunto paciente cero en el último brote es una enfermera que murió en un hospital de Bunia, indicó Kamba. El caso se remonta a hace tres semanas, al 24 de abril.

No dijo si se analizaron muestras de la enfermera, pero comentó que la persona presentó síntomas compatibles con el ébola.

La enfermedad se identificó por primera vez en 1976 tras dos brotes en rápida sucesión en lo que hoy es Sudán del Sur y Congo, según la OMS.

Causada por distintos virus

La enfermedad por ébola es causada por distintos virus. La OMS indica que tres de ellos son conocidos por provocar grandes brotes: el virus del ébola, el virus de Sudán y el virus de Bundibugyo. El brote actual está causado por el virus de Bundibugyo, que es raro y solo ha sido responsable de otros dos brotes reportados previamente.

Según la OMS, una familia de murciélagos frugívoros es al parecer el hospedador natural de los virus que causan el ébola, y otros animales como los simios y los monos también pueden infectarse.

Las personas pueden infectarse a partir de estos animales, y los virus pueden propagarse de persona a persona mediante el contacto con fluidos corporales como la sangre, las heces o el vómito de una persona infectada, o con superficies que hayan sido contaminadas por fluidos corporales.

Los síntomas aparecen entre dos días y tres semanas después de la exposición, aunque por lo general surgen en aproximadamente una semana, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

Las enfermedades comienzan con síntomas similares a los de la gripe, incluidos fiebre, dolores, fatiga y dolor de garganta. Más adelante, los pacientes pueden presentar problemas gastrointestinales, erupciones cutáneas, convulsiones y hemorragias.

La tasa promedio de letalidad del ébola es de alrededor del 50%, según la OMS, con tasas que han variado del 25% al 90% en brotes anteriores.

Solo hay vacunas y tratamientos aprobados para el virus del ébola.

2013-2016: El peor brote registrado

Un brote de hace una década en varios países de África occidental es el peor registrado.

Hubo más de 28,000 casos y más de 11,000 muertes, mientras la enfermedad altamente contagiosa se propagó ampliamente en Guinea, Liberia y Sierra Leona y se extendió a naciones cercanas. También se reportó un pequeño número de casos en Estados Unidos, el Reino Unido, Italia y España, vinculados a viajeros procedentes de África o a trabajadores de la salud que regresaron a casa tras ayudar con el brote.

Según investigadores, la epidemia vinculada al tipo de virus del ébola al parecer había comenzado en el sureste de Guinea cuando un niño — el “paciente cero” — entró en contacto con murciélagos frugívoros infectados.

2018-2020: Congo y Uganda

El segundo brote más grande de la historia ocurrió poco después en las provincias congoleñas de Kivu del Norte, Kivu del Sur e Ituri, con algunos casos en la vecina Uganda. El brote más reciente, anunciado el viernes, también está en Ituri, en la frontera con Uganda.

Según los CDC de Estados Unidos, el brote de hace ocho años tuvo más de 3.400 casos reportados y más de 2.200 muertes, con una tasa de letalidad del 66%.

Al igual que el brote de 2013-2016, también fue causado por el virus del ébola.

Congo ha tenido más de una docena de brotes importantes previos, incluido uno tan reciente como a finales de 2025.

2007-2008: Uganda

Un brote de enfermedad por ébola en 2007 en el oeste de Uganda, en la frontera con Congo, fue la primera aparición reportada de la cepa Bundibugyo.

Según los CDC de Estados Unidos, hubo 131 casos reportados y 42 muertes, y el organismo señaló que la tasa de letalidad de la cepa Bundibugyo parecía ser menor que la de las otras. Sin embargo, todavía no existe un tratamiento específico ni una vacuna para el virus de Bundibugyo.

Uganda también ha tenido varios brotes de ébola.

1976: Los primeros brotes conocidos

El primer brote conocido de ébola ocurrió hace 50 años en localidades de lo que entonces era Sudán y ahora forma parte de Sudán del Sur. Los científicos creen que se originó en una fábrica de algodón donde los trabajadores tuvieron contacto con murciélagos en almacenes, aunque la fuente no ha sido confirmada. Fue causado por lo que más tarde se conocería como el virus de Sudán.

Según estudios posteriores, al menos 151 personas murieron y se reportaron 284 casos, muchos después de que personas enfermas fueran llevadas a hospitales y propagaran la enfermedad a trabajadores de la salud y a otros cuando aún era desconocida.

Un brote meses después en el norte de Congo — que entonces se llamaba Zaire — tuvo 280 muertes y una tasa de letalidad extremadamente alta, y llevó por primera vez a los científicos a identificar el virus del ébola. Ese brote comenzó en una aldea remota cerca del río Ébola, del que la enfermedad tomó su nombre.

La primera infección conocida de ébola fuera de África ocurrió ese mismo año, cuando un técnico de laboratorio británico se pinchó accidentalmente con una aguja mientras estudiaba muestras. Se recuperó.

Desde que se identificó el ébola, se han registrado muy pocos casos fuera de África.

Preocupa a la OMS la “magnitud y rapidez” de la propagación del ébola; van 134 muertes

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó abiertamente su preocupación el martes por la “magnitud y la rapidez” de un brote de un tipo raro de ébola conocido como Bundibugyo en el este de la República Democrática del Congo, donde las autoridades reportaron 134 muertes sospechosas y más de 500 posibles casos.

El virus se propagó sin ser detectado durante semanas después de la primera muerte conocida, ya que las autoridades realizaron pruebas para una cepa más común de ébola que dieron negativo, dijeron expertos en salud y trabajadores humanitarios. El virus Bundibugyo que se ha detectado no tiene medicamentos ni vacunas aprobados.

En Bunia, el lugar de la primera muerte conocida, trabajadores sanitarios con equipo de protección se desplazaban entre residentes que llevaban mascarillas de tela. “Conozco las consecuencias del ébola, sé cómo es”, dijo una residente preocupada, Noëla Lumo.

En el Congo se esperaban envíos desde Estados Unidos y Reino Unido de una vacuna experimental para diferentes tipos de ébola, desarrollada por investigadores de Oxford, dijo Jean-Jacques Muyembe, un experto en virus del Instituto Nacional de Investigación Biomédica.

“Administraremos la vacuna y veremos quién desarrolla la enfermedad”, afirmó. Pero varios expertos dijeron que esos esfuerzos llevarían tiempo.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que está “profundamente preocupado por la magnitud y la rapidez de la epidemia”, y señaló como motivos de alarma la aparición de casos en zonas urbanas, las muertes de trabajadores sanitarios y un importante movimiento de población.

En el Congo se han confirmado 30 casos, dijo Tedros más tarde a una reunión del comité de emergencia de la agencia de salud de la ONU. Dijo que la vecina Uganda ha informado a la OMS de dos casos confirmados, incluida una muerte en Kampala, su capital, entre personas que habían viajado desde el Congo.

La OMS espera que el brote dure al menos varios meses

La OMS declaró el brote de ébola una emergencia de salud pública de importancia internacional, lo que requiere una respuesta coordinada. Se ha iniciado el envío de recursos a las dos provincias afectadas cerca de Uganda. Varias partes del este de Congo están en manos de rebeldes armados, lo que complica el envío de ayuda.

La jefa del equipo de la OMS en el Congo, la doctora Anne Ancia, dijo que las autoridades no han identificado al paciente cero en el brote.

También dijo que la vacuna Erbevo, utilizada contra un tipo diferente de ébola, forma parte de las que se estudian para un posible uso. Pero incluso si esa u otra es aprobada, tardaría dos meses en estar disponible.

“No veo que en dos meses hayamos terminado con este brote”, afirmó.

Por ahora, dijo Ancia, ni los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos ni los Centros para el Control de Enfermedades de África estaban sobre el terreno, pero otros sí, incluidos Médicos Sin Fronteras y la Cruz Roja.

La oficina de UNICEF en Bunia dijo que había recibido un envío inicial de 16 toneladas de suministros de socorro, principalmente desinfectantes y jabones, equipo de protección personal y tabletas de purificación de agua y tanques de agua.

Hela Skhiri, jefa de la oficina de UNICEF en Bunia, dijo que los suministros de socorro se distribuirían según la necesidad en tres centros de tratamiento en la provincia de Ituri.

Dentro de Congo, ahora se han confirmado casos en Bunia, la capital de la provincia de Ituri, en Goma, capital de Kivu del Norte, en manos de rebeldes, y en las localidades de Mongbwalu, Nyakunde y Butembo, donde viven bastante más de un millón de personas en total.

El doctor Peter Stafford, un médico estadounidense, está entre los casos de Bunia, según Serge, la organización cristiana para la que trabaja. Estuvo atendiendo a pacientes en un hospital.

Tedros dijo que un estadounidense dio positivo y fue trasladado a Alemania, pero no confirmó la identidad del paciente.

Hay un creciente pánico entre algunos residentes

El ébola es muy contagioso y puede contraerse a través de fluidos corporales como vómito, sangre o semen. La enfermedad que causa es rara pero grave y a menudo mortal. El ébola causa fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, debilidad, diarrea, vómitos, dolor de estómago y sangrado o moretones inexplicables.

En el brote de hace más de una década, en el que murieron más de 11,000 personas, muchos se infectaron mientras lavaban cuerpos durante funerales comunitarios.

“El ébola es en gran medida una enfermedad de la compasión, en el sentido de que afecta a las personas que tienen más probabilidades de estar cuidando a los enfermos”, dijo el doctor Craig Spencer, profesor asociado de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Brown que sobrevivió al ébola hace más de una década después de contagiarse en Guinea.

El martes había un creciente pánico en los barrios de Bunia. Las autoridades locales instaron a la gente a mantener la calma y adherirse a medidas preventivas, incluida la práctica de una buena higiene y tener cautela durante los funerales.

“Es realmente triste y doloroso porque ya hemos pasado por una crisis de seguridad, y ahora el ébola también está aquí”, dijo Justin Ndasi, un residente de Bunia. “Tenemos que protegernos para evitar esta epidemia”.

El desafío más importante es romper la cadena de transmisión del virus, dijo Muyembe, y agregó que la mayoría de los brotes anteriores de ébola en Congo “se controlaron simplemente aplicando medidas de salud pública”.

Pruebas con falsos negativos retrasaron la respuesta

El Congo ha dicho que la primera persona murió por el virus el 24 de abril en Bunia, pero la confirmación no llegó durante semanas. El cuerpo fue repatriado a la zona de salud de Mongbwalu, una región minera con una gran población.

“Eso hizo que el brote de ébola se agravara”, dijo Kamba, el ministro de Salud.

Cuando otra persona enfermó el 26 de abril, se enviaron muestras a Kinsasa, la capital de Congo, para su análisis, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África. Bunia está a más de 1,000 kilómetros (620 millas) en un país con algunas de las peores infraestructuras del mundo.

Las muestras de Bunia se analizaron inicialmente para el tipo más común de ébola, la variedad de Zaire, dijeron funcionarios congoleños. Dieron negativo, afirmó el doctor Richard Kitenge, gerente de incidentes del Ministerio de Salud para el ébola.

El 5 de mayo, la OMS fue alertada de unas 50 muertes en Mongbwalu, entre ellas, las de cuatro trabajadores sanitarios. La primera confirmación de ébola llegó el 14 de mayo.

“Nuestro sistema de vigilancia no funcionó”, dijo Muyembe. “El laboratorio de Bunia (…) debería haber continuado la búsqueda y enviado las muestras al laboratorio nacional. Algo salió mal allí. Por eso terminamos en esta situación catastrófica”.

Sólo los laboratorios en Kinsasa y Goma, que ahora está controlada por el grupo rebelde M23 respaldado por Ruanda, tienen la capacidad de realizar pruebas para el virus Bundibugyo.

Benjamin Mbonimpa, secretario permanente del M23, afirmó que el gobierno rebelde había establecido puntos de entrada y salida en Goma y asumiría la responsabilidad de los servicios funerarios en caso de que el virus se propagara.

“Nuestra prioridad es proteger a la población dentro de nuestra jurisdicción, y exhortamos a la gente a reanudar sus actividades diarias”, dijo.

Matthew M. Kavanagh, director del Centro de Política y Política de Salud Global de la Universidad de Georgetown, criticó la decisión anterior del gobierno de Trump de retirarse de la OMS y hacer profundos recortes en la ayuda exterior — “el mismo sistema de vigilancia destinado a detectar estos virus de manera temprana”, dijo.

El Departamento de Estado de Estados Unidos informó que ya ha proporcionado 13 millones de dólares para la respuesta.

La doctora Ancia, de la OMS en Bunia, dijo que los recortes de financiación habían tenido “un marcado efecto perjudicial en los actores humanitarios”.

Sobre el terreno, la respuesta se complica por la falta de recursos.

Trish Newport, gerente del programa de emergencias del grupo de ayuda Médicos Sin Fronteras, dijo que su equipo en Bunia identificó casos sospechosos durante el fin de semana en el hospital Salama, donde no hay una sala de aislamiento. Intentaron, sin éxito, ubicarlos en otro centro de salud en Bunia.

“El equipo llamó a otros centros de salud para ver si tenían aislamientos”, dijo. “Cada centro de salud al que llamaron dijo: ‘Estamos llenos de casos sospechosos. No tenemos espacio’. Esto te da una visión de la locura que se vive ahora mismo”.

Uganda también confirmó el viernes un caso de ébola que, según las autoridades, fue “importado” desde el Congo. La persona murió en el Hospital Musulmán Kibuli, en la capital Kampala, el 14 de mayo.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África habían dicho que les preocupa el riesgo de una mayor propagación debido a la proximidad de las zonas afectadas con Uganda y Sudán del Sur.

El cuerpo del paciente que murió en Kampala fue trasladado posteriormente de regreso al Congo y no se ha confirmado ningún otro caso local, informó el Ministerio de Salud de Uganda, también se realizaron pruebas de detección a las personas en la entrada del Hospital Musulmán Kibuli.

Ismail Kigongo, residente en Kampala, dijo que el nuevo brote le recordó a su padre, a quien perdió durante la pandemia de COVID-19. “De verdad me asusto porque recuerdo haber enterrado a mi padre sin mirar su cuerpo”, dijo.

Kenia, vecino de Uganda, dijo el sábado que solo existe un “riesgo moderado de importación” del virus del ébola debido a los viajes regionales. El gobierno de Kenia dijo que ha formado un equipo de preparación ante el ébola y ha reforzado la vigilancia en todos los puntos de entrada.

Un país grande que a menudo enfrenta desafíos logísticos

El Congo tiene experiencia en el manejo de brotes de ébola, pero a menudo enfrenta desafíos logísticos para llevar expertos y suministros hasta las regiones afectadas.

Al ser el segundo país más grande de África por superficie, sus provincias están alejadas y en la mayoría hay conflictos. Ituri, por ejemplo, está a unos 1,000 kilómetros (620 millas) de la capital del país, Kinsasa, y está devastada por la violencia de milicianos respaldados por Estado Islámico.

Hasta ahora, la enfermedad se ha confirmado en tres zonas sanitarias de la provincia de Ituri, incluida la capital, Bunia, así como en Rwampara y Mongwalu, donde se concentra el brote.

Solo se han analizado 13 muestras de sangre en el Instituto Nacional de Investigación Biomédica, de las cuales ocho dieron positivo a la cepa de Bundibugyo. Las cinco restantes no pudieron analizarse debido al volumen insuficiente de muestras, indicó el ministro de Salud.

En Bunia, la principal ciudad de Ituri, los negocios y las actividades habituales en zonas públicas parecían transcurrir con normalidad el viernes.

Una residente, Adeline Awekonimungu, dijo que espera que el brote se contenga rápidamente. “Mi recomendación es que el gobierno se tome este asunto en serio y que se haga cargo de los hospitales para que este asunto pueda ponerse bajo control”, manifestó.

Todos los grandes brotes de ébola han ocurrido en el África subsahariana, donde son endémicos los virus que lo causan. Los peores han sido en África occidental y central.

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