Redacción InsurgentePress/Ciudad de México.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró que el caso de Ildefonso Guajardo ex secretario de Economía que ha sido acusado de enriquecimiento ilícito durante su gestión en el Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018) es meramente legal sin ningún tinte político en el País.

“Pues que no, nosotros no perseguimos a nadie por razones políticas, no es mi fuerte la venganza. Si hay algún asunto judicial, pues tiene que ver con la fiscalía y es cosa de aclararlo.

“El que nada debe, nada teme, por eso no debe de preocuparse. Si no tiene nada ilegal, si él es una gente honesta, qué se puede preocupar”, dijo López Obrador en conferencia en Villahermosa, Tabasco.

Aquí hay dos cosas, agregó, una es la acusación judicial, y esa se atiende.

“Y la otra es la conciencia de cada quien, lo más importante es la tranquilidad de conciencia. Entonces, si él tiene tranquila su conciencia, pues lo demás es lo de menos”, sostuvo.

Esto, precisó López Obrador, es un asunto judicial en el que nada tiene que ver la presidencia de la República.

“Nosotros hemos dado la instrucción de que no haya corrupción y que no haya impunidad, y que cuando se conoce de un presunto delito se tiene que denunciar, que no debe de ocultarse nada. Es cero corrupción y cero impunidad, sea quien sea.

“Si un secretario va y me lleva un expediente sobre un supuesto hecho de corrupción, lo que hago es: proceda, eso es lo que le digo, proceda, envíe la denuncia donde corresponda.

“Porque imagínense si el Presidente de México recibe un informe sobre un posible acto de corrupción y le dice al secretario o al subordinado, quien sea:‘No te metas en eso, déjalo ahí, a partir de ese momento ya para el servidor público, el Presidente se demeritó, se devaluó.

“Eso no lo puede hacer un Presidente, el Presidente no puede ser rehén de nadie”, enfatizó López Obrador.

Desde el principio, añadió López Obrador, hablé de mis familiares y dije que sólo me hacía cargo de Jesús Ernesto, y eso porque es todavía menor de edad, pero del resto no.

“Que cada quien se haga cargo de sus asuntos y asuma su responsabilidad. Y nosotros no vamos a fallar en nada.

“Si por eso es que están tan enojados los conservadores, sobre todo los medios, bueno los de mero arriba, que son los jefes, los machuchones, como decimos en Tabasco, porque antes se rayaban, no pagaban impuestos o se les devolvían los impuestos, hacían jugosos negocios al amparo del poder público.

“Ellos eran los que mandaban, eran los dueños de México y desde luego el gobierno estaba subordinado, era un gobierno faccioso, un gobierno secuestrado, tomado al servicio de una minoría rapaz; ahora no.

“Por eso es importante la democracia, porque cuando hay democracia es el pueblo el que elige, no son los grupos de intereses creados.

“Una autoridad que llega después de ser apoyada, respaldada por un grupo de intereses creados, cuando ocupa un cargo, cualquier cargo, va a estar al servicio de quien lo puso”, afirmó.

El mandato del pueblo, agregó, es servir a los ciudadanos el enojo es ese, para que se entienda bien.

“Y esa cúpula de poder económico tiene también el control de la mayoría de los medios de información y también el apoyo de intelectuales orgánicos.

“No crean ustedes que a los intelectuales orgánicos, a Aguilar Camín o a Krauze nada más los financiaba el gobierno. No. También las grandes empresas, los integrantes de grupos de intereses creados también”, sostuvo.

Es como lo que existía en el porfiriato, una cúpula, señaló, luego los hombres fuertes en cada estado financiaron esos acuerdos.

“Aquí en Tabasco don Polo Valenzuela, Abraham Bandala, eran los hombres fuertes, también los intelectuales orgánicos, los científicos y la prensa, totalmente alineada, porque no había prensa opositora, la prensa opositora estaba en el exilio, porque no había libertades y no se podía ejercer el periodismo.

“Los que lo hicieron en ese entonces son héroes: Daniel Cabrera, de El Hijo de Ahuizote, y los Flores Magón, ellos en Estados Unidos; el de El Diario del Hogar, Filomeno Mata. Pero les tomaban sus imprentas, estaban más tiempo en la cárcel que afuera.

“Entonces, ese modelo era lo que prevaleció y sobre todo se intensificó en el periodo neoliberal, con más sutileza, utilizando dinero, ya no sólo era la mano dura, sino la compra de lealtades, la compra de consciencias”, afirmó.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.