Agencias/ Ciudad de México.- La cruda novela “Las muertas”, del mexicano Jorge Ibargüengoitia, ha sido adaptada por primera vez a un medio audiovisual a casi cinco décadas de su publicación bajo la dirección de Luis Estrada en una serie que debutó en Netflix.
Poder llevar esta historia de explotación sexual, corrupción y violencia contra las mujeres enmarcada en la provincia de México de mediados del siglo XX a la pantalla era algo que imaginaba el cineasta de filmes como “La Ley de Herodes”, “El infierno”, “La dictadura perfecta” y “¡Qué viva México!” desde comienzos de su carrera.
El libro está basado en el caso real de las Poquianchis, dueñas de burdeles donde se cometieron todo tipo de abusos —incluso homicidios— entre 1945 y 1964. Ibargüengoitia transformó la historia en un ficción en el que estas mujeres son las hermanas Baladro.
“Es un libro que admiro mucho”, señaló Estrada. “Un hecho tan relevante y escandaloso de la vida real de México”.
Estrada agradeció poder narrar la historia con todo lujo de detalles gracias al formato de serie, incluyendo escenas filmadas en el estado de San Luis Potosí y con más de 150 actores.
“Son como seis películas, cada una con su tono muy particular, con su género cinematográfico, pero siempre tratando de ser muy fieles y muy respetuosos para que aquellos que efectivamente conocen la novela la puedan encontrar en esta adaptación. Pero también para quienes vean la serie, puedan regresar al libro o lo conozcan por primera vez y descubran todas las similitudes”, explicó.
Las hermanas Serafina y Arcángela Baladro, interpretadas por Paulina Gaitán y Arcelia Ramírez respectivamente, no operan solas, están cobijadas por el ejército, políticos y hombres poderosos. Pareciera que todos están conformes con su manera de actuar, pero las cosas se empiezan a salir de control cuando una de sus trabajadoras sexuales muere a manos de uno de sus clientes y se deshacen de su cadáver en una carretera.
“La maldad creo que en esencia es el gran tema que aborda Ibargüengoitia. Como en esta historia de estas madrotas que tienen un ascenso y luego una caída fulgurante. Participan todas las instituciones y las fuerzas vivas mexicanas”, dijo Estrada. “Ahí está la Iglesia, están las instituciones políticas, el aparato de justicia”.
Estrada volvió a hacer mancuerna con el actor Alfonso Herrera, protagonista de su película anterior “¡Qué viva México!”, quien interpreta a Simón Corona, el amante de Serafina que la abandona más de una vez provocando su ira. También regresan otros actores que previamente han colaborado con Estrada, incluyendo a Joaquín Cosío y Leticia Huijara.
“Yo a lo largo de mi carrera siempre he tratado de ir construyendo un equipo, pero más que un equipo es una familia. Y en el caso de Alfonso, creo que es uno de los grandes actores de México”, dijo el director. “Me siento muy orgulloso de haber tenido tantos nombres… creo que lo maravilloso del proyecto es que sirvió justamente como un imán”.
A lo largo de su filmografía el director ha denunciado la corrupción y el abuso de poder desde una perspectiva de sátira. Quizá su propósito va más allá de las denuncias y se trata de un experimento para retratar algo tan complejo como México, con sus contradicciones, risas en medio de la desgracia o bendiciones de un padre dentro de un burdel.
“Creo que ‘Las muertas’ me ofrecía una especie de gran lienzo para poder hacer un retrato muy ambicioso sobre México, sobre la mexicanidad, sobre sus instituciones, sobre sus problemas del pasado, que son muy similares a los del presente”, señaló Estrada. “La impunidad, la violencia, el maltrato hacia las mujeres, la trata de personas. El reto extraordinario era, una vez más, hablar de estos temas tan serios, profundos… pero en este tono que ofrecía la novela de Jorge Ibargüengoitia, que a final de cuentas también es muy cercano al tono de mis otras películas”.
Las Muertas, la nueva serie de Netflix dirigida por Luis Estrada, marca un parteaguas en la carrera del cineasta y en la trayectoria de Alfonso “Poncho” Herrera. Ambos conversaron en exclusiva con Us Weekly en Español sobre la magnitud del proyecto, la transformación actoral y la visión artística que hace de esta producción una de las más esperadas del año.
Para Luis Estrada, reconocido por su estilo satírico en películas como La ley de Herodes y El Infierno, Las Muertas representa un reto distinto: su primera experiencia en el mundo de las series. Aunque asegura que la abordó con el mismo rigor que sus largometrajes, el director admite que este formato le dio la oportunidad de contar la historia de manera monumental. “Yo abordé Las Muertas, la adaptación de esta maravillosa novela de Jorge Ibargüengoitia, que es un proyecto que yo llevo con él en la cabeza desde hace más de 40 años con la intención de hacer una película. Y soy ateo, pero creo que por algo a veces pasan las cosas”.
“Siempre quise adaptar la novela de Jorge Ibargüengoitia como una película, pero con los años descubrí que lo que realmente necesitaba era un formato que me permitiera expandir cada detalle. Las Muertas es, en realidad, una película de siete horas dividida en seis partes, cada una con su propio tono y género”, explicó.
Estrada, de 62 años, confesó que se trató de una experiencia maratónica y arriesgada, pero al mismo tiempo liberadora. “Es como pasar de pintar en un lienzo a poder hacer un mural completo”, comparó, haciendo referencia al muralismo mexicano, de David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y José Clemente Orozco, que lo inspiró a darle un trazo grueso, crítico y hasta caricaturesco a los personajes de esta historia.
El guiño del muralismo en la narrativa
La metáfora de Estrada con el muralismo no es casualidad. El director quiso subrayar que los grandes muralistas mexicanos también usaban el humor como herramienta crítica, un recurso que él retoma en la serie. “No había otro formato más adecuado que una serie limitada de seis capítulos de casi siete horas para poder contar esta maravillosa historia, con todos sus personajes y sus lugares emblemáticos”, compartió.
Con esta visión, el cineasta quiso que cada episodio tuviera un sello propio, como si fueran seis películas interconectadas pero autónomas, un experimento que pocas veces se ha visto en producciones nacionales.
Poncho Herrera: un Pedro Infante peculiar
Por su parte, Alfonso “Poncho” Herrera sorprendió al público con un personaje que remite a un arquetipo muy mexicano: un Pedro Infante moderno, pero con un giro peculiar. El actor explicó que su interpretación partió de esa referencia cultural, aunque le agregó matices que lo alejaron de la caricatura.
“Había un guiño muy claro a Pedro Infante en la forma, pero en el fondo quise mostrar a un hombre con una masculinidad torpe, poco responsable. Esa torpeza genera un efecto dominó en la trama y se convierte en un apocalipsis para todos los personajes”, dijo en la entrevista.
Herrera, de 41 años, destacó que haber recibido un guion tan detallado le permitió construir su papel con bases sólidas. “Con Luis, uno recibe el material y tiene todo lo necesario para trabajar. Eso se agradece muchísimo”, agregó.
La complicidad entre director y actor
El vínculo profesional entre Estrada y Herrera no es nuevo, pero Las Muertas reforzó esa relación. El actor no escatimó elogios al hablar del director: “Es un gusto trabajar con uno de los mejores directores que tiene Latinoamérica y, por consecuencia, el mundo. Espero que sea la cuarta de muchas más colaboraciones”.
La complicidad entre ambos fue clave para darle fuerza a una serie que Estrada concibió con la misma disciplina del cine, pero con la libertad que ofrecen las plataformas de streaming. “Lo más importante no es dónde se estrena, sino qué historia se quiere contar. Algunas las haremos en cine, otras en televisión, otras en plataformas, pero siempre con la misma pasión”, concluyó el realizador.
Tanto director como actor coinciden en que Las Muertas está construida con rigor cinematográfico, aunque pensada para el streaming. La serie, que adapta la célebre novela de Ibargüengoitia, se perfila como un híbrido: un proyecto con la profundidad de una obra fílmica y la flexibilidad narrativa de una producción seriada.
Las Muertas está disponible a partir del 10 de septiembre a nivel global en Netflix.


















