Agencias/Ciudad de México.- Una Rusia envalentonada ha intensificado las ofensivas militares en dos frentes en Ucrania, dispersando las escasas tropas de reserva de Kiev y amenazando con expandir la lucha a una nueva región ucraniana mientras cada bando busca una ventaja antes de que los combates remitan en otoño.
Moscú apunta a maximizar sus ganancias territoriales antes de considerar seriamente un alto el fuego completo, dijeron analistas y comandantes militares. Ucrania quiere frenar el avance ruso el mayor tiempo posible y causar grandes pérdidas a su rival.
Las fuerzas del Kremlin están ganando terreno de manera constante en torno al estratégico centro logístico oriental de Pokrovsk, cuya captura les otorgaría una gran victoria en el campo de batalla y los acercaría a controlar toda la región de Donetsk. La lucha allí también ha llevado el combate a la frontera de la vecina región de Dnipropetrovsk por primera vez.
En un esfuerzo por evitar que Moscú refuerce esas posiciones en el este, las fuerzas ucranianas tratan de mantener en su posición a algunas de las mejores y más experimentadas tropas rusas a cientos de kilómetros de distancia, en la región noreste de Sumy.
“El mejor escenario para Ucrania”, dijo el historiador militar ruso-británico Sergey Radchenko, “es que puedan frenar o detener el avance ruso” en el corazón industrial ucraniano conocido como Donbás, que incluye las regiones de Donetsk y Luhansk. Entonces Ucrania podría “usar eso como base para un acuerdo de alto el fuego”.
“Hay una mejor oportunidad para que Rusia llegue a algún tipo de acuerdo con Ucrania” en otoño, cuando los rusos “vean el alcance de su ofensiva”, agregó Radchenko.
Mientras las batallas se intensifican, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, está esperando saber si el gobierno de Trump apoyará sanciones más duras contra Rusia y respaldará un plan europeo para establecer una “fuerza de disuasión” para disuadir a Moscú.
Un revés llegó con la decisión de Estados Unidos el martes de detener algunos envíos de armas a Ucrania por preocupación sobre sus propias reservas agotadas.
Ucrania enfrenta asaltos implacables en Sumy
En la región de Sumy, las fuerzas ucranianas enfrentan un castigo constante de bombas planeadoras, drones y asaltos implacables de pequeños grupos de infantería rusa. Soportan los ataques para evitar que las fuerzas rusas sean trasladadas a otros campos de batalla en la región oriental de Donetsk.
Las fuerzas ucranianas intensificaron sus propios ataques en Sumy en abril e incluso llevaron a cabo una pequeña ofensiva en la vecina región rusa de Kursk para evitar que hasta 60.000 fuerzas rusas experimentadas fueran trasladadas para reforzar posiciones en las regiones de Donetsk, Zaporiyia y Jersón, dijo la semana pasada el comandante en jefe del ejército ucraniano, el general Oleksandr Syrskyi.
Si esas tropas hubieran sido trasladadas, podrían haber aumentado el ritmo de los ataques rusos a lo largo de la línea del frente y haber dejado a las fuerzas ucranianas en una posición vulnerable.
La estrategia no estuvo exenta de críticas. Los comandantes que recibieron la orden de ejecutarla se quejaron de que resultó en una pérdida de vidas innecesaria.
Las fuerzas rusas han penetrado hasta siete kilómetros en la región norte de Sumy desde diferentes direcciones a lo largo de la frontera.
Las fuerzas ucranianas están decididas a mantenerlas allí para evitar liberar a las fuerzas rusas para luchar en el este. Hasta ahora han tenido éxito, reteniendo hasta 10.000 soldados rusos en el distrito Glushkovsky de la región de Kursk, donde Ucrania mantiene una pequeña presencia después de haber sido mayormente expulsada por tropas rusas y norcoreanas a principios de año.
Rusia busca máximas ganancias en Donetsk
La mayor batalla de la guerra se libra en Donetsk, mientras Rusia avanza hacia su objetivo declarado de capturar todas las regiones de Donetsk y Luhansk.
Incapaces de abordar directamente el estratégico centro logístico de Pokrovsk, las fuerzas rusas intentan rodear la ciudad, una maniobra que requiere acercarse a las fronteras de la región de Dnipropetrovsk. Llevar la guerra a una sexta región ucraniana sería perjudicial para la moral ucraniana y daría a Rusia más influencia en las negociaciones si sus fuerzas logran establecer una base allí.
Grupos de sabotaje han cruzado la frontera, solo para ser eliminados por las fuerzas ucranianas.
Pero con el tiempo, los comandantes temen que Rusia avance mientras Ucrania sigue lidiando con graves escaseces.
La falta de soldados y suministros a lo largo de la línea del frente de 1.200 kilómetros (745 millas) implica que las fuerzas ucranianas deben concentrarse en mantener sus posiciones y conservar recursos en lugar de avanzar, dijo Oleksii Makhrinskyi, subcomandante del batallón lobos de Da Vinci.
Los comandantes describen batallas tan intensas bajo cielos saturados de drones que rotar fuerzas dentro y fuera de posición se ha convertido en una operación mortal. Las fuerzas ucranianas permanecen en posiciones de combate durante varias semanas seguidas o más, dependiendo de suministros llevados por drones.
El objetivo de los rusos “es simplemente entrar en la región de Dnipropetrovsk, para tener una buena posición política si los presidentes negocian la paz”, dijo Andrii Nazerenko, un comandante de la 72da Brigada, una unidad de drones en el este de Ucrania, refiriéndose a posibles conversaciones entre Zelenskyy y el presidente ruso, Vladímir Putin.
“Están realmente cerca de conseguir lo que quieren”, dijo.
Todas las miradas puestas en el próximo movimiento de Trump
Zelenskyy espera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se aleje de la ambivalencia pasada de su gobierno hacia Ucrania y señale su intención de mantener el apoyo estadounidense, un movimiento que también podría alterar los cálculos de Moscú.
Los dos presidentes se reunieron la semana pasada al margen de una cumbre de la OTAN y discutieron un posible envío de armas, incluidos sistemas de misiles Patriot que Ucrania pretende comprar con apoyo europeo.
El anuncio del Departamento de Defensa de Estados Unidos lo pone ahora en duda, aunque el martes no especificó qué armas se estaban reteniendo cuando reveló la revisión del Pentágono de las reservas de armas de Estados Unidos. La detención de cualquier entrega estadounidense de armas sería un golpe para Ucrania, que tiene problemas por hacer frente a los bombardeos aéreos diarios de Rusia.
Zelenskyy también espera que Trump castigue a Rusia imponiendo sanciones más severas a sus sectores energético y bancario, que financian el esfuerzo bélico del Kremlin.
Europa y Estados Unidos han impuesto sanciones sucesivas a Rusia desde la invasión a gran escala en 2022, pero Zelenskyy dice que esas medidas no han sido suficientes para perforar la máquina de guerra de Moscú. Ha propuesto un límite de precio de 30 dólares por barril de petróleo ruso.
El enviado de sanciones de la UE, David O’Sullivan, dijo que Europa necesita mantener la presión de las sanciones mientras “mantiene la perspectiva de que si Rusia se comporta correctamente, podríamos tener algún tipo de alto el fuego y algún tipo de sentido de negociación, pero por el momento Rusia no parece querer eso”.
Los aliados europeos más cercanos de Kiev también están esperando una señal de Trump de que apoyará un plan para desplegar tropas extranjeras en Ucrania para protegerse contra futuras agresiones rusas después de un acuerdo de alto el fuego. Esa es probablemente la mejor garantía de seguridad que Ucrania puede esperar en lugar de la membresía en la OTAN.
Mientras tanto, en el campo de batalla, las fuerzas rusas parecen cada vez más confiadas.
Nazerenko notó un cambio en la moral de los infantes de marina rusos que avanzan en los últimos meses. En lugar de huir mientras son atacados por drones ucranianos, siguen avanzando.
Nazerenko no pudo evitar preguntar a un prisionero ruso: “Sabes que morirás. ¿Por qué seguir?”.
Porque, respondió el soldado ruso, “ganaremos”.
Estados Unidos suspenderá algunos envíos de armas a Ucrania debido a preocupaciones de que sus propias reservas han disminuido demasiado, señalaron el martes funcionarios, lo que supone un revés para el país europeo mientras intenta defenderse de los ataques de Rusia.
Ciertas municiones habían sido prometidas a Ucrania durante el gobierno del expresidente Joe Biden para ayudar en sus defensas durante la guerra que comenzó hace más de tres años. Sin embargo, la pausa refleja un nuevo conjunto de prioridades en el gobierno del presidente Donald Trump, y se produjo después de que funcionarios del Departamento de Defensa examinaran las reservas actuales de Estados Unidos y expresaran preocupaciones.
“Esta decisión se tomó para anteponer los intereses de Estados Unidos tras una revisión del apoyo y la asistencia militar de nuestra nación a otros países”, señaló la portavoz de la Casa Blanca Anna Kelly en una declaración. “El poderío de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos sigue siendo incuestionable”.
Reservas de algunas armas en EEUU eran bajas, dicen funcionarios
La revisión del Pentágono determinó que las existencias eran demasiado bajas en algunos artículos previamente prometidos, por lo que no se harán los envíos pendientes de algunos artículos, según un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato para dar información que aún no se ha hecho pública.
El Departamento de Defensa no proporcionó detalles sobre qué armas específicas se están reteniendo.
“Las fuerzas armadas de Estados Unidos nunca han estado más preparadas”, dijo el portavoz Sean Parnell, agregando que el importante recorte de impuestos y el paquete de gastos que se discute en el Congreso “asegura que nuestras armas y sistemas de defensa estén modernizados para proteger contra amenazas del siglo XXI a las generaciones venideras”.
La suspensión de algunos envíos de armas por parte de Estados Unidos es un duro golpe para Ucrania, ya que Rusia ha lanzado recientemente algunos de sus mayores ataques aéreos de la guerra, en una campaña que ha frustrado aún más las esperanzas de alcanzar una paz pronta. Las conversaciones entre las partes se han estancado.
La suspensión del envío de armas fue reportada en primera instancia por Politico.
Hasta la fecha, Estados Unidos ha proporcionado a Ucrania armas y asistencia militar por un valor de más de 66.000 millones de dólares desde que Rusia lanzó su invasión en febrero de 2022.
A lo largo de la guerra, Estados Unidos ha presionado rutinariamente a países aliados para que proporcionen sistemas de defensa aérea a Ucrania. Pero muchos son reacios a ceder los sistemas de alta tecnología, particularmente los países de Europa del Este que también se sienten amenazados por Rusia.
Trump se reunió con el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy al margen de la cumbre de la OTAN la semana pasada y dejó abierta la posibilidad de enviar más sistemas de misiles de defensa aérea Patriot fabricados en Estados Unidos a Kiev, reconociendo que ayudarían a la causa ucraniana.
“Ellos quieren tener los misiles antimisiles, OK, como los llaman, los Patriot”, dijo Trump entonces. “Y vamos a ver si podemos poner algunos a disposición. Los necesitamos también. Los estamos suministrando a Israel, y son muy efectivos, 100% efectivos. Difícil de creer cuán efectivos. Ellos quieren eso más que cualquier otra cosa”.
EEUU cambia postura sobre ayuda militar a Ucrania
Esos comentarios reflejan un cambio de postura en el gobierno de Estados Unidos sobre proporcionar armas a Ucrania en los últimos meses.
En testimonio ante los legisladores en junio, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo que ha tomado medidas para eliminar programas derrochadores y redirigir fondos a los principales objetivos de Trump.
Hegseth dijo que una paz negociada entre Rusia y Ucrania, que ha sido promovida durante meses por Trump, hace que Estados Unidos se vea fuerte, aunque Moscú sea el agresor en el conflicto. También dijo que el presupuesto de defensa incluye decisiones difíciles y “refleja la realidad de que Europa necesita hacer más para la defensa de su propio continente. Y el presidente Trump merece el crédito por eso”.
Hegseth dijo a los legisladores el mes pasado que algunos gastos de seguridad de Estados Unidos para Ucrania aún estaban en proceso, sin proporcionar detalles. Pero dijo que dicha asistencia, que ha sido robusta durante los últimos dos años, se reduciría.
“Esta administración tiene una visión muy diferente de ese conflicto”, señaló Hegseth. “Creemos que un acuerdo pacífico negociado es lo mejor para ambas partes y para nuestra nación”.
Dos agencias de inteligencia holandesas dijeron el viernes que Rusia ha aumentado su uso en Ucrania de armas químicas prohibidas, como la cloropicrina, el gas venenoso utilizado en la Primera Guerra Mundial.
La inteligencia militar y el servicio de seguridad de Holanda, junto con el servicio de inteligencia alemán, encontraron que el uso de armas químicas prohibidas por parte del ejército ruso se había vuelto “estandarizado y común” en Ucrania.
Según los hallazgos, el ejército ruso utiliza cloropicrina y el agente de control de disturbios CS contra soldados ucranianos que se refugian, obligándolos a salir al descubierto para dispararles.
El ministro de Defensa holandés, Ruben Brekelmans, pidió más sanciones contra Moscú y un continuo apoyo militar para Kiev.
Brekelmans, quien permaneció en un rol provisional después de que el gobierno holandés colapsara el mes pasado, dijo que no quiere ver que el uso de armas químicas se normalice.
Reducir el umbral para su uso “no solo es peligroso para Ucrania, sino también para el resto de Europa y el mundo”, manifestó en un comunicado.
Rusia firmó la Convención sobre Armas Químicas, que prohíbe el uso de cloropicrina y CS como armas. El organismo de control de la convención, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) ha encontrado varios incidentes en Ucrania relacionados con el CS, pero no ha realizado una investigación completa, la cual debe ser solicitada por los estados miembros.
El comité ejecutivo de la OPAQ celebrará una reunión regular la próxima semana, donde se prevé que discuta el conflicto en Ucrania.
Hasta el momento, las autoridades rusas no han comentado sobre los hallazgos, pero en el pasado, han negado el uso de armas químicas, alegando, en cambio, que Ucrania las ha utilizado.
Según Ucrania, Rusia ha llevado a cabo 9.000 ataques con armas químicas en el país desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022.
En 2024, el Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que había registrado el uso de cloropicrina contra tropas ucranianas.

















