Agencias/Ciudad de México.- El gobierno del presidente francés Emmanuel Macron encubrió decisiones sobre el tratamiento ilegal de agua mineral por parte de la compañía Nestlé, incluida la famosa marca Perrier, afirmó una comisión de investigación del Senado.
El informe se centró en los años de uso por parte de Nestlé de tratamientos para evitar la contaminación bacteriana o química del agua etiquetada como “agua mineral natural” o “agua de manantial” para marcas que también incluyen Contrex, Vittel y Hépar. Tales tratamientos están prohibidos bajo las regulaciones francesas y europeas.
El informe concluyó que el gobierno de Francia había ocultado “prácticas ilegales”.
“Además de la falta de transparencia de Nestlé Waters, también debe destacarse la falta de transparencia del gobierno francés”, señaló.
Los medios franceses informaron sobre los tratamientos prohibidos el año pasado. Nestlé pagó una multa para evitar acciones legales.
El informe señaló una “estrategia deliberada” de ocultamiento desde la primera reunión gubernamental sobre el tema en octubre de 2021. Meses después, las autoridades acordaron un plan de Nestlé para reemplazar los tratamientos prohibidos con microfiltración.
Nestlé no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. El gobierno de Francia no comentó de inmediato.
El año pasado, la empresa suiza reconoció públicamente haber utilizado tratamientos en aguas minerales y acordó pagar una multa de 2 millones de euros (2,2 millones de dólares) para evitar acciones legales.
La comisión de investigación entrevistó a más de 120 personas, incluidos el CEO de Nestlé y altos directivos. Uno se negó a hablar: Alexis Kohler, entonces secretario general del palacio presidencial del Elíseo, quien, según el informe, ha hablado varias veces con ejecutivos de Nestlé por teléfono o en persona.
La comisión concluyó “que la presidencia de la república sabía, al menos desde 2022, que Nestlé había estado engañando durante años”.
Preguntado sobre el escándalo en febrero, Macron dijo que “no estaba al tanto de estas cosas… No hay colusión con nadie.”
Alexandre Ouizille, el relator de la comisión, indicó que el monto total del fraude ha sido estimado en más de 3,000 millones de euros (3,380 millones de dólares) por la agencia de Francia encargada del control del fraude.
El agua mineral natural se vende entre 100 y 400 veces el precio del agua del grifo, dijo, denunciando “engaño a los consumidores”.
Ouizille describió una planta de Nestlé en el sur de Francia que la comisión visitó, donde había “armarios deslizantes detrás de los cuales se llevaban a cabo tratamientos ilegales”.
El informe dijo que Nestlé argumentó que existía un riesgo de pérdida de empleos si el gobierno no autorizaba algún tipo de tratamiento o microfiltración, porque sus plantas tendrían que cerrar debido a que el agua de manantial estaba contaminada por bacterias como E. coli, que pueden causar enfermedades graves y la muerte.
Laurent Burgoa, el presidente de la comisión, sostuvo que no ha habido daño comprobado a la salud de las personas que bebieron agua vendida por Nestlé.
“Personalmente, bebí algo de Perrier… Pero no sabía lo que estaba bebiendo, ese es el problema”, expresó Burgoa.
Las marcas de agua del grupo Nestlé vivieron momentos tensos en Francia. A inicios de 2024, los medios galos Le Monde y Radio France revelaron que el conglomerado empresarial utilizadab tratamientos prohibidos en sus marcas Hépar, Vittel, Contrex y Perrier, la más conocida del país. Ahora, un nuevo informe vuelve a poner la calidad del agua Nestlé en el punto de mira.
En esta ocasión, ha sido la Agencia Regional de Salud (ARS) de Occitania: su estudio pide que Nestlé Waters considere “seriamente detener la producción de agua mineral en Vergèze”, una pequeña comuna francesa del sureste del país desde la que Nestlé produce su marca Perrier. Y es que en esta localidad se han detectado varias contaminaciones del agua dulce, lo que ha generado un deterioro constante de su calidad.
Así, en abril, el prefecto del departamento de Gard prohibió la explotación de siete pozos en Verzège tras detectarse contaminación por bacterias de “origen fecal”. El incidente, originado tras un temporal de fuertes lluvias, trajo al pueblo bacterias como el E.coli y la Pseudomonas aeruginosa. La contaminación obligó a Perrier a destruir cientos de palés de botellas de agua. Sin embargo, más que un episodio aislado, este suceso parece relacionarse con un deterioro generalizado de los acuíferos subterráneos utilizados por Nestlé en Vergèze, a causa de sus prácticas de explotación.
En julio, Le Monde y Radio France denunciaron que Nestlé Waters utilizaba desde, al menos, 2005, varios tratamientos de purificación prohibidos por la legislación francesa. La propia empresa confirmó haber recurrido a técnicas como microfiltración, filtros UV y carbón activo, aplicadas tanto en Vergèze como en su planta en los Vosgos, donde se producen aguas como Contrex, Hépar y Vittel.
Las autoridades conocían el problema al menos dsde mayo, cuando el prefecto Jérôme Bonet ordenó inspeccionar la producción de Nestlé en Vergèze para verificar “el correcto desmantelamiento de los productos prohibidos”. A pesar de la retirada de algunos métodos no autorizados, el informe de la ARS señala que persiste la posibilidad de tratar el agua mineral con procedimientos prohibidos para otros tipos de agua.
Pero la polémica no se queda ahí: el informe de ARS alerta sobre un potencial “riesgo virológico” relacionado con la presencia de adenovirus, norovirus y hepatitis A en las botellas de agua de Perrier. Esto se debería a que los métodos utilizados para la purificación no eliminan estos virus. El problema fue inicialmente desestimado por las autoridades, según los medios locales.
Sin embargo, Nestlé parece tener permiso del propio Gobierno francés para utilizar estos métodos. En 2021, Nestlé reconoció el uso de filtros prohibidos y solicitó autorización para continuar empleándolos. Varias agencias sanitarios emitieron informes en contra, señalando que generaría una falsa sensación de seguridad en los consumidores, a los que se exponía a riesgos sanitarios. Pese a ello, en febrero de 2023, la entonces primera minsitra de Élisabeth Borne autorizó el uso de los microfiltros.
El departamento de Gard debe decidir ahora si renueva el permiso de explitación de Perrier para la producción de agua mineral en su región, una decisión que se espera que llegue a principios de 2025.


















