Agencias/Ciudad de México.- El ex líder del cártel mexicano de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada se declaró culpable este lunes de cargos federales relacionados con su papel en el tráfico de drogas que durante años inundó a Estados Unidos con cocaína, heroína y otras sustancias ilícitas, siendo en primera instancia obligado a pagar una multa de 15 mil millones de dólares.
El hombre de 77 años se declaró culpable de los cargos de conspiración de crimen organizado y de dirigir una empresa criminal continua.
El Juez federal, Brian Cogan, del Tribunal Federal del Distrito del Este con sede en Brooklyn, Nueva York, le preguntó a Zambada si entendía las implicaciones de su declaración de culpabilidad, incluyendo descartar su derecho a un juicio y la apelación de su condena.
El acusado respondió con voz firme “sí señor”.
El Juez le advirtió que esos cargos llevan condena máxima de cadena perpetua. También dijo que implicaba multas millonarias como también una incautación abierta de bienes por 15 mil millones de dólares.
El Juez Cogan verificó el acuerdo con el gobierno de Estados Unidos con el acusado, pero no se revelaron los detalles de inmediato sobre la condiciones de ese acuerdo más allá de que aceptaba declararse culpable y con ello anular su derecho a un juicio.
El Juez pidió a Zambada que explicará en sus propias palabras de que se estaba declarando culpable.
Zambada -con barba y cabello blanco vestido en uniforme de reo azul marino y anaranjado, y escoltado por alguaciles federales- leyó en voz alta un texto donde declaró que durante más de 50 años dirigió con otros socios el cartel de Sinaloa dedicado en particular al tráfico de cocaína de Colombia, México y Estados Unidos.
‘El Mayo’ narró parte de sus actividades y reconoció que entre 1980 y 2024 transportó y vendió un millón 500 mil kilos de cocaína en Estados Unidos, de acuerdo con el periodista Javier Risco.
Según el mismo periodista, ‘El Mayo’ aceptó haber recibido millones de dólares por esta actividad.
Y, confesó que su organización criminal corrompió a “policías, mandos militares y políticos para que me permitieran operar libremente durante todos los años que estuve al frente de mi organización”.
Además de que reconoció el daño que le ha hizo a la sociedad de México y Estados Unidos, asumió su responsabilidad y pidió perdón por sus acciones.
-Él dijo que hizo pagos a policías, mandos militares y políticos durante 30 años, ¿esa información que tiene la va a dar a conocer a autoridades de Estados Unidos?, se preguntó al abogado Frank Pérez, al terminar la audiencia.
“No, esa es información que tiene el Gobierno de Estados Unidos de otros juicios que ha hecho. La información que tiene ‘El Mayo’ Zambada se queda con ‘Mayo’ Zambada”, respondió el abogado y negó que haya hablado con autoridades de justicia.
“Para nada (va a dar nombres), todo eso que dijo ya está en otros juicios, solo dijo lo que era necesario. Él no va a hablar de nadie”.
“El Mayo Zambada” recibirá una pena de cadena perpetua obligatoria. Asimismo, tendrá que pagar una multa de 15 mil millones de dólares. Su sentencia se conocerá el 13 de enero de 2026.
Zambada se había declarado no culpable el año pasado de una serie de cargos de narcotráfico y delitos relacionados, incluyendo delitos de armas de fuego y lavado de dinero.
Los fiscales destacaron que Zambada lideró un cártel violento y altamente militarizado con una fuerza de seguridad privada armada con armas potentes y un grupo de “sicarios” que llevaban a cabo asesinatos, secuestros y torturas.
El Cártel de Sinaloa es el grupo criminal más antiguo de México, con varias encarnaciones que datan de la década de 1970. Es un actor poderoso en el narcotráfico: un ex miembro del gabinete mexicano fue condenado por aceptar sobornos para ayudar al cártel.
Considerado un buen negociador, Zambada era visto como el estratega del cártel, y se pensaba que estaba más involucrado en las actividades diarias que el más extravagante Guzmán. No obstante, los fiscales han dicho que Zambada también estaba involucrado en la violencia del grupo, y llegó a ordenar el asesinato de su propio sobrino.
Estados Unidos buscó a Zambada durante más de dos décadas, pero nunca fue arrestado en ningún país hasta que fue detenido en Texas el año pasado. Había llegado en un avión privado con uno de los hijos de Guzmán, Joaquín Guzmán López.
Guzmán López se declaró no culpable de cargos federales de narcotráfico en Chicago; su hermano, Ovidio Guzmán López, se aceptó su culpabilidad el mes pasado.
Zambada ha dicho que fue secuestrado en México y llevado contra su voluntad a Estados Unidos. A menudo había estado en desacuerdo con los hijos de Guzmán, apodados “los Chapitos”.
El arresto de Zambada desató enfrentamientos mortales en México entre facciones rivales del Cártel de Sinaloa, aparentemente enfrentando a sus leales contra los partidarios de los hijos de Guzmán.


















