Agencias, Ciudad de México.- El entrenador del Real Madrid, Carlo Ancelotti, acusado de haber ocultado parte de sus ingresos por derechos de imagen al fisco español, aseguró ante un tribunal que nunca pensó en cometer fraude, y que fue el club quien le propuso esta forma de remuneración.
Si acaso 10 horas después que su equipo derrotó a la Real Sociedad en una prórroga para avanzar a la final de la Copa del Rey, el laureado estratega italiano pasó dos horas y media dentro del tribunal con sede en Madrid antes de decir a los periodistas “muy bien, muy bien” al salir de un auto. Ancelotti vestía uno de sus trajes azul oscuro que usa mientras dirige los partidos.
Los fiscales españoles acusan a Ancelotti de defraudar al estado por 1 millón de euros (1 millón de dólares) en 2014 y 2015. Los fiscales del estado han pedido una sentencia de prisión de hasta cuatro años y nueve meses por dos cargos de fraude fiscal.
Acusaron a Ancelotti en marzo de 2024 de haber utilizado empresas fantasma para ocultar sus verdaderos ingresos. Los fiscales afirmaron que Ancelotti, por ejemplo, utilizó una empresa que carecía de “cualquier actividad (económica) real” en las Islas Vírgenes como parte de un supuesto esquema.
Ancelotti había negado cualquier delito antes del juicio.
Proclamó su inocencia cuando fue acusado por primera vez el año pasado, argumentando que no era residente fiscal en España durante parte de ese tiempo. Los fiscales no están de acuerdo.
“La multa ya la he pagado. El dinero ya está en la Fiscalia. Ahora está el abogado buscando una solución. Yo pienso que no era residente en 2015 y ellos sí lo piensan. A ver qué dice el juez”, dijo Ancelotti en marzo de 2024.
Ancelotti pactó cobrar 6 millones de euros (6.5 millones de dólares) netos por cuatro temporadas, de las que finalmente cumplió dos, y fue el club, sostiene, quien le propuso cobrar el 15% en derechos de imagen.
“Cuando el Madrid me sugiere esto, yo pongo en contacto al Real Madrid con mi asesor inglés. Nunca entro en esto porque nunca había cobrado así”, declaró el técnico italiano al inicio de la vista que se celebra en un tribunal de Madrid.
“Todos los jugadores lo tenían, Mourinho tenía esto”, indicó sobre uno de sus predecesores en el banquillo del Real Madrid, quien fue condenado a un año de prisión en suspenso tras declararse culpable de fraude fiscal en 2019.
La primera jornada del juicio duró unas dos horas y se reanudará el jueves a las 09h30 (07h30 GMT). Además del acusado Ancelotti, declararon como testigos su hijastra Chloe McClay –en videoconferencia desde Los Ángeles–, su hijo Davide Ancelotti, y su esposa Mariann Barrena.
Gran parte de las preguntas a su familia iban destinadas a saber dónde estuvo el técnico tras ser despedido del Madrid en mayo de 2015, porque sólo quienes han pasado más de 183 días durante el año natural en España deben hacer la declaración de renta.
Ancelotti, de 65 años, se enfrenta a una petición de pena de la fiscalía de cuatro años y nueve meses de cárcel por defraudar más de un millón de euros (1.1 millones de dólares) en derechos de imagen en 2014 y 2015, durante su primera etapa dirigiendo al Real Madrid (2013-2015), al que regresó en 2021 (hasta ahora).
“Nunca me he dado cuenta de que algo no era correcto”, antes de 2018, cuando el ministerio público le abrió una investigación, agregó el técnico.
Según la administración fiscal española, Ancelotti declaró sus ingresos como técnico del Real Madrid en 2014 y 2015, pero no los procedentes de derechos de imagen y otras fuentes, como algunas propiedades inmobiliarias.
Los ingresos por derechos de imagen fueron, de acuerdo con el ministerio público, de 1,2 millones de euros en 2014 (1.3 millones de dólares) y de 2.9 millones (3 millones de dólares) en 2015.
Para la Fiscalía, las omisiones de Ancelotti en sus declaraciones de impuestos fueron voluntarias, ya que el técnico italiano “acudió a un ‘complejo’ y ‘confuso’ entramado de fideicomisos y sociedades interpuestas para canalizar el cobro de los derechos de imagen”.
Durante su declaración ante tribunales, el técnico italiano defendió, sin embargo, que no tenía constancia de estar haciendo nada errado ni de que la compañía creada para tributar los derechos de imagen le permitiera pagar menos impuestos.
“En aquel momento lo tenían todos los jugadores y entrenadores, me parecía una cosa correcta”, indicó Ancelotti durante una declaración en la que llegó a resoplar en una ocasión ante preguntas técnicas del fiscal.
“Pufff… Me está preguntando un tema que no conozco”, afirmó.
El fiscal pide para Ancelotti una pena de prisión de cuatro años y nueve meses y una multa de 3.2 millones de euros por dos delitos de evasión fiscal en 2014 y 2015.
Argumenta que el italiano solo declaró el sueldo que le pagaba el Real Madrid y omitió en su declaración de la renta los ingresos por sus derechos de imagen.
Ancelotti dijo que los derechos de imagen no eran significativos para los entrenadores como lo son para los jugadores.
“Para los entrenadores (los derechos de imagen) no cuentan lo mismo porque no venden camisetas (…); es importante para los futbolistas”, añadió.
Antes de la vista, el fiscal dijo que la Agencia Tributaria española había embargado a Ancelotti la deuda más los intereses.
Las partes podrían llegar a un acuerdo extrajudicial en cualquier momento del proceso. Se espera un veredicto en unas semanas.
La esposa de Ancelotti, Mariann, su hijo Davide y su hijastra Chloe también testificaron.
Ancelotti, exjugador que fue internacional 26 veces con Italia y disputó el Mundial de 1990, regresó al Real Madrid para una segunda etapa como entrenador en 2021.
Ha ganado cinco veces la Liga de Campeones como entrenador, dos con el AC Milan y tres con el Real Madrid.
Más allá de los éxitos deportivos, Ancelotti, de 65 años, es adorado por sus jugadores, que destacan su “liderazgo tranquilo”, el título de su autobiografía.
Rara vez se pone nervioso, aunque admite que suele sentir tensión en las horas previas a una final de Champions.
“Antes de la charla, el corazón empieza a subir, llega a 120” pulsaciones, dijo el pasado año. “Y cuando empieza el partido, el corazón vuelve a su ritmo normal”, declaró antes de la final de Wembley el pasado año.
Ancelotti entrenó a la Reggiana, Parma y Juventus durante períodos cortos antes de llegar al Milan en 2001, donde se quedó ocho años más, siendo el entrenador más longevo de la escuadra lombarda, con la que ganó un ‘scudetto’ y una copa, además de las dos Champions.
“Carlo nunca se enoja”, afirmó Paolo Maldini, compañero de Ancelotti en el mítico Milan que dominó el fútbol europeo a finales de los años 1980 y al que después tuvo como jugador.
Antes de aterrizar en el Bernabéu por primera vez, Ancelotti pasó por el Chelsea (ganado la Premier League en 2010) y el PSG (levantando la Ligue 1 en 2013).
Al llegar a Madrid en el verano de 2013 y gracias a su carácter afable, suturó las heridas en un vestuario roto tras el paso del portugués José Mourinho.
Rápidamente, Ancelotti se ganó el apoyo y el afecto de los pesos pesados del equipo capitalino, incluyendo al luso Cristiano Ronaldo, en su camino hacia la tan esperada ‘Décima’ en 2014.
El presidente de Madrid, Florentino Pérez, despidió al año siguiente a Ancelotti, que se marchó al Bayern Múnich, donde consiguió la Bundesliga en 2017, convirtiéndose en el primer técnico en ganar el título en los cinco grandes campeonatos europeos.
Luego de ser despedido por el club bávaro en su segunda temporada, pasó por el Nápoles y el Everton antes de regresar al club blanco para sorpresa de muchos.
Charlando por teléfono en 2021 con Florentino Pérez para posibles fichajes para ‘su’ Everton, Ancelotti preguntó al mandatario blanco si había pensado en el sustituto de Zidane.
El italiano le recordó entonces el triunfo de la ‘Décima’ y se puso en marcha su vuelta al Bernabéu. Desde que aterrizó en la capital, ha logrado dos ligas, una Copa del Rey y dos Ligas de Campeones.
Un palmarés que puede aumentar más aún este año, ya que el Real Madrid lucha por LaLiga (está a tres puntos del Barça a 9 jornadas para el final), en cuartos de Champions y por la noche, horas antes de que Ancelotti se sentara ante un juez, se metió en la final de la Copa del Rey.
Ancelotti podría volver a aparecer junto a sus jugadores con unas gafas de sol y fumándose un puro para celebrar algún título deportivo… y quien sabe si también una victoria en los tribunales.
Ancelotti, de 65 años, es uno de los entrenadores más exitosos del fútbol. Se ha consagrado cinco veces en la Liga de Campeones — un récord de la competición — tres con el Madrid y dos con el AC Milan. Es el único entrenador que ha ganado títulos de liga doméstica en Inglaterra, España, Italia, Alemania y Francia.
Dirigió al Madrid de 2013 a 2015 antes de comenzar su actual período en 2021.
Ancelotti es el último de una serie de grandes figuras del fútbol en la mira de las autoridades españolas por impuestos no pagados, aunque ninguno ha sido enviado a prisión hasta ahora.
En España, un juez puede suspender una sentencia de menos de dos años por una primera infracción.
José Mourinho, ex entrenador del Madrid, recibió una sentencia suspendida de un año después de llegar a un acuerdo de culpabilidad por fraude fiscal en 2019. Los astros Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, entre otros, también han sido declarados culpables de fraude fiscal en España. Similar a Ancelotti, Mourinho, Cristiano y Messi también fueron acusados de usar empresas fantasma fuera de España para ocultar ingresos por derechos de imagen.
Muchos de los acusados de fraude llegaron a acuerdos con las autoridades fiscales y aceptaron la culpabilidad para reducir sus sentencias.
Así, el futbolista argentino Lionel Messi, entonces gran estrella del FC Barcelona, fue condenado en 2016 a 21 meses de cárcel y al pago de más de 5 millones de euros, aunque no cumplió la pena debido a la legislación española que permite suspender condenas menores de dos años para primeros delitos.
El padre de Messi también fue declarado culpable de defraudar a las autoridades fiscales por 4.1 millones de euros (entonces 4.6 millones) pero también evitó una sentencia de cárcel pagando fuertes multas.
Cristiano Ronaldo acordó pagar una multa de casi 19 millones de euros (entonces 21.6 millones) en 2019, y se le impuso una sentencia suspendida de dos años que no tuvo que cumplir.
La cantante colombiana Shakira, exesposa del futbolista Gerard Piqué, también llegó a un acuerdo en noviembre de 2023 para evitar un juicio por fraude fiscal.
El acuerdo incluyó una pena de tres años de prisión suspendida y una multa de 7.3 millones de euros por haber defraudado 14.5 millones de euros entre 2012 y 2014.
Finalmente, en un caso muy parecido al de Ancelotti, el exjugador del Real Madrid y de la selección española Xabi Alonso afrontó acusaciones de fraude fiscal por la cesión de sus derechos de imagen a una empresa radicada en el extranjero, pero fue absuelto.
Otras estrellas tuvieron problemas con el fisco español antes que Ancelotti, pero ninguna tuvo que ir a la cárcel, un precedente esclarecedor para el italiano.












