Agencias, Ciudad de México.- Por el impacto de su investigación en la atención de problemáticas sociales, Atanacia Bautista Vázquez, estudiante de la Maestría en Enfermería de la BUAP, recibió el nombramiento como Embajadora del Talento Científico y Tecnológico de Puebla, otorgado por la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación (SECIHTI).
Originaria de la localidad Escatachuchut, municipio de Ixtepec, Puebla, y hablante de totonacú, también obtuvo el Reconocimiento Estatal a Jóvenes Mujeres Científicas de Pueblos Originarios 2026, distinción que refleja su compromiso con la ciencia y con la transformación social desde sus raíces culturales.
Investigación con impacto social
Su proyecto de tesis se centra en el diseño de materiales audiovisuales que abordan problemáticas actuales como los trastornos alimenticios, la depresión y ansiedad, así como el uso excesivo de pantallas que derivan en sedentarismo y obesidad.
Estos videos educativos, dirigidos a adolescentes, buscan incentivar una educación digital responsable, promoviendo el manejo seguro de redes sociales y plataformas digitales. La iniciativa surge tras identificar que los jóvenes superan significativamente las horas de uso recomendadas por organismos internacionales, lo cual afecta su bienestar físico y emocional.
Mediante la participación activa de los estudiantes, se fomenta un pensamiento crítico que transforma la interacción con la tecnología en una experiencia positiva y educativa.
Voz de las comunidades originarias
En palabras de la galardonada:
“Este nombramiento, más que un reconocimiento personal, es un compromiso. Quiero ser la portavoz de otras niñas, adolescentes y jóvenes que quieren dedicarse a la ciencia. El hecho de ser mujer no es un camino fácil, porque siempre existirán estereotipos, tabúes y creencias, y más si se proviene de un pueblo originario. Sí se puede incursionar en este ámbito, si se mantiene el compromiso, perseverancia y resiliencia”.
Ciencia como herramienta de cambio
El mensaje de Atanacia Bautista Vázquez incluye una invitación a las mujeres para perseguir sus metas académicas y aplicar la ciencia como herramienta de transformación dentro de sus comunidades. Su ejemplo reafirma el compromiso de la BUAP con la equidad, la inclusión y la formación integral, impulsando proyectos que vinculan la investigación con la mejora del bienestar social.


















