Agencias, Ciudad de México.- Novak Djokovic ha sido extremadamente exitoso en las canchas de césped de Wimbledon —en donde ha ganado 100 partidos y siete de sus 24 trofeos de Grand Slam allí—, pero no es como si hubiera crecido desarrollando su talento en esa superficie.
De hecho, nunca compitió o siquiera practicó en ella hasta 2005, cuando participó en el evento de clasificación celebrado en las instalaciones cercanas de Roehampton y ganó tres partidos allí para ganarse el derecho de debutar en el All England Club a los 18 años.
“Ese fue en realidad el primer año que pisé el césped”, dijo Djokovic, quien jugará contra Alex de Minaur el lunes por un puesto en los cuartos de final del torneo de Grand Slam. “Debo decir que me resultó muy natural adaptarme a él, aunque crecí en arcilla”.
Novena campeona diferente en nueve años
Ese es un estribillo común entre los profesionales de hoy, y la falta de familiaridad y comodidad con el césped podría ser una de las razones de todas las sorpresas en las primeras etapas de Wimbledon. Ocho cabezas de serie del Top 10 en total —cuatro mujeres y cuatro hombres— perdieron en la primera ronda, la mayor cantidad en cualquier mayor desde 2001 cuando comenzaron a tener 32 sembrados.
“El césped es muy impredecible”, dijo la campeona de 2022 Elena Rybakina tras su salida en la tercera ronda el sábado.
Con su partida, y la derrota de la campeona defensora Barbora Krejcikova ante Emma Navarro unas horas después, se garantiza que habrá una ganadora primeriza nuevamente por el título femenino en el All England Club. Quien se lleve el trofeo el 12 de julio será la novena mujer en hacerlo en las últimas nueve ediciones del evento.
¿Por qué es tan impredecible el All England Club?
La mayoría de los mejores jugadores aprendieron a jugar en canchas duras, en Estados Unidos, o en canchas de arcilla, especialmente en Europa y América Latina. ¿Césped? No tanto, excepto para aquellos de Inglaterra o Australia. Es un gusto y una habilidad adquiridos, y no ayuda a nadie que la temporada de césped es breve.
“Usualmente, cuando estaba en césped”, bromeó Eva Lys, una alemana de 23 años que llegó a la segunda ronda en Wimbledon, “era cuando estaba tomando el sol”.
Hay más de 35 torneos en cancha dura en el calendario de la WTA de 2025, 11 en arcilla y siete en césped, que va del nueve de junio hasta Wimbledon.
“No es solo que sólo jugamos en césped durante aproximadamente un mes”, dijo Lorenzo Musetti, quien fue semifinalista en el All England Club hace un año y este año perdió en la primera ronda. “Es una superficie que requiere mucha adaptación. Tienes que guiarte por la sensación”.
Los botes y el movimiento son diferentes en las canchas de césped de Wimbledon No hay oportunidad de acostumbrarse al terreno resbaladizo, a la necesidad de doblar las rodillas para alcanzar tiros que se deslizan más que rebotan, o de lidiar con las formas inconsistentes en que se mueven las pelotas.
“Todo es tan diferente en ella”, dijo Tommy Paul, quien se retiró en la segunda ronda después de caer torpemente sobre su pie durante un punto.
Creciendo en Carolina del Norte, Paul tomó una raqueta a los siete años y su primera superficie fue arcilla verde. No fue hasta que tenía 15 o 16 años que intentó por primera vez jugar en césped, en un evento juvenil en el Philadelphia Cricket Club.
“Probablemente estaba lanzándome por toda la cancha cuando no lo necesitaba. Siempre he dicho que es la superficie más divertida para jugar”, dijo Paul. “Me gusta el desorden que tiene”.
Su debut en césped llegó antes que para muchos. Al igual que Djokovic, la mayoría nunca pisa el césped hasta que tienen alrededor de 17 o 18 años y se dirigen a Inglaterra (a diferencia de Djokovic, generalmente para el torneo juvenil de Wimbledon).
Algunos tienen un encuentro difícil que se les queda grabado.
Naomi Osaka, exnúmero uno y campeona de cuatro Grand Slam en canchas duras, se resbaló y se lastimó la rodilla hace casi una década en césped y eso le creó miedo, dijo. Nunca ha pasado de la tercera ronda en Wimbledon.
Iga Swiatek, otra exnúmero uno y dueña de cinco trofeos de majors, ganó un título juvenil de Wimbledon, pero es su Slam menos exitoso como profesional. Ahora intentará igualar su mejor marca llegando a los cuartos de final con una victoria el lunes contra Clara Tauson (23).
“Este año en césped, tuve algunos momentos en los que simplemente me sentí cómoda y no tuve que pensar mucho”, dijo Swiatek. “Fue bastante fluido”.
John McEnroe —famoso por su célebre frase “¡No puedes estar hablando en serio!” durante discusiones sobre decisiones arbitrales —está bastante de acuerdo con el último de muchos pasos de Wimbledon hacia la era moderna, eligiendo la tecnología sobre el toque humano para decidir si una pelota cae dentro o fuera.
Los jueces de línea brillaron por su ausencia en los partidos del All England Club para el inicio el lunes del torneo de Grand Slam más antiguo. Las decisiones fueron tomadas por un sistema electrónico que utiliza voces grabadas para anunciar cuando un tiro cae fuera.
“De alguna manera, los jugadores, e incluso los aficionados, extrañan esa interacción, pero al mismo tiempo… si es preciso, creo que es genial, porque al menos sabes que estás recibiendo la decisión correcta”, dijo McEnroe, quien se consagró tres veces campeón de Wimbledon y es analista de televisión este año para ESPN y la BBC.
“Mi cabello no estaría tan blanco como lo está ahora”, bromeó McEnroe de 66 años.
Wimbledon se une a la mayoría de los torneos de tenis de élite con llamadas de línea electrónicas
El nuevo sistema pone a Wimbledon en sintonía con casi todos los demás torneos de tenis de primer nivel en todas las superficies, aunque el Abierto de Francia — en arcilla roja— sigue siendo una excepción, manteniendo a los jueces. El estreno del lunes pareció funcionar sin problemas, en lo que a los jugadores respecta.
De hecho, el estadounidense Frances Tiafoe, 12do cabeza de serie, ni siquiera notó que no había jueces de línea en su victoria de primera ronda.
Lo que sí notó, y se rió al respecto después, fue cuando el juez de silla ni siquiera estaba prestando mucha atención en un momento, tomando el teléfono en su puesto para hacer una llamada y solicitar que se trajeran más toallas a la cancha en el primer día más caluroso en la historia del torneo.
“Lo saca completamente del juego”, dijo Tiafoe sobre el oficial en la cancha. “Aparte de solo anunciar el marcador y las violaciones de tiempo”.
A los jugadores les gusta que se elimine la duda
La número uno mundial Aryna Sabalenka le gustó que el cambio del All England Club a las llamadas de línea electrónicas elimine la necesidad de cuestionarse si debería impugnar una decisión. Desde 2007 hasta el año pasado, a los jugadores se les permitía pedir una repetición en video para verificar si una decisión era correcta.
“Si tienes jueces de línea, siempre estás pensando, como, ‘¿Debería desafiar o no debería?’”, dijo. “Es mucha duda en tu cabeza”.
Cam Norrie se mostró complacido de que ya no haya razón para enojarse por lo que se percibe como una decisión equivocada, como solía hacer McEnroe, y muchos otros a lo largo de los años.
“Para ser honesto, es bueno. Sigues adelante. No hay forma de enojarse con nadie por perder una llamada o decir algo o moverse durante el punto o que algo suceda”, dijo Norrie, un británico que ganó el lunes. “Es bastante claro con las llamadas. Dentro, fuera, y lo escuchas. No hay error”.
Sin embargo, no todo es favorable en su opinión.
La escena familiar de oficiales sentados o de pie alrededor de la cancha “se ve genial”, dijo Norrie. Además, señaló la pérdida de trabajo para algunos de los 275 jueces de línea que el torneo utilizaba en el pasado (80 fueron traídos de vuelta como “asistentes de partido” para ayudar a los jueces de silla detrás de escena).
“La decisión que hemos tomado allí, supongo, se trata mucho de la forma en que Wimbledon siempre ha equilibrado la herencia y la tradición con la innovación y cómo caminamos esa línea. Siempre somos muy conscientes de eso. … Para nosotros, era el momento de hacer ese cambio”, dijo Sally Bolton, CEO del All England Club. “No es un ejercicio para ahorrar dinero. Se trata de evolucionar el torneo y asegurarnos de que estamos proporcionando la llamada de línea más efectiva posible”.
En Wimbledon, ‘No puedes quejarte contra la máquina’
Al francés Adrian Mannarino le gustó tener lo que llamó “una máquina” involucrada el lunes. “No puedes quejarte contra la máquina”, indicó.
“Cuando sientes que alguien está juzgando la pelota y… probablemente no está viendo tan bien, y tal vez ni siquiera está concentrado, es bastante molesto”, dijo Mannarino. “Pero el hecho de que sea un robot anuncie si una pelota fue buena, no hay nada de qué quejarse”.
Advirtió que no siempre era fácil averiguar qué anuncios grabados correspondían al partido que ganó en la Cancha 5, porque está encajonada entre otras canchas.
A veces pensaba que una llamada de “¡Fuera!” en un partido adyacente era para él.
“Puede ser un poco complicado con esto, pero en general, creo que es algo bueno”, resumió Mannarino.
La organización de Wimbledon pidió perdón por los errores que el canto electrónico de líneas (ELC, por sus siglas en inglés) cometió este domingo en el partido entre Anastasia Pavlyuchenkova y Sonay Kartal.
Esta tecnología, que ha sustituido a los jueces de línea este año en Wimbledon por primera vez en la historia, cometió un error en este encuentro que derivó en la pérdida de un juego para Pavlyuchenkova.
El ELC fue “desactivado por error” durante varios puntos de un juego en un lado de la pista y no vio que una pelota de Kartal, con ventaja para la rusa, se marchó fuera, lo que hubiera supuesto el juego para Pavlyuchenkova.
Esto llevó a que la rusa se quejara amargamente en pista del trato recibido y del fallo de la tecnología, algo que ya comentaron estos días, por ejemplo, Emma Raducanu y Jack Draper, que aseguraron que no es 100 % fiable.
“No sé si ha sido dentro o fuera, pero tú no puedes probarlo. Como ella es local podéis decir lo que queráis. Me habéis robado el juego. Me habéis robado un juego”, dijo la jugadora en la pista.
“Nos disculpamos con las jugadoras. Tenemos confianza total en la efectividad de esta tecnología. En este caso, fue un error humano y como consecuencia de ello hemos revisado completamente el proceso y hecho los cambios apropiados”, dijo un portavoz del All England Club.
Según lo que determinan las reglas de los Grand Slams, en caso de que la tecnología no funcione, algo de lo que no era consciente el juez de silla, deber ser este el encargado de cantar si las bolas han sido malas.
“Para esto está”, afirmó Pavlyuchenkova en la rueda de prensa posterior a su victoria. “Me dijo que lo haría, pero no lo hizo, simplemente mandó repetir el punto. No sé si tiene que ver con que Kartal sea británica. Creo que era difícil para él también, probablemente tenía miedo de tomar una decisión tan importante”.
Un mal funcionamiento del nuevo sistema electrónico para tomar decisiones de línea en Wimbledon requirió que se repitiera un punto durante el partido del martes de cuartos de final entre Taylor Fritz y Karen Khachanov.
El error ocurrió durante el primer game del cuarto set en la Cancha No. 1 después de que Fritz había sacado con 15-0 y los jugadores intercambiaron golpes. Luego se escuchó lo que sonó como una decisión de “falta”.
La jueza de silla Louise Azemar-Engzell detuvo el juego y unos momentos después ordenó a los jugadores “repetir el último punto debido a un mal funcionamiento”.
El sistema había rastreado el golpe de Fritz en el rally como si fuera un servicio, dijo el All England Club.
“El movimiento de servicio del jugador comenzó mientras el (recogepelotas) aún cruzaba la red y, por lo tanto, el sistema no reconoció el inicio del punto. Por lo tanto, la jueza de silla instruyó que se repitiera el punto”, dijo el club en un comunicado.
Khachanov ganó el punto repetido, pero el quinto cabeza de serie Fritz avanzó a las semifinales con una victoria de 6-3, 6-4, 1-6, 7-6 (4).
Wimbledon cambió este año al sistema electrónico que reemplazó a los jueces de línea humanos, pero no ha sido nada fácil.
El domingo, hubo un error evidente en la victoria en tres sets en la cancha central de Anastasia Pavlyuchenkova sobre Sonay Kartal en la cuarta ronda. Un golpe de Kartal claramente aterrizó más allá de la línea de fondo, pero no fue considerado fuera por el sistema automatizado —llamado Hawk-Eye— porque fue apagado.
El lunes, los oficiales del club culparon un “error humano” por el descuido. La directora ejecutiva del club, Sally Bolton, dijo que la tecnología fue “desactivada inadvertidamente” por alguien durante tres puntos en el partido.
Cinco semanas después de una dramática final de Roland Garros, Jannik Sinner completó su redención.
El italiano conquistó este domingo en Wimbledon el cuarto título de Grand Slam de su carrera, levantando la copa dorada en el All England Club como prueba de autoridad. En su primera final en The Championships, el No. 1 mundial remontó un partido fabuloso 4-6, 6-4, 6-4, 6-4 ante el vigente campeón Carlos Alcaraz, evitando un histórico triplete del prodigio español sobre la hierba de Londres. Los dos primeros hombres del PIF ATP Rankings cruzaron golpes en uno de los grandes templos del deporte, donde prometen repartirse la historia en los próximos años.
“Es muy emotivo, porque sufrí una derrota muy dura en París”, reconoció Sinner. “Al final, no importa cómo ganes o pierdas en los torneos importantes, tienes que entender lo que has hecho mal y trabajar en ello. Intenté aceptar la derrota y seguir trabajando. Es una de las razones por las que estoy sujetando este trofeo. Me siento agradecido por las personas que tengo a mi alrededor, este trofeo significa mucho”.
La Centre Court asistió al duelo cumbre actual del ATP Tour, con dos figuras dispuestas a escribir una nueva era dorada al frente del circuito. La fortaleza de Alcaraz y Sinner, capaces de convertir en un terreno privado los últimos siete torneos de Grand Slam, afloró en todo su esplendor sobre la hierba del All England Club. En un escenario donde se miman al detalle las tradiciones, una costumbre de reciente cuño: Carlos y Jannik como únicos candidatos al trono de un major.
En una rivalidad que hierve como ninguna, la final tuvo un aroma de reanudación. Hace unas semanas, con la arcilla de París como escenario, Alcaraz derrotó a Sinner en una de las mejores finales de Grand Slam que se recuerdan. En un pulso inolvidable de cinco mangas, el español levantó tres pelotas de partido al italiano para revalidar la Copa de los Mosqueteros, asestando al vigente No. 1 mundial uno de los golpes más duros de su carrera deportiva. Apenas 35 días después, demostrando una dureza mental impecable, ambos repitieron el esfuerzo sobre una superficie diferente. Si el vestuario necesitaba una prueba de autoridad, Wimbledon ofreció un mensaje claro.
“Carlos, de nuevo, has hecho un torneo increíble, pero te doy las gracias por el jugador que eres”, dijo Sinner. “Es complicado jugar ante ti, pero tenemos una gran relación dentro y fuera de pista. Intentamos mantener eso y hacemos lo posible con los mejores equipos del mundo. Sigue luchando, vas a levantar este trofeo muchas veces. Ya tienes dos [títulos]”.
“Es muy especial. Ver aquí a mis padres, a mi hermano, a todo el equipo,… es increíble. Debo darle las gracias a mi hermano, no hay carrera de Fórmula 1 este fin de semana, por eso ha venido”.
Lejos de suponer una gesta cualquiera, los antecedentes servían para medir el calibre del partido. Nadie había logrado enfrentarse las finales de París y Londres en la misma temporada en la Era Abierta salvo Roger Federer y Rafael Nadal, autores de la hazaña en tres años consecutivos entre 2006 y 2008. Una rivalidad que elevó el tenis a una nueva dimensión y un equilibrio de fuerzas al que, ahora, intentan dar relevo español e italiano.
La primera manga fue una declaración de intenciones a ambos lados de la red. En una Centre Court entregada a los dos principales favoritos, Alcaraz y Sinner se lanzaron al partido con furia en cada golpe. Aunque el italiano fue el primero en asestar el golpe (4-2), buscando el control que asumió semanas atrás en París, el español mantuvo la sangre fría para girar la situación. En una manga coloreada con dejadas, agilidad de piernas y un incansable espíritu de lucha, el vigente campeón encontró el camino en el césped. Un punto de set descomunal, frenando una derecha terminal de Sinner con una habilidad de otro mundo, un sirvió para encender el ambiente en Londres.
Por encima de todo, el inicio de partido devolvió a Sinner un recuerdo: el sabor de una ventaja perdida ante el murciano.
El No. 1 mundial, sin embargo, puso a latir el partido de inmediato. Sinner arrebató el servicio de Alcaraz en el primer juego del segundo set y se aferró a una ventaja que nunca dejó escapar. Con un ritmo de pelota vertiginoso, el italiano respondió al peligro con un tenis repleto de fuego, manteniendo la mirada al vigente campeón en cada golpe. Si los dos mejores jugadores del momento estaban sobre la pista, la calidad de los puntos fue una prueba evidente en el segundo set. Con un tenis hirviente en los últimos juegos, Sinner devolvió la igualdad al partido y se regaló un mensaje: su mente estaba dispuesta a atravesar el martirio.
Con el margen de error reducido a ambos lados de la red, la sangre fría entró en juego. En el parcial más apretado del partido, donde cada error ya tendría un peso evidente, Sinner asumió los galones sobre la hierba de Londres. El italiano resistió el ritmo cambiante de Alcaraz, capaz de sorprender con una pelota imposible en cada intercambio. Un nivel notable con el servicio, sin conceder una sola opción de quiebre al murciano, fue el mejor testamento de la intensidad alcanzada por Jannik. El No. 1 rompió el saque en el noveno juego al vigente campeón, que terminó por el suelo buscando una pelota imposible. Por primera vez en el partido, el viento soplaba a favor del azzurro.
Dos mangas sin arañar el saque de Sinner eran el muro para Alcaraz, expuesto ante su último verdugo en Wimbledon. El italiano, vencedor en los octavos de final de 2022 ante el murciano, volvía a tener una situación de poder sobre la hierba de Londres. Y no pensaba desaprovecharla.
A diferencia de lo ocurrido en París, la mente de Sinner no pestañeó en las inmediaciones del trofeo. El italiano asestó una rotura firme en el tercer juego del cuarto set, acelerando hacia un partido cada vez más próximo. Los esfuerzos constantes de Alcaraz, invicto en los últimos 20 partidos sobre la hierba de Wimbledon, fueron el último contrapeso a superar camino de la copa. Con una mentalidad de oro, llegando a levantar un 15/40 con 4-3 que pudo cambiarlo todo, Jannik aceptó la resistencia de su máximo rival para encontrar las llaves del partido.
“Es complicado perder. Siempre es difícil, incluso en una final, pero primero de todo debo felicitar a Jannik”, dijo Alcaraz durante la ceremonia. “Es un trofeo muy merecidos tras las dos semanas increíbles que has hecho en Londres, jugando un gran tenis. También, enhorabuena a tu equipo. Sé que hay mucha familia y amigos viéndote aquí, tienes un gran entorno”.
“Me alegro mucho por ti. Sigue así, me alegra seguir teniendo una gran relación fuera de la pista y una bonita rivalidad dentro de ella. Me hace mejorar cada día, así que muchas gracias y enhorabuena”.
Con una sonrisa en la cara, el italiano se convirtió en el primer jugador capaz de derrotar a Alcaraz en una final de Grand Slam (5-1), estrechando una rivalidad que promete duelos para la historia en el futuro. Sinner, que recortó distancias en el Lexus ATP Head2Head (8-5) entre ambos, rompió una racha de cinco derrotas consecutivas ante el murciano en uno de los escenarios más especiales posibles.
Alcaraz buscaba su sexto Grand Slam e intentaba convertirse en el segundo hombre junto a Björn Borg en ganar Roland Garros y Wimbledon en años consecutivos. El español, que mantenía la mejor racha de su carrera con 24 victorias consecutivas, sale de Londres con un balance de 48-6 en la temporada.
“Me siento muy orgulloso de todo lo que estoy haciendo”; dijo Alcaraz. “Al principio de la temporada sufrí un poco dentro y fuera de pista. Pero, de repente, empecé a sentirme bien, a estar feliz de nuevo. Esa alegría que siento cada vez que entro en pista se debe a mi equipo, mi familia y mis amigos. Me alegra tenerles aquí. Sin ellos no sería posible. Es una gran aventura de la que estoy orgulloso. Quiero seguir adelante”.
La victoria permite al italiano apretar la carrera por el No. 1 del PIF ATP Rankings al cierre de la temporada. Sinner se coloca con 6.000 puntos en la clasificación del año, liderada por Alcaraz (7.450) tras las disputa de Wimbledon. El español se convirtió en Londres en el primer jugador clasificado para las Nitto ATP Finals, donde el italiano figura como vigente campeón.












