Redacción InsurgentePress/Ciudad de México.- Los barruntos del conflicto que parecía irreconciliables entre cinco magnates del Consejo Mexicano de Negocios (CMN) y Andrés Manuel López Obrador, puntero en la contienda presidencial, se han empezado a disipar a través de la mediación del asesor económico externo del candidato de la coalición ‘Juntos Haremos Historia’, Gerardo Esquivel que sostuvo ayer una primera reunión con Alejandro Ramírez, presidente del grupo Cinépolis, en un restaurante al sur de la Ciudad de México.
Según el periodista Salvador García Soto, en su columna en El Universal titulada “¿Abren diálogo AMLO y Los 5?”, ambos personajes degustaron y conversaron ayer durante tres horas en el restaurante San Angel Inn.
Al salir del lugar, de acuerdo al relato de García Soto, el empresario y el integrante del equipo de López Obrador se limitaron a sonreír a la pregunta del periodista: ¿Iniciando el diálogo?
En las últimas semanas, el candidato de la coalición ‘Juntos Haremos Historia’ y los empresarios del CMN – Claudio X Gonzalez; Alberto Bailleres (Grupo Bal); Germán Larrea (Grupo Mexico); Eduardo Tricio (Grupo Lala) y el propio Alejandro Ramírez- desataron una guerra de descalificaciones derivada de una supuesta reunión con Ricardo Anaya, para interceder y concretar un pacto con el Presidente Enrique Peña Nieto, a cambio de la declinación del aspirante priista José Antonio Meade.
López Obrador reveló que los empresarios se reunieron en casa del panista y le hicieron la propuesta de ir con una ‘candidatura única’, hecho que negaron los magnates.
En su texto, García Soto asegura que fuentes de inteligencia federal confirman que sí ocurrió la reunión y fue parte de una operación más amplia de los cinco magnates, quienes presionaron también por la declinación del candidato del PRI, José Antonio Meade, y de la independiente Margarita Zavala.
Incluso, el periodista asegura que, según fuentes cercanas a Los Pinos, el Presidente Peña les respondió, contundente, que ‘con Anaya no’, ni haría declinar a su candidato José Antonio Meade.
En las plazas públicas, López Obrador ha calificado a esos cinco empresarios como ‘traficantes de influencias’, además, los responsabilizó de ser parte de la tragedia nacional, de guerra sucia, de secuestrar al gobierno y de robar y mandar en el País.
Tras ello, el CMN, a través de Alejandro Ramírez, respondió que las acusaciones del candidato presidencial no generan confianza ni certidumbre jurídica.
Incluso, en un desplegado publicado el 3 de mayo, el grupo empresarial lanzó un “Así no” a López Obrador, de quien calificaron sus declaraciones como “expresiones injuriosas y calumniosas”.
“Estamos siempre abiertos al diálogo con todas las fuerzas políticas para buscar soluciones a los múltiples problemas que enfrentamos y aprovechar las oportunidades que tiene nuestro País. Pero exigimos respeto. No es denigrando ni calumniando como se establece y fortalece una relación constructiva y de confianza con el sector productivo y empresarial de México…”, indicó el consejo en el desplegado.

















