Duro golpe para la libertad de expresión en Hong Kong

Agencias/Ciudad de México.- El fundador del diario Apple Daily, Lai Chee-ying, mejor conocido como Jimmy Lai, ha sido sentenciado a 20 años de prisión, acusado de sedición y de aliarse con fuerzas extranjeras, en China, difundió el periódico The Washington Post.

El pasado mes de diciembre, el gobierno chino acusó a Lai fundador del Apple Daily, editado en Hong Kong, de sedición y de aliarse con fuerzas extranjeras, mientras seguía su proceso en prisión desde 2020.

Lai que cuenta con la naciolidad británica es considerado una figura central del movimiento pro-democrático de la ciudad y un férreo crítico del Partido Comunista Chino.

El pasado 9 de enero, se dictó la condena de 20 años de cárcel que representa de facto una sentencia de por vida para Lai de 78 años.

Lai ha sido sentenciado a pasar el resto de sus días en prisión, siendo considerado un mártir de la libertad de expresión en China.

El gobierno chino ha puesto como ejemplo el caso de Lai, para aquellos disidentes, incluso los pacifistas, que alzaron la voz para exigir una ciudad libre de Hong Kong.

La familia del magnate de noticias y algunos de sus partidarios mantienen la esperanza de que Washington o Londres consigan la libertad de Lai a través de negociaciones diplomáticas.

La sentencia no fue sorpresa, pues el gobierno de Pekín ha buscado borrar los pocos remanentes de libertad de prensa y judicial que aún quedan en el puerto.

La sentencia contra Lai es la más larga que se ha dictado en un caso de seguridad nacional en Hong Kong.

“Hoy la cortina se cierra para la libertad de prensa en Hong Kong,” comentó Thibaut Bruttin, director general de Reporteros Sin Fronteras, en un comunicado hecho tras la sentencia de Lai.

“Esta decisión judicial … subraya el profundo desprecio de las autoridades por el periodismo independiente.”

“La persecución de Jimmy Lai ha sido, desde el inicio, una perversión del Estado de derecho en Hong Kong, que ya tenía el desenlace predeterminado,” comentó James Cunningham, exembajador general de Estado Unidos en Hong Kong, y líder de la fundación del Comité por la Libertad en Hong Kong, una agrupación estadounidense dedicada a promover los derechos humanos.

“La sentencia de hoy bien podría ser una condena de muerte.”

Los hijos de Lai dijeron estar devastados. “Aunque ya esperábamos una sentencia desfavorable sigue siendo devastador,” dijo Sebastien Lai en conferencia de prensa desde Washington este lunes.

“Cuando sentenciaron a mi padre oí que se mantuvo estoico y sonrió, desafiante hasta el final,” añadió. “Hasta la fecha se rehúsa a ser intimidado por el miedo.”

Durante el juicio, los tres jueces apuntados por el Estado declararon que había “pruebas irrefutables” de que Lai había conspirado para socavar la seguridad nacional.

“Su única intención era buscar la caída del Partido Comunista Chino” agregó uno de los jueces.

Chee-ying, fue acusado de haber usado su medio Apple Daily para pedir sanciones a Hong Kong y a servidores públicos chinos, en castigo por la represión que ordenaron contra las protestas pro-democráticas del 2019.

El gobierno chino acusó a Lai de financiar campañas internacionales para conseguir que procedieran esas sanciones.

Las autoridades de Pekín y Hong Kong han tachado a Lai como una fuerza siniestra detrás de esas protestas.

La mayor parte de la acusación en su contra gira en torno a sus esfuerzos de lobbying con los gobiernos de Taiwan, Gran Bretaña, Japón y los Estados Unidos para “imponer bloqueos comerciales y acciones hostiles” contra Hong Kong tras la entrada en vigor de la Ley Nacional de Seguridad en el puerto en 2020.

Esa ley definió de forma ambigua términos como “incitar a la subversión” y “colusión” y permitía condenas de cadena perpetua.

En los años siguientes medios de comunicación y organizaciones civiles han sido suspendidas aligual acallaron a los críticos del gobierno.

Actualmente casi todas las figuras de oposición al gobierno en Hong Kong están exiliadas o en la cárcel.

Después de la condena organizaciones por la libertad de prensa, de derechos humanos y la familia de Lai denunciaron la decisión como una confirmación de la desaparición de las garantías individuales en la ciudad, y de la complicidad judicial para cumplir con la agenda impuesta desde Pekín.

Además, reconocieron esto como una advertencia desde el gobierno para todos aquellos que quisieran alzar la voz por la democracia.

“Hasta la fecha, el juicio solo puede ser descrito como una farsa y no tiene ninguna relación con el Estado de derecho” dijo Aleksandra Bielakowska, la representante de las oficinas de Reporteros Sin Fronteras de la región Asía-Pacífico. “Dada su delicada condición de salud la presión internacional es más urgente que nunca.”

Desde diciembre de 2020, el fundador del Apple Daily ha estado en confinamiento, casi por completo en confinamiento solitario, su familia asegura que esto ha tenido un impacto perjudicial en su salud.

La familia de Lai y abogados internacionales han centrado su atención en hacer presión en Washington y Londres para asegurar su liberación por medios diplomáticos.

El Presidente Donald Trump, quien anteriormente había declarado, “tengo cien por ciento asegurado que sacaré a Lai de la cárcel,” mencionó el caso ante el Presidente chino Xi Jinping, durante su primera reunión presencial en octubre pasado en Corea del Sur, según reporte de Reuters.

Algunos analistas prevén que Trump no querrá arriesgar su próxima reunión con el mandatario chino programada para abril, ni sus esfuerzos para consolidar un acuerdo comercial en el que pueda salir victorioso con el país asiático, de cara a las elecciones intermedias de noviembre.

Claire Lai dijo que su familia se mantenía optimista porque el Presidente Trump sacará a relucir el tema de su padre en su próxima reunión con Xi. “Tenemos la esperanza, pero no tenemos certeza.”

La sentencia de Chee-ying es la más dura que se ha visto en años recientes, desde la del activista político Liu Xiaobo, quien fue sentenciado a 11 años de prisión por cargos de subversión en 2009.

Liu fue condecorado con el Premio Nobel de la Paz en 2010, siendo considerado el preso político más prominente de China, que murió bajo custodia policial en 2017, tras haber sido concedida la libertad condicional pdespués del diagnóstico de cáncer de hígado.

Bruttin, de Reporteros Sin Fronteras enfatizó en su comunicado de prensa que las democracias “deben dejar de normalizar sus relaciones con China, y deben de empezar a poner presión ante el régimen y el gobierno de Hong Kong,” para asegurar la liberación de Lai y otros periodistas. “Su sentencia no debe convertirse en una sentencia de muerte,” agregó.

Texto-The Washington Post-Traducción-Emiliano Pensamiento Monterrosa

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