Agencias/Ciudad de México.- Los gobiernos de México y Estados Unidos han sellado los cruces fronterizos entre ambas naciones para contrarrestar la ola migratoria que ha desatado una crisis humanitaria en la colindancia de ambas naciones.
En conferencia de prensa en la Casa Blanca el secretario de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), Alejandro Mayorkas dijo que Estados Unidos está trabajando “de cerca con México” para contener el flujo migratorio hacia ese país.

Recordó que el Presidente Joe Biden sostuvo con su homólogo Andrés Manuel López Obrador una conversación telefónica a principios de esta semana para adoptar medidas de seguridad en torno al tema migratorio. en la frontera de ambos países.
Mayorkas comentó que el Gobierno de México ha tomado medidas de control migratorio en coordinación con Estados Unidos para amainar la presión de migrantes en la frontera común ante el fin del Título 42 este jueves.
El funcionario estadounidense agradeció los esfuerzos de control migratorio que ha ordenador el Presidente López Obrador.
“México está tomando medidas de control (migratorio) muy importantes que agradecemos mucho y que fueron tomadas en coordinación con nosotros”, dijo hoy Mayorkas al ser cuestionado en rueda de prensa en la Casa Blanca sobre los esfuerzos del País ante la llegada de miles de migrantes a la frontera con Estados Unidos.
Mayorkas aseguró que los flujos en la frontera han aumentado y que se prevén más de 10 mil arrestos en un sólo día en la frontera.
“Estamos trabajando muy de cerca con el Gobierno de México. El Presidente (Joe Biden) ha hablado con el Mandatario de México tan recientemente como a principios de esta semana. Han tenido correspondencia la semana pasada”, señaló Mayorkas sin especificar el tipo de correspondencia al que se refería.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, López Obrador se habría comprometido en la llamada con su homólogo estadounidense a desplegar mayores controles a la migración irregular en la frontera con Guatemala.
En conferencia mañanera este jueves, el Presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que México enviará más elementos de la Guardia Nacional para reforzar la frontera sur.
“(Acordamos) ayudar en todo, cooperar con el Gobierno de Estados Unidos para que no haya caos, y mucho menos violencia en la frontera”, indicó.
-¿Se acordó el envío de más elementos de la GN para la frontera sur de México con el Presidente Biden?, se le preguntó.
“No con él, no lo acordamos, nosotros tomamos la decisión, sí (habrá un reforzamiento), pero llevan instrucción de no utilizar la fuerza, que estén pendientes para evitar provocaciones”, dijo.
Cuestionado sobre el número de elementos que serán desplegados, López Obrador dijo: “no tengo idea”.
Según el más reciente reporte de seguridad del Secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, el total de elementos dedicados a labores migratorias sumarían más 25 mil desde abril pasado.
El Gobierno de Estados Unidos repitió este jueves lo que se ha convertido en su mantra en las últimas semanas: “la frontera sur no está abierta”, y no lo va a estar tras el levantamiento esta noche del Título 42, una norma por la que ha estado llevando a cabo expulsiones en caliente durante la pandemia.
Para reforzar este mensaje, el secretario de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), Mayorkas, compareció en rueda de prensa de la Casa Blanca junto a la portavoz del Gobierno, Karine Jean-Pierre.
Las palabras de Mayorkas fueron prácticamente las mismas que pronunció el miércoles en una rueda de prensa en la sede del DHS, pero su comparecencia en la sala de prensa de la mansión presidencial daba idea de la urgencia a la que se enfrentan las autoridades estadounidenses en la frontera ante el aumento del flujo de migrantes que intenta cruzar desde México.
El responsable recordó que a partir de la próxima medianoche “la gente que llegue a la frontera sur” estará sujeta al Título 8, la norma que históricamente ha regido el proceso de emigración y que reemplazará al Título 42.
Esto significa que si alguien llega a nuestra frontera sur después de la próxima medianoche presumiblemente no será apto para asilo y estará sujeto a consecuencias más graves por entrar ilegalmente, lo que incluye una prohibición de un mínimo de cinco años y un enjuiciamiento criminal potencial.
Afirmó que han reforzado el número de efectivos en la zona y que llevan preparándose para este momento desde hace dos años.
“Estamos aumentando a 24,000 los agentes de la Patrulla Fronteriza, 4,000 soldados, miles de contratistas y 1,000 funcionarios y jueces de asilo”.
Insistió en que esperan grandes cifras de detenciones de migrantes irregulares en el límite con México y que, de hecho, ya están viendo grandes números en ciertos sectores.
Mayorkas mencionó las medidas que el Ejecutivo del Presidente Joe Biden ha adoptado en las últimas semanas para lidiar con la que se anticipa como una gran crisis migratoria.
Aseguró que su país está aplicando consecuencias más duras contra quien entra irregularmente en Estados Unidos.
“Durante la primera mitad de este año fiscal hemos expulsado a más de 665,000 personas, estamos llevando a cabo docenas de vuelos de deportación cada semana y seguimos aumentándolos
Recalco que “justo ayer trabajamos con el Gobierno de México para expulsar a cerca de 1,000 venezolanos que no usaron las vías legales disponibles para entrar en Estados Unidos”.
En una rueda de prensa telefónica aparte, Blas Núñez-Neto, subsecretario de Política Fronteriza e Inmigración en el Departamento de Seguridad Nacional, destacó que el Gobierno está escuchando, pero no está “de acuerdo” con las críticas de organizaciones de derechos humanos contra las nuevas restricciones en la frontera.
El funcionario aseguró que las medidas que se han tomado “son necesarias” para afrontar el reto migratorio y afirmó que los migrantes “todavía tienen derecho de pedir asilo en la frontera”, además de que se han “expandido los canales legales”.
Mayorkas lo dejó claro en su rueda de prensa: “Somos una nación de inmigrantes y una nación de leyes, estamos haciendo todo lo posible para aplicar esas leyes de una forma segura, ordenada y humana”.
Y agregó que “trabajamos con los países de la región para abordar un reto regional con soluciones regionales y, de nuevo, instamos al Congreso a aprobar una reforma migratoria necesaria de forma desesperada”.


















