Por Erick Olivera Méndez/Ciudad de México.- Para el Fondo Monetario Internacional México puede navegar en un entorno económico turbulento sin mayores consecuencias debido a su política fiscal y monetaria y a su atinado manejo en la política macroeconómica.
De acuerdo con un reciente estudio del FMI sobre sobre el comportamiento anual de la política económica de México, los retos que enfrenta el país en materia económica no son menores, debido a la lenta recuperación pospandemia y al aumento de la inflación en el mundo que ha presionado la inflación interna.
Para los analistas del Fondo Monetario Internacional, México debe reforzar las medidas antiinflacionarias y recomiendan ajustes en la política de precios de Petróleos Mexicanos para fortalecer los programas de seguridad social. “Cambios en el régimen interno de precios de los combustibles mejorarían la flexibilidad fiscal. Un traspaso mayor de los cambios en los precios mundiales de los combustibles a los precios minoristas nacionales crearía espacio fiscal en el presupuesto cuando los precios del petróleo son altos”.
El FMI señala que ante las señales de crisis financiera y la respuesta de los bancos centrales a la escalada inflacionaria, crecen las posibilidades de que los flujos de capital en las economías emergentes experimenten procesos de reversión.
Sin embargo, los analistas del FMI precisan que “México está bien posicionado para navegar este entorno potencialmente turbulento” debido a su política económica, pero advierten que el entorno financiero global amenaza con un decrecimiento económico y el riesgo de que incremente la desigualdad.
“A pesar de los buenos resultados en la primera mitad de 2022, se prevé que el crecimiento disminuya en los próximos trimestres. Se espera que la inflación se estabilice en la segunda mitad de 2022 y luego disminuya gradualmente, a medida que los precios más altos de los alimentos crudos y otros factores que impulsan los costos continúen influyendo en los precios”, señalan los analistas del FMI en el reciente estudio sobre la economía mexicana.
El FMI señala que una de las medidas relevantes de la política económica de México es el fortalecimiento de los ingresos al aumentar el salario mínimo. Según el informe del Fpndo, citando cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el ingreso laboral per cápita creció 4 por ciento en 2022.
“Estos logros reflejan la recuperación económica, la mejora de las condiciones del mercado laboral y un alto nivel continuo de entradas de remesas. Sin embargo, los salarios mínimos más altos y el apoyo fiscal no específico también han ayudado a proteger a los vulnerables”, señala el informe del FMI.
El FMI destacó la medida para estabilizar el precio minorista de las gasolinas que ha repercutido en una disminución en la presión de costos para la economía y cuya consecuencia llevaría a la reducción de la inflación en un 2 por ciento.
“Sin embargo, esto ha tenido un costo presupuestario considerable (1.4 por ciento del PIB) y también ha beneficiado a los hogares de mayores ingresos. Además, al diluir las señales de precios, la política ha hecho cortocircuito en el ajuste necesario en la demanda de combustible”, advierten los analistas del organismo internacional.
La política económica no está exenta de riesgos, sobre todo en un contexto de turbulencia financiera global, y el Fondo Monetario Internacional lo advierte en su evaluación anual sobre la economía mexicana. No obstante, asegura que el país “está bien posicionado para navegar este entorno potencialmente turbulento”.


















