Agencias/Ciudad de México.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) rechazó que el fiscal General de la República (FGR) Alejandro Gertz Manero sea un obstáculo para la investigación en el caso Ayotzinapa que continúa en la búsqueda de involucrados en la desaparición forzada de 43 normalistas en Iguala, Guerrero.
En conferencia de prensa en Palacio Nacional López Obrador dijo que respetaba la postura y cuestionamientos del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) sin compartir ese punto de vista sobre la labor de la FGR en el caso Ayotzinapa.
“Se habló de obstáculos en la Fiscalía y se señaló al fiscal, pues yo sostengo que, en lo que a mí corresponde, que he estado pendiente, la actitud del fiscal ha sido de colaboración”, aseguró.
López Obrador respondió a las acusaciones del GIEI de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que denunció la intromisión y obstrucción de la FGR y el Ejército para investigar el ‘crimen de Estado’ de normalistas que ocurrió en 2014.
Los expertos del GIEI afirmaron que las intromisiones en la FGR derivaron en la renuncia del fiscal especial del caso Ayotzinapa, Omar Gómez Trejo.
Además, acusaron los expertos del GIEI que en la fiscalía ‘se ha tratado de frenar las investigaciones’ y ‘se han dado órdenes de no judicializar’.
Pero el Presidente reviró que el fiscal siempre ha colaborado desde que él asumió el Gobierno en diciembre de 2018 con la promesa de resolver la desaparición de los 43 estudiantes registrada en Iguala, Guerrero, los días 26 y 27 de septiembre de 2014.
“En ningún caso tuve resistencia del fiscal Gertz Manero ni del presidente de la Corte (Arturo Zaldívar) porque hablé con ellos y les pedí apoyo y colaboración, y los dos siempre dispuestos a ayudar. Ninguno de ellos me dijo: ‘es que no podemos llegar tan alto’”, sostuvo.
La polémica sobre la desaparición de los 43 estudiantes se ha reavivado en este octavo aniversario por el reporte de la Comisión de la Verdad del Gobierno que reconoció el 18 de agosto que fue un “crimen de Estado” con autoridades involucradas de todos los niveles, incluyendo el Ejército, y los da por muertos.
Pero los padres de los jóvenes han denunciado la impunidad de las Fuerzas Armadas y la FGR canceló la semana pasada 21 órdenes de arresto, de las que 16 corresponden a militares.
“Cuando hablo con el fiscal le aportamos el informe, y lo que hace el fiscal es ajustarse a ese informe y actúa con información de ese informe, y no dudo de que en la fiscalía haya habido gentes que no quisieran que se llevara a cabo el proceso de solicitar las órdenes de aprehensión”, argumentó López Obrador.
El mandatario también aseveró que a la Comisión de la Verdad se le entregó ‘toda la información que solicitaron’, aunque el GIEI denunció que las Fuerzas Armadas no han querido abrir todos los archivos, que incluyen pruebas de que espiaron a criminales, estudiantes y autoridades la noche de la desaparición.
“Yo personalmente hablé con el secretario (de la Defensa Nacional), con el almirante (de la Marina), con todos, para que se entregaran todos los documentos, todo lo que aparecía en los archivos, y por eso también se avanzó”, alegó López Obrador.
El GIEI y López Obrador coinciden en su rechazo a la ‘verdad histórica’, una versión del gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018) que afirmaba que policías corruptos detuvieron a los estudiantes y los entregaron al cártel Guerreros Unidos, que los asesinó e incineró en un basurero en Guerrero.
Al igual que la Comisión para la Verdad, concluyeron que no fue posible que los hayan quemado ahí y que, incluso, varios estudiantes permanecieron vivos por días después del hecho.

















