Agencias / InsurgentePress, Ciudad de México.- De acuerdo con el estudio, publicado en la revista Nature, el químico es una feromona que producen las langostas migratorias y que afecta el comportamiento de otras de la misma especie.
Se trata del 4-vinilanisol (4VA), que es liberado por las patas traseras y es captado por las antenas y los receptores de olor, sin distinción de género ni de edad. Así se terminan formando los enjambres, que pueden cubrir cientos de kilómetros cuadrados.
“En la historia humana, las plagas de langostas, las sequías y las inundaciones fueron consideradas como los tres mayores desastres naturales que causaron serias pérdidas agrícolas y económicas en todo el mundo”, explicó Le Kang, profesor de entomología y ecología en el Instituto de Zoología de la Academia China de Ciencias, quien participó en el estudio y definió a la especie migratoria, que habita en África, Asia, Nueva Zelanda y Australia, como “una seria amenaza para la agricultura mundial”.
Según explicó, a partir de este descubrimiento podría desarrollarse un químico para bloquear los efectos del 4VA y una versión sintética para llevar a los insectos a trampas donde serían eliminados.
Could a newly identified pheromone, which makes locusts swarm and is sensed by odorant receptors, be used to trap these insects & prevent the agricultural devastation that they cause? @NatureNV https://t.co/VhrbJw4hua
— Magdalena Skipper (@Magda_Skipper) August 15, 2020
Además, los investigadores desarrollaron langostas modificadas genéticamente, sin los receptores olfativos, que se sentían menos atraídas por el 4VA. De esta manera, también se podrían dejar de usar insecticidas que resultan dañinos.
Por su parte, la neurobióloga Leslie Vosshall, quien escribió el artículo que acompaña al estudio, explicó que los resultados también mostraron que a medida que la densidad del enjambre se volvió mayor, la cantidad de 4VA liberada “aumentó considerablemente”. Esto serviría para explicar por qué cuando comienzan a unirse suman cada vez más ejemplares.
También se comprobó que cuando cuatro o cinco langostas se reúnen, comienzan a producir y a emitir la sustancia.
Con base en estos descubrimientos, el equipo que realizó la investigación podría desarrollar productos químicos ‘anti VA’ para obstruir el proceso olfativo y acabar con la formación de enjambres.
This week on the Nature podcast: The chemical that turns locusts from Jekyll into Hyde. Listen here: https://t.co/p5lYEJqoPD pic.twitter.com/MP3iAUXBVt
— Nature (@nature) August 14, 2020












