Agencias/ Ciudad de México.- La máxima autoridad del deporte español aceptó la solicitud de la Liga española para el aplazamiento de un par de partidos previstos para el próximo fin de semana y que involucran a clubes con jugadores convocados por selecciones sudamericanas.
Los partidos Sevilla-Barcelona y Villarreal-Alavés, originalmente previstos para el sábado, tendrán que disputarse en un día posterior. Aún no han sido reprogramados.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) había desestimado la solicitud de la Liga, pero el Consejo Superior de Deportes (CSD) falló a favor de la liga para aplazar los dos encuentros
La Liga intentó frenar que los jugadores fuesen a disputar una triple fecha por las eliminatorias sudamericanas, dado que se reincorporarían demasiado tarde para la reanudación del torneo español. Pero el Tribunal de Arbitraje Deportivo falló en contra de la medida de la Liga y los jugadores pusieron sumarse a sus selecciones.
El fallo aún puede ser apelado por la federación, que reiteró su rechazo.
Según la RFEF, los aplazamientos constituirán un “peligroso precedente” para el deporte internacional y que el CSD “ha sobrepasado una línea jurídica que nunca hasta ahora había cruzado y que puede tener consecuencias nefastas para el deporte español y para el propio”.
José Manuel Franco, el presidente del CSD, sostuvo en su fallo que las medidas cautelares obedecen a tres aspectos.
“En primer lugar, la salud de los jugadores, que no debemos olvidar que es algo esencial; en segundo lugar, el margen de tiempo que necesitan los clubes afectados para hacer toda la programación necesaria ante la celebración de un partido ya el próximo sábado; y finalmente, el plazo de alegaciones del que dispone la RFEF”, dijo.
La FIFA extendió la ventana internacional de septiembre para que las selecciones sudamericanas disputasen un tercera fecha de las eliminatorias a solo dos días de la reanudación de la actividad en las ligas europeas.
La Liga ya había reprogramado varios partidos, del sábado al domingo, para que los jugadores tengan más tiempo de descanso. Uno de ellos es el duelo del Real Madrid contra el Celta de Vigo, que marcará el retorno de los merengues al remozado estadio Santiago Bernabéu.
El Madrid había estado disputando sus partidos de local en su predio de entrenamientos, con el Bernabéu sometido a obras durante la pandemia de coronavirus. El estadio abrirá sus puertas a una cantidad limitada de público en las gradas.
Los compromisos Sevilla-Barcelona y Villarreal-Alavés no se podían reprogramar al domingo dado que tanto el Barcelona como el Villarreal se estrenan en la Liga de Campeones el martes posterior. El Barcelona recibe al Bayern Múnich en el Grupo E, mientras que el Villarreal recibe al Atalanta en el Grupo F.
La Liga ofreció vuelos fletados a los clubes para poder traer a los jugadores de vuelta a España lo más pronto posible.
La defensa de la RFEF
La Federación ha hecho los ataques más graves de los últimos años en los comunicados que ha emitido por este caso tanto contra el CSD como contra LaLiga. Con frases lapidarias como que el Consejo “interfiere indebidamente de una manera clara, absoluta y determinante en la autonomía deportiva de las competiciones futbolísticas” o señalar como “terminología barriobajera” las palabras de Tebas sobre esta situación. Era principalmente el segundo comunicado el que encendía la mecha.
Su principal defensa es el peligroso precedente de elegir suspender un partido sin pasar por la jueza de competición, así como la desigualdad que se produce con una Segunda División que no se para durante las fechas de selecciones. En todo esto ha encontrado el apoyo tanto de la UEFA como de la FIFA, órganos ante los que también responde Tebas y frente a los que quiere dejar en evidencia Rubiales por la gestión de esta situación.
LaLiga considera que es una situación excepcional y que, por ello, necesitan este aplazamiento que se volvería a repetir en octubre pero que nunca más volverá a producirse. La culpa radica de FIFA, que concede esos días extra a CONMEBOL perjudicando a los clubes. Al final, se llega a todo esto después de que se tuviera que aplazar un parón de selecciones entre marzo y abril de este año por la Covid-19 y estas situaciones deberían de ir desapareciendo.
El CSD se mantiene firme en su decisión de respaldar el aplazamiento, aunque también ha dejado claro que cuando tengan los argumentos de la Federación, su parecer podría cambiar. Desde el ente gubernamental han defendido que esta decisión es “respetuosa” con todas las partes y “salvaguarda la salud de los jugadores, el tiempo que necesitan los clubes para la preparación de un partido y el plazo de alegaciones de la Federación”.
José Manuel Franco no quiere intervenir entre LaLiga y la Federación como hizo Irene Lozano, aunque se ha visto inmiscuido en la guerra por culpa de esta decisión. En sus intervenciones públicas en la misma noche en la que estalló de nuevo el conflicto, dejó claro que estas situaciones no ayudan al progreso, pero que va a atender de igual manera a las peticiones de los dos entes sin querer darle más prioridad a uno u otro. Su postura en este caso es ocasional.
Lo que está claro es que los principales perjudicados vuelven a ser los aficionados, que ahora ya están en los campos, que todavía no saben si irán al fútbol este fin de semana o no. La guerra del fútbol español ha vuelto y amenaza con nuevas situaciones de conflicto entre estos dos entes. La supremacía y el liderazgo vuelven a estar detrás de esta disputa que tiene al público agotado y que solo le interesa a los dos contendientes.
El CSD estudiará las alegaciones de la RFEF
El Consejo Superior de Deportes (CSD) va a estudiar las alegaciones de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en contra de la concesión del aplazamiento de los partidos Sevilla-Barcelona y Villarreal-Alavés, que, en su opinión, crea “un precedente de gravísimas consecuencias”.
Un día después de pronunciarse a favor de la medida cautelar para el aplazamiento pedido por LaLiga para los encuentros que iban a jugarse el día 11, el organismo que preside José Manuel Franco confirmó que ya ha recibido las argumentaciones de la RFEF, a la que el pasado viernes día 3 otorgó un plazo de cinco días para presentarlas.
El CSD acordó tramitar de manera urgente la petición de la Liga, que le llegó después de que la misma, junto a las de los clubes Villarreal y Sevilla, fuera desestimada por el Comité de Competición de la RFEF, en base al reglamento federativo (artículo 239).
La concesión del aplazamiento, pedido por la ampliación en la Confederación Sudamericana (Conmebol) de las fechas FIFA para los encuentros de clasificación para el Mundial de Catar 2022 y la influencia en el regreso de los jugadores a sus clubes, ha generado un nuevo y duro enfrentamiento entre la RFEF y LaLiga a través de comunicados en las últimas horas.
Además de remitir de manera urgente sus alegaciones al CSD, la RFEF anunció que acudirá a los juzgados de los contencioso- administrativo para litigar sobre el fondo. En su opinión, la medida, adoptada sin agotarse el plazo para remitir alegaciones, es contraria a su reglamento y a todos los principios del derecho público español y antecedentes jurídicos de resoluciones del CSD, que se ha atribuido “una competencia que no tiene”.
También señaló que el CSD debería resolver sobre el fondo del asunto antes del jueves “si no quiere adulterar de una manera irreversible la competición de Primera División en esta jornada y en las siguientes”.
“El CSD interfiere indebidamente de una manera clara, absoluta y determinante en la autonomía deportiva de las competiciones futbolísticas, cuestión de extrema gravedad”, apuntó.
Tras ello LaLiga acusó a la RFEF de no importarle “la salud de los jugadores” y defendió la competencia del CSD para entrar en el caso y adoptar una decisión ajustada a derecho, después de que las fechas de los compromisos internacionales se hayan modificado por la FIFA cuando el calendario de competición ya estaba aprobado.
“No existe perjuicio alguno para la RFEF, dado que la reprogramación de los partidos puede realizarse en fechas que no coincidan con partidos de las competiciones no profesionales que esta organiza”, añadió la patronal de clubes.
Después de este pronunciamiento de LaLiga la RFEF emitió un nuevo comunicado, en el que criticó con dureza la actuación de esta y de su presidente, Javier Tebas, y aseguró que “ha confundido de manera decisiva y deliberada al CSD creando un precedente de gravísimas consecuencias”.
“El CSD está yendo en contra de sus actos propios. Esto ha generado un terremoto en el ámbito deportivo nacional e internacional con transcendencia legal que podrían llegar incluso al ámbito penal”, apuntó tras señalar que “nunca se ha suspendido un partido porque jugadores africanos hayan sido convocados para la Copa de África (Copa Africana de Naciones)”.
La RFEF cuestionó la legitimación de LaLiga para pedir el aplazamiento, ya que los clubes los únicos legitimados para hacerlo, y opinó que lo ocurrido “es otra demostración de que la LNFP constantemente pretende sustituir la autonomía de los clubes y apoderarse de funciones de la Federación”.
“La LNFP vuelve a mentir al CSD al decir que FIFA permite la reprogramación de los partidos fuera de la jornada. Esto es totalmente falso”, apuntó tras denunciar la actitud “altiva, soberbia y con total falta de educación hacia las instituciones del deporte (RFEF, TAS, FIFA,UEFA, presidentes de Clubes, etc.)” de Javier Tebas, “pretendiendo siempre tener la última palabra en cualquier tema y utilizando terminología mas propia de bajos fondos que de instituciones del deporte”.
Esta complicada historia entre la Liga y la RFEF ha traído la atención de los organismos superiores: FIFA y UEFA. Ambos están de parte de la Federación en esta disputa por el aplazamiento de los partidos de la siguiente jornada. Un conflicto en el que se están marcando mayores distancias entre Luis Rubiales y Javier Tebas.
“Este desagradable acontecimiento ha suscitado que tanto FIFA como UEFA transmitan a la RFEF su total apoyo ante esta increíble resolución contraria a las normas del fútbol y a la Ley. El CSD debería resolver sobre el fondo del asunto antes del jueves si no quiere adulterar de una manera irreversible la competición de Primera División en esta jornada y en las siguientes”, detallan en el comunicado.
El organismo presidido por José Manuel Franco anunció que recogieron las argumentaciones provenientes de la RFEF. La concesión del aplazamiento, pedido por la ampliación de la fecha FIFA para los encuentros de clasificación para el Mundial de Qatar 2022 de la Conmebol y la problemática por el regreso tardío de los jugadores sudamericanos a sus respectivos clubes, ha generado un nuevo y duro enfrentamiento entre la RFEF y LaLiga a través de varios comunicados en las últimas horas.












