Redacción InsurgentePress/Ciudad de México.- Los verdugos del sacerdote Ernesto Baltazar Hernández Vilchis embolsaron el cuerpo que posteriormente ataron a un sillón que arrojaron al canal de aguas negras de la circunscripción de Nextlalpan, tras consumir bebidas alcohólicas y alimentos en una vivienda de la Unidad Habitacional Morelos, en el municipio de Tultitlán, Estado de México (Edomex).
Familiares reportaron a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGEM), la desaparición del religioso Hernández Vilchis para su búsqueda y ubicación en la Zona Metropolitana del Valle de México, desde el pasado 31 de octubre.
Este jueves, la FGJEM dio a conocer que hallaron el cuerpo sin vida del sacerdote de 43 años de edad en el fondo del canal de aguas negras del municipio de Nextlalpan, a 30 kilómetros al noroeste de la Ciudad de México (CDMX).
Los agentes de investigación de la FGJEM rastrearon la última ubicación del vehículo del religioso cuyas placas quedaron registradas en cámaras y arcos carreteros con rumbo hacia el estado de Hidalgo.
La FGJEM solicitó la colaboración de la Procuraduría de Justicia de Hidalgo, para el seguimiento y ubicación del vehículo de Hernández Vilchis en esa región que colinda con el Estado de México.
El rastreó ubicó una motocicleta que acompañó a los implicados en el homicidio durante el traslado del vehículo para su venta en Hidalgo.
“Tras identificar a la persona propietaria de la motocicleta, policías de investigación la localizaron y en una entrevista en la sede ministerial refirió que le prestó la moto a un masculino identificado como Brandon Jonathan, porque le pidió ayuda para ir a vender una camioneta a Hidalgo, porque le habían salido con un fraude”, indicó la FGJEM.
La declaración ministerial del propietario de la motocicleta permitió la ubicación del domicilio de Brandon Jonathan en la unidad Habitacional Morelos, Tercera Sección, que catearon en el municipio de Tultitlán, Edomex, el pasado 9 de noviembre.
Elementos de la #FiscalíaEdoméx detuvieron y cumplimentaron orden de aprehensión en contra de María Fernanda “N” y Brandon Jonathan “N”, investigados por su posible participación en el delito de desaparición cometida por particulares, en agravio de un sacerdote… pic.twitter.com/9lpzkK6Tfx
— Fiscalía Edoméx (@FiscaliaEdomex) November 13, 2025
Hasta ese populoso complejo habitacional llegó el sacerdote acompañado de una mujer para ingresar al departamento de Brandon Jonathan, con los que convivió varias horas antes de ser asesinado con un arma blanca, el pasado 29 de octubre.
“Hasta que, en algún momento, este último (Brandon) presuntamente agredió con un objeto punzocortante a (Hernández Vilchis) provocándole heridas que le ocasionaron la muerte”, informó la FGJEM.
Posteriormente, añadió la FGJEM, llegó al departamento María Fernanda ‘N’, pareja sentimental de Brandon Jonathan. Ambos embolsaron al cuerpo sin vida de Hernández Vilchis que ataron a un sillón para arrojarlo en el canal de aguas negras de Nextlalpan, un día después.
El religioso había sido visto por última vez en la colonia Ampliación La Piedad, perímetro en el que oficiaba misas en la Parroquia de la Santa Cruz, el pasado 27 de octubre.
La Diócesis de Cuautitlán, encabezada por el Obispo Efraín Mendoza Cruz, alertó sobre su desaparición y pidió a la comunidad mantenerse en oración.
La Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de México difundió la ficha a través del programa ODISEA.

Los feligreses organizaron vigilias y acompañaron a la familia en medio de la angustia que provocó la desaparición del sacerdote.
La FGJEM informó que arrestó a Brandon Jonathan “N” y su pareja sentimental María Fernanda “N”, en la colonia Centro de Cuautitlán, que confesaron el lugar en el que arroojaron el cuerpo el pasado 11 de noviembre.
Precisó que Brandon Jonathan “N”, ha sido acusado como autor material de la agresión con un objeto punzocortante durante una reunión en la Unidad Habitacional Morelos, Tultitlán.
Según la investigación, el sacerdote convivió con él consumiendo bebidas alcohólicas y estupefacientes antes de ser asesinado.
Simultáneamente, acusaron a María Fernanda “N” como cómplice del homicidio dado que participó en el ocultamiento y traslado del cuerpo.
De acuerdo con la Fiscalía, María Fernanda ‘N’ ayudó a envolver el cadáver en bolsas, amarrarlo a un sillón que arrojaron al canala de aguas negresas en Nextlalpan.
La FGEM remitió a los detenidos al centros penitenciarios, al femenil de Tlalnepantla y Cuautitlán, respectivamente, para enrentar cargos por homicidio calificado y desaparición cometida por particulares.
Además, la FGJEM prevé cumplimentar una tercera orden de aprehensión contra otra mujer actulamente prófuga.

















