Agencias/Ciudad de México.- La Fiscalía General de Justicia capitalina (FGJCDMX) liberó a una mujer que acreditó la legítima defensa contra su esposo al que hirió al interior de su domicilio que posteriormente murió en un hospital de la alcaldía de Coyoacán, al sur de la Ciudad de México.
La FGJCDMX no ejerció acción penal contra la mujer de 21 años que aportó pruebas fehacientes sobre los hechos violentos registrados al interior de su vivienda el pasado 11 de enero.
La Fiscalía determinó que la mujer sufrió violencia familiar cotidiana, siendo obligada a defenderse ante un inminente riesgo de perder la vida a manos de su cónyuge.
“No solamente es que está bien que se haya hecho, es una obligación (de la Fiscalía)”, indicó Ana Yeli Pérez, asesora jurídica del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio
Pérez explicó al periódico Reforma que la legítima defensa es una figura normativa que no sanciona una conducta tipificada en el Código Penal por considerarse que no existía otra salida para proteger los propios derechos y su vida.
La FGJCDMX constató que existía un riesgo real o inminente en este caso, dado que ella había sido agredida físicamente en ese momento a golpes sufriendo una fractura de nariz, de acuerdo con un peritaje médico de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
El pasado 11 de enero, elementos de la SSPC atendieran un reporte de hechos violentos al interior de un domicilio en la colonia San Francisco Culhuacán, en la que yacía un hombre con una herida de arma blanca, que posteriormente familiares trasladaron a un hospital en el que murió.
Los elementos de la SSPC arrestaron en el lugar a una mujer que confirmó ser esposa de la víctima.
La mujer narró que el hombre llegó a su casa en estado de ebriedad en tono hoscó arremetió a golpes contra ella que con esfuerzos logró liberarse para buscar refugio en una habitación.
En el pequeño trayecto hacia el cuarto, ella tomó un cuchillo de la cocina punto hasta el que llegó el enfurecido hombre para continuar golpeando sin piedad sin escuchar sus ruegos de que se tranquilizara.
En medio los golpes uso el arma en defensa propia hirieron a su agresor que a la postre murió en un hospital de la Ciudad de México.
















