Agencias / InsurgentePress, Ciudad de México.- La lluvia anual de meteoros Leónidas, que suele producirse a mediados de noviembre, este año tiene lugar entre el 6 y el 30 de noviembre y llegará a su apogeo entre las últimas horas del domingo 17 de noviembre y las horas previas del amanecer del día 18.

Sin embargo, 2019 no será el mejor año para verla, ya que la luz de la Luna gibosa y menguante ‘eclipsará’ todo el espectáculo. Pese a ello, se estima que los meteoros más brillantes serán visibles, así que para no perderse este fenómeno, habrá que procurar alejarse de las luces urbanas. La mejor hora es después de la medianoche.

Las Leónidas se registran alrededor de la constelación de Leo y son famosas por generar las tormentas de meteoros más intensas de la historia. Este año, con la baja intensidad de entre 10 y 15 meteoros por hora, no se prevé ninguna.

Los meteoros de las Leónidas son muy rápidos y destacan por sus tonos rojizos y la estela verde que dejan a su paso.

El fenómeno se debe a las partículas de polvo y rocas dejadas tras el paso del cometa 55P/Tempel-Tuttle un descubierto por Wilhelm Tempel en 1865 y redescubierto al año siguiente por Horace Parnell Tuttle. Como todos los años por estas fechas, la Tierra atraviesa el rastro del cometa. Cuando los fragmentos entran en contacto con la atmósfera terrestre, se desintegran por la fricción con el aire y producen el resplandor luminoso que conocemos como estrella fugaz.

La más rápida de las lluvias de meteoros -las estrellas llegan a cruzar el cielo a 70 km por segundo- se verá como fogonazos verdes. El rastro que dejan las partículas adquiere este color debido a su velocidad y composición.“Cada lluvia de estrellas tiene unas características concretas de los trazos en función de ambos aspectos”, explica Kike Herrero,astrónomo del IEEC.

Aunque suelen presentar una tasa de unos 15 meteoros por hora, las Leónidas pueden resultar tan espectaculares como las famosas Perseidas o incluso superarlas.El 55P/Tempel-Tuttle tarda 33 años en completar su órbita, lo que significa que pasa cerca del recorrido que sigue la Tierra con esa frecuencia. Cada vez que lo hace “rellena” su traza de partículas haciendo que la modesta tasa de actividad se vuelva más intensa llegando a una frecuencia de miles de meteoros por hora.

“Algo curioso de las Leónidas en que cada 33 años hay un año o dos que en los que llegan a producirse auténticas ‘tormentas de estrellas’”, dice Herrero. La última ocurrió en 1998 por lo que habrá que esperar hasta el 2031 para ver la siguiente. De todas estas “tormentas”, la mayor de la que hay registros fue la del 13 de noviembre de 1833, en la costa oeste de Estados Unidos, donde llegaron a pasar varios meteoros por segundo.

Este año a pesar de no ser uno de los más fuertes presenta una curiosidad. Aunque el máximo de actividad natural de meteoros será el día 17, es posible que la noche de hoy lo supere. “Se espera que para la madrugada del 15 al 16 pueda haber un pico de actividad porque la Tierra pasará por una de las trazas más grandes de la nube de polvo del cometa”, dice Kike Herero.

Según las predicciones del astrónomo ruso Mikhail Maslov, podrían llegar a pasar hasta 27 meteoros por hora y superar así a los 15 esperados para la noche central. Los datos los publica en su página web.

Aunque las Leónidas parecen venir de la constelación de Leo, se pueden ver en cualquier parte del cielo. Un buen lugar de observación será aquel que proporcione un cielo oscuro, algo que este año puede complicarse por la Luna.Según destaca el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), dado que la Luna llena tuvo lugar el pasado 12 de noviembre, las condiciones de observación no serán las mejores por estar el satélite aún muy brillante. Por ello, el OAN explica que el mejor momento para la observación el al comienzo de la noche, antes de que aparezca la Luna. Si esta ya está en el cielo, conviene dirigir la mirada hacia la dirección opuesta.

No hará falta usar instrumentos ópticos, como telescopios, para ver la lluvia de estrellas. De hecho es mejor prescindir de ellos ya que limitan la porción de cielo a observar. Según afirma Herrero es a simple vista, y con el mayor campo de visión posible, como mejor pueden verse. Por ello, junto con la recomendación de alejarse de las fuentes de luz, lo mejor es buscar un lugar despejado sin edificios, árboles o montañas.

Comentarios desactivados en Las Leónidas alcanzarán su pico este fin de semana