Agencias/Ciudad de México.- Cuando Universal Pictures decidió adaptar el musical de culto “Wicked” en dos películas, algunos lo vieron como una estrategia cínica para maximizar las ganancias.
Pero con el estreno de la segunda parte en cines de todo el mundo esta semana, sus estrellas y realizadores afirman que la decisión les permitió expandir la precuela de “El Mago de Oz” mucho más allá del musical de Broadway en el que se basa.
“Wicked: For Good” se centra en uno de los momentos más famosos en la historia del cine: la llegada a la Tierra de Oz de una joven de Kansas llamada Dorothy.
También incluye dos canciones creadas especialmente para la gran pantalla, una de las cuales permite a Glinda, la aspirante a maga vestida de rosa y encarnada por Ariana Grande, confrontar su oscuro pasado.
Esta segunda película permite ver “más allá de la fachada brillante, resplandeciente y perfecta” de esta heroína y dedica “más tiempo a esa oscuridad”, explicó la actriz en una reciente conferencia de prensa.
“Wicked: For Good” retoma la historia varios años después del final de la primera parte, “Wicked”, estrenada en 2024. Elphaba, de piel verde e interpretada por Cynthia Erivo, es ahora una rebelde en el exilio, injustamente percibida como una bruja malvada.
Glinda, en tanto, se ha convertido en la imagen del régimen del Mago, una posición que le reporta privilegios y popularidad, pero que también le despierta la culpa y la vergüenza que arrastra desde su infancia.
“Ha conseguido todo lo que siempre soñó, y sin embargo nunca se ha sentido más sola”, explicó Grande.
La estrella del pop fue nominada al Óscar como mejor actriz de reparto por “Wicked”. Ahora, se espera que Universal haga una gran campaña para que esta vez gane la estatuilla. Grande ya es la favorita de las casas de apuestas.
Erivo, que tiene la nueva canción “There’s No Place Like Home”, es también una fuerte candidata a mejor actriz, según el sitio de predicciones de premios Gold Derby.
– “Más tiempo” –
Más allá de dar espacio a nuevas canciones originales que puedan pelear por el Óscar, el formato de dos películas permitió a los realizadores explorar las historias que se solapan entre “Wicked” y “El mago de Oz”.
“Wicked: For Good” se desarrolla en gran parte en paralelo a los acontecimientos de la clásica película de 1939 y la novela de L. Frank Baum, cuando Dorothy y su perrito Toto son arrastrados por un tornado desde Kansas hasta Oz.
“Wicked: For Good” se desarrolla en paralelo a los eventos que ocurren en la clásica película de 1939, adaptada de la novela de L. Frank Baum, cuando Dorothy y su pequeño perro Toto son arrastrados por un tornado desde Kansas hasta Oz.
En el musical de Broadway, Dorothy solo aparece una vez como una silueta fugaz.
La película en cambio la muestra varias veces, mientras salta en el camino de ladrillos amarillos o es secuestrada por monos voladores. Su rostro nunca se muestra claramente, para enfatizar que Dorothy es solo una pieza útil pero ingenua en las maquinaciones políticas de Oz.
“Tuvimos más tiempo” para explorar la intersección de ambas historias “en la segunda película, lo cual para muchos espectadores es muy divertido”, dijo el productor Marc Platt.
La primera parte recaudó más de 750 millones de dólares en todo el mundo, y Universal tiene grandes ambiciones para esta segunda entrega.
Esta semana llega a los cines de todo el mundo una de las películas más esperadas del año: ‘Wicked: Parte II’, en la que las brujas de Oz culminan un relato para el que se barajaron alternativas, “pero siempre se trató de un final que no era feliz”, explica a EFE su director, Jon M. Chu.
“¿Habría sido posible un final alternativo? Claro ¿Lo exploramos? Sí. Hablamos de ello. Pero siempre se trató de un final que no era feliz, de ‘vivieron felices para siempre’, sino de posibilidades”, con el objetivo de descubrir “si eres lo suficientemente valiente como para adentrarte en lo desconocido sabiendo quién eres”, afirma el cineasta en una entrevista.
Protagonizada por Cynthia Erivo y Ariana Grande, la cinta, que se estrena el viernes 21, llega en medio de gran expectación por su posible capacidad de levantar taquillas y, de hecho, la preventa de entradas es la mayor registrada hasta ahora en EE.UU., según el medio especializado ‘Deadline’.
Filmada a la vez que la primera entrega, que se estrenó en 2024 también dirigida por Chu, ‘Wicked: Parte II’ llega “al meollo del asunto, a los matices y las complejidades de crecer, de revisar el pasado y darse cuenta de que quizás esas historias no eran correctas”, tal y como ocurría en el musical en el que se basa.
“En la primera película teníamos que ocultar todo esto porque, aunque la habíamos filmado y editado al mismo tiempo y para nosotros era la historia completa, solo teníamos que narrar el paso a la adultez de estas dos chicas que se hacen amigas y cómo llegaron a ser quienes son”, relata el director.
La secuela describe cómo Elphaba (Erivo), la ‘bruja mala del oeste’, “alcanza su máximo poder y defiende la libertad y la justicia en el mundo”, mientras vive condenada al exilio y alejada de su antigua amiga Glinda (Grande), la ‘bruja buena del sur’.
Esta última, convertida en símbolo de la bondad, se encuentra bajo la tutela de Madame Morrible (Michelle Yeoh), al tiempo que prepara su matrimonio con el príncipe Fiyero (Jonathan Bailey, recientemente nombrado por ‘People’ el hombre más sexy del mundo), todo bajo el influjo del Mago (Jeff Goldblum), al que Elphaba quiere desenmascarar.
“Usamos muchos géneros cinematográficos diferentes como referencia. En la primera película podría ser el género de instituto y, en la segunda, de monstruos y superhéroes”, especifica el cineasta, para quien “romper con los clichés cinematográficos tradicionales siempre fue parte del proyecto”.
La verdad detrás de las historias
Su objetivo era “contar la verdad que hay detrás de las historias” y “lo que sucede cuando analizas personajes y villanos que quieren que odies”, subraya el director sobre la trama.
Para lograrlo, en la película se recuperan símbolos e iconografías que recuerdan a la propaganda bélica de principios de siglo XX, con la que se demonizaba a los enemigos a través de carteles y proclamas, y que en este caso tienen como víctima a Elphaba.
Sobre la conexión con realidades como las migraciones, la xenofobia, el autoritarismo o la propaganda conspiranoica, Chu sostiene que “las grandes historias, los grandes musicales, ya sean ‘The Sound of Music’ o incluso ‘The Great Dictator’, tratan sobre cosas reales que están sucediendo en ese momento”.
Y por eso afirma que “eso siempre fue parte de lo que queríamos hacer en esta película, una reflexión sobre en quiénes queremos convertirnos. Una vez que conoces la verdad, es una advertencia para todos”.
Guiños a la comunidad LGTBIQ+
Sobre las referencias al colectivo LGTBIQ+, Chu responde que “si te metes en internet, hay toda una comunidad que piensa que todo es un guiño a eso”. Para él, “la esencia de ‘Wicked’ es que trata sobre la inclusión y lo que se siente al ser diferente a lo que la gente piensa que deberías ser”.
“Trata sobre el amor, un amor muy profundo. Y trata sobre el coraje para expresar ese amor sin importar quién seas o lo que eso signifique. Podrías ser una bruja, podrías ser un león, podrías ser un espantapájaros. El amor es amor, es amor”, concluye el director.

















