Se trata de un par de lentes de contacto inteligente que la empresa coreana se encuentra desarrollando y que podría llegar a tomar fotografías con solo pestañear, lo que le daría a esta tarea un punto de vista completamente revolucionario.

Agencias / InsurgentePress, Ciudad de México.- En el mundo existen múltiples problemas de gran calibre en diversos ámbitos. Dos de los más importantes son la pobreza y la contaminación. Solucionar estos desafíos no es un proyecto fácil, por lo que aquellos líderes quienes logren encontrar respuestas creativas pueden rápidamente convertirse en los grandes exponentes del futuro. Una de estas promesas es el mexicano Roberto Alvarado Yáñez, quien a través de su empresa social ICH planea crear un emprendimiento social de lentes a partir de PET (siglas de tereftalato de polietileno en inglés) reciclado.

Yáñez llegó a la idea del emprendimiento social mientras estudiaba administración de empresas dentro de la Universidad Tecnológica de México, de acuerdo a una entrevista con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Entonces, el joven trabajaba en una óptica familiar y se dio cuenta cómo los precios altos de los lentes se deben, en hasta el 80 por ciento del total, al armazón. La institución metió su proyecto a incubadora y, con la recién adquirida beca, se dedicó a buscar un material adecuado para el producto.

Al desarrollar el proyecto, el mexicano probó utilizar acetato y pasta como la base de su proyecto, pero al tratarse de materiales frecuentemente utilizados, el costo del producto final se mantenía casi igual. Utilizar PET se decidió cuando el joven leyó sobre propiedades del plástico en una publicación medioambiental: resistentes, hipoalergénicos y con una duración de hasta mil años. Precisamente las mismas características que lo hacen un peligroso componente de la contaminación costera le confieren grandes ventajas al ser usados en lentes.

Durante el primer periodo de su emprendimiento social, el mexicano y su equipo recolectaban el plástico PET necesario para construir los lentes; hoy, compran las pellets directamente con el fin de reducir tiempos. Roberto planea que ICH retome dicha vertiente, pues no son necesarios grandes volúmenes de material; por menos de 1 kilogramo se pueden producir 56 armazones. Busca crecer la empresa y hacer el proceso completo, desde reciclar la botella hasta ‘peletizarla’, con el fin de bajar tanto el costo como el precio de venta todavía más.

La empresa social ICH no vende sus productos en ópticas, de acuerdo a la entrevista del mexicano con Conacyt, esta compañía viaja alrededor del país junto con la francesa Elissor (fabricante de cristales de armazón) con el fin de atender comunidades desprotegidas. El trabajo se realiza de lunes a viernes y se llegan a atender de 800 y hasta mil personas. Se mandan los lentes con el fin de montar los anteojos cuando se necesiten, de acuerdo con la graduación de cada quien. El costo del proceso oscila los 250 pesos, pero se donan algunos a las personas incapaces de pagar.

Fue durante 2015 cuando la compañía social del mexicano ganó el Global James McGuire, un premio el cual reconoce a los mejores emprendimientos de estudiantes en instituciones universitarias de 23 países. Los lentes PET también le han ganado becas y reconocimientos en la Ciudad de las Ideas (2016), en The Venture (2017) y en el Pitch@Palace (2017), donde el duque de York fungió como organizador. Gracias a éste último triunfo, Roberto ha sido contactado por negocios europeos, quienes le han ofrecido trabajar en conjunto para mejorar y hacer crecer su empresa.

Comentarios desactivados en ICH hace emprendimiento social de lentes PET