Agencias/Londres.- La policía británica confiscó un camión de mercancías en Grays, Essexque, que contenía al interior de un contendor 39 cadáveres, procedentes de Bulgaria.
La policía capturó al conductor un norirlandés de 25 años, en calidad de sospecho de homicidio de los 38 cuerpos de adultos y un adolescente que contenía en su interior el camión.
Las autoridades hallaron los cuerpos sin vida durante un operativo desplegado en el Parque Industrial de Waterglade, alrededor de la 01:40 horas de este miércoles.
La policía de Essex informó que el camión ingresó a través del puerto de Purfleet, al este de Inglaterra, procedente de Zeebrugge, Bélgica, durante la tarde del martes.
En un comunicado, precisó que el camión, que parece que partió desde Bulgaria, podría tener registrado su contenedor en Irlanda, cerca de donde es en origen el conductor detenido.
El ministro búlgaro de Exteriores ha indicado por su parte que el camión está registrado en la ciudad costera de Varna a nombre de una compañía propiedad de una mujer irlandesa, según difundió la agencia Reuters.
El diario ‘The Guardian’ dio a conocer que la policía se ha negado a comentar, el conductor podría ser Mo Robinson, un joven procedente del condado de Armagh, Irlanda del Norte.
En su página de Facebook, el transportista aparece en fotografías montado en una cabina que podría coincidir con aquella que transportaba el remolque en el que se han encontrado los cuerpos sin vida.
De las víctimas todavía no se conocen detalles, e incluso las autoridades británicas han pedido paciencia en lo que suponen que será un “proceso largo”, pero también se ha asegurado que se trata de la “prioridad número uno” junto a la identificación de las posibles “bandas de crimen organizado que hayan podido verse implicadas”.
La ruta elegida, que según el responsable de política de transportes de Irlanda del Norte es “poco ortodoxa” en este tipo de situaciones, habría sido cubierta por los fallecidos dentro de un contenedor con temperaturas que podrían alcanzar los 25 grados bajo cero.
Las “tremendamente horrendas” condiciones en las que realizaron el viaje han provocado, además, que se compliquen aún más las labores de identificación.
“No existen pruebas que ayuden a identificar la nacionalidad de los cuerpos encontrados en el camión”, ha asegurado un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores búlgaro.
“Estamos en el proceso de identificar a las víctimas, pero ya puedo anticipar que éste puede ser largo. Creemos que el tráiler vino desde Bulgaria y entró en el país a través de Holyhead el pasado sábado 19 de octubre, pero seguimos trabajando con el resto de fuerzas para continuar la investigación”, aseguró esta mañana el superintendente Andrew Mariner.
“Hemos arrestado al conductor del camión en conexión con el incidente y en estos momentos sigue bajo custodia policial. Soy consciente de que el hecho de acordonar la zona va a interrumpir la actividad de los negocios locales, por lo que intentaremos que dure el menor tiempo posible”.
El primer ministro británico, Boris Johnson, también aseguró a través de su cuenta personal en Twitter estar “consternado” por este hallazgo, además de transmitir sus condolencias a las familias de las víctimas.
I’m appalled by this tragic incident in Essex. I am receiving regular updates and the Home Office will work closely with Essex Police as we establish exactly what has happened. My thoughts are with all those who lost their lives & their loved ones.
— Boris Johnson (@BorisJohnson) October 23, 2019
“Estoy consternado por este trágico suceso. Recibo información constantemente acerca del tema y el Ministerio del Interior va a trabajar codo con codo con el cuerpo de policía de Essex mientras esclarecemos qué es lo que ha pasado exactamente. Mis pensamientos están ahora mismo con todos aquellos que han perdido su vida y con aquellos que les quieren”, lamentó el líder conservador.
“El tráfico humano es un negocio vil y peligroso”, ha lamentado por su parte la diputada por Thurrock, Jackie Doyle-Price. “Meter 39 personas en un contenedor sellado de metal muestra una cruel consideración de la vida humana. Lo mejor que podemos por la memoria de las víctimas es encontrar a los responsables y llevarlos ante la Justicia”.
El suceso ya recuerda al incidente que tuvo lugar en junio del 2000 cuando se encontraron los cuerpos sin vida de 58 ciudadanos chinos en el contenedor de un camión en Dover. Dos consiguieron sobrevivir.
El conductor, que en aquél caso fue un hombre de 33 años de origen holandés, fue condenado al año siguiente a 14 años de prisión por homicidio involuntario en el marco de una operación contra una mafia china dedicada al tráfico de seres humanos.
En 2014, y también en Essex, un inmigrante afgano falleció en un conteiner en los muelles de Tilbury, aunque en ese caso sus 34 compañeros consiguieron sobrevivir.

















