Agencias/Ciudad de México.- Álvaro Arbeloa ha sustituido a Xabi Alonso en el banquillo del Real Madrid tras la dolorosa derrota ante el Barcelona en la final de la Supercopa de España.
En un comunicado oficial el Real Madrid dio a conocer que alcanzaron un acuerdo de mutuo consenso, aunque el primer movimiento lo dio esta misma tarde la entidad blanca. Xabi no tenía intención de dimitir ni de abandonar el cargo, pero fue el club quien contactó con el técnico y puso su salida encima de la mesa como una opción real.
En la reunión se abordaron todos los temas: el análisis de la temporada, el presente del equipo y el futuro inmediato del proyecto en el Estadio Santiago Bernabéu.
Real Madrid consideraba necesario dar un golpe de timón tras un curso irregular, marcado por la falta de continuidad y una dinámica negativa. Xabi Alonso comenzó la temporada con mucha fuerza, tratando de implantar sus ideas futbolísticas y un nuevo sistema de juego, apostando por automatismos distintos y rutinas propias.

Sin embargo, el vestuario no se lo puso fácil en ningún momento. La falta de sintonía interna provocó que el entrenador tuviera que ir cediendo terreno a lo largo de los meses, alejándose progresivamente de su propuesta inicial.
Esa dificultad para imponer su modelo ha tenido consecuencias directas en el rendimiento del equipo. Xabi no ha podido plasmar su idea futbolística sobre el césped, lo que ha derivado en una preocupante falta de identidad.
A ello se han sumado numerosos contratiempos en forma de lesiones y la ausencia prolongada de jugadores clave, factores que han condicionado seriamente la planificación y el desarrollo de los partidos. Todo ello ha desembocado en malos resultados y una imagen muy pobre sobre el terreno de juego.
Este contexto es el que llevó al Real Madrid a plantear al entrenador que lo mejor para ambas partes era separar caminos. Xabi Alonso, pese a que nunca propició el encuentro ni pensaba marcharse, entendió la situación.
El ruido generado en las últimas semanas sobre su futuro y la sensación de proyecto agotado pesaron en la decisión final. Así, aceptó la propuesta del club y acordó su salida, poniendo punto final a una etapa que comenzó con ilusión, pero que terminó marcada por las dificultades internas y la falta de resultados.
Ayer, en la entrega del trofeo al cuadro de Barcelona, Xabi le pidió a sus jugadores hacer el pasillo al campeón, pero Kylian Mbappé se negó y sus compañeros lo siguieron, por lo que se dejó entrever que el vestuario estaba roto y Alonso no tenía ya ninguna autoridad en el equipo.
Alonso firmó el 1 de junio del 2025 por tres temporadas con el cuadro merengue y a pesar de tener buenos números en apenas siete meses, no logró consolidar al equipo tras el primer fracaso en Semifinales del Mundial de Clubes ante PSG y dejar al equipo en la séptima posición de Liga en Champions y sublíder de LaLiga Española a cuatro puntos del Barcelona.
Xabi venía de hacer un gran papel en el Bayer 04 Leverkusen al ganar la Bundesliga y la Copa de Alemania, pero en el Madrid, simplemente no cuajó. Dirigió 34 partidos con 24 victorias, cuatro empates y seis derrotas.











