Agencias/Ciudad de México.- Tupperware Brands, la empresa que revolucionó el almacenamiento de alimentos hace décadas, ha solicitado protecciones por bancarrota.
La empresa tiene previsto seguir operando y buscará la aprobación del tribunal para una venta, afirmó en su anuncio justo antes de la medianoche del martes.
La compañía solicitó la protección por bancarrota ante los crecientes problemas que enfrenta para revitalizar su negocio. Las ventas de Tupperware remontaron al inicio de la pandemia del COVID-19, pero sus ventas generales registran un declive constante desde 2018 debido al aumento de la competencia. Y los problemas financieros de la empresa de Orlando, Florida, han seguido acumulándose.
Las dudas en torno al futuro de Tupperware surgieron hace ya algún tiempo. El año pasado, la empresa buscó financiamiento adicional al tiempo que advertía a sus inversores sobre su capacidad para mantenerse en el negocio y los riesgos de ser excluida de la bolsa de Nueva York.
Sus acciones han perdido un 75% de su valor este año y el martes al cierre del mercado rondaban los 50 céntimos de dólar.
La firma tuvo un crecimiento explosivo a mediados del siglo XX con el auge de las fiestas Tupperware, que empezaron a celebrarse en 1948. Estos eventos dieron a muchas mujeres la oportunidad de dirigir su propio negocio desde casa, vendiendo los productos de la marca en sus círculos sociales.
Millones de dólares de deuda y problemas de liquidez. Ante estas dificultades financieras, el fabricante solicita acogerse al Capítulo 11 del Código de Quiebras estadounidense. Esto le permitirá seguir operando, al tiempo que le da tiempo para llegar a un acuerdo con sus acreedores.
“Desde hace varios años, la situación financiera de la empresa se vio duramente afectada por un entorno macroeconómico difícil”, afirmó Laurie Ann Goldman, la presidenta ejecutiva de la empresa, que presentó un pedido de protección conforme al capítulo 11, la legislación estadounidense sobre quiebras.
“Hemos explorado varias opciones estratégicas y hemos estimado” que ponerse bajo la ley de protección de las quiebras era “la mejor salida”, explicó la responsable en los documentos sobre el proceso de insolvencia.
Esta iniciativa tendría que aportar “una flexibilidad esencial” para la transformación tecnológica de la empresa, agregó.
La difícil situación de la empresa no es nueva. Desde los años 50, Tupperware se ha hecho un nombre gracias al éxito de sus famosas reuniones, un sistema de venta directa a domicilio.
Pero hoy, su popularidad está en declive. Los productos Tupperware ya no son populares entre el gran público. El fabricante sufre por su imagen poco respetuosa con el medio ambiente, frente a competidores que producen envases ecorresponsables.
Debilitada por el auge del comercio electrónico e incapaz de atraer a los clientes más jóvenes, la empresa está al borde del colapso tras la crisis de Covid. A mediados de agosto, el grupo explicó que seguía “enfrentándose a importantes problemas de liquidez” y que tenía «dudas sobre su capacidad para continuar como empresa en funcionamiento».
El sistema funcionó tan bien que Tupperware retiró sus productos de las tiendas tres años más tardes. Los cambios sociales, como la reducción de las comidas elaboradas desde cero y el aumento de las salidas a restaurantes, hicieron mella en sus ventas.

















