Agencias/Ciudad de México.- Si la excusa era que las personas aún tenían cierta desconfianza en las consultas por aplicaciones de telemedicina, ese argumento se ha rebatido en pandemia.

El crecimiento exponencial que han tenido plataformas como la brasilera Docway, que de tres mil a cinco mil consultas por año pasó a un millón en 2020, o la colombiana 1doc3, que solo en México incrementó en 925 % sus atenciones virtuales, dan cuenta de que la barrera se ha derribado, y que hoy las empresas y las aseguradoras en salud lo están viendo como un modelo de negocio no solo atractivo sino funcional.

El interés no solo proviene de los usuarios. Según la firma Mercom Capital Group, las inversiones globales de capital de riesgo en aplicaciones de telemedicina ascendieron a 4,300 millones de dólares, un incremento del 139% comparado con los 1.800 millones que les fueron inyectados en recursos en 2019.

El 2020 marcó un antes y un después para este tipo de aplicaciones que comenzaron a surgir a partir de la mitad de la década pasada y que hoy se han consolidado como una alternativa de atención, en especial en aquellas comunidades y poblaciones con dificultades en cobertura de salud.

En ese contexto el acceso a internet por parte de la mayoría de la población juega un rol clave. En 2016, según la Cepal, el 43,4 % de los hogares en Latinoamérica estaba conectado a internet, que ya se ve lejos si se compara con el 71,5 % que se registró en 2020.

En Latinoamérica, la oferta de aplicaciones de telemedicina es amplia y variada. Docway (Brasil), 1doc3 y doc-doc (Colombia), Midoconline (México), Llamando al doctor (Argentina), Smartdoctor (Perú), son algunas de las aplicaciones que están disponibles para los usuarios pero también para los profesionales de la salud. Varias tienen alcance regional, ya que no solo se circunscriben a sus países de origen sino que atienden a pacientes de otras geografías, y han establecido convenios con las empresas, las medicinas prepagadas o las aseguradoras para acceder al servicio.

En Argentina, Llamando al doctor ofrece atención médica calificada e inmediata por videollamada, disponible las 24 horas, todos los días del año. Más del 75% de las consultas que recibe se resuelven sin necesidad de derivar a una guardia o a un consultorio médico. Si la medicina prepaga, empresa o aseguradora le informan que tiene acceso al servicio y le entregan un número de referencia podrá ingresar de manera gratuita y llamar a los médicos sin costo. El servicio se limita a consultas de baja complejidad y de atención primaria de la salud.

En México, Midoconline tiene una suscripción mensual por 149 pesos mexicanos (unos siete dólares) que les permite a los usuarios acceder a consultas ilimitadas y descuentos en laboratorios, entre otros beneficios.

Para las consultas particulares “el cobro se realiza una vez que se ha enlazado la llamada con el médico. No se genera ningún cargo cuando se agenda la cita o se intenta marcar al médico o especialista”, explican en su sitio web. También tienen disponibles membresías para las empresas que desean vincular a sus empleados y tener a disposición más de 30 especialidades para el cuidado de su salud.

En 1doc3, una consulta con alguno de los cerca de 400 especialistas que tiene en su equipo cuesta 9,900 pesos colombianos (unos 2.6 dólares), pero también tienen planes mensuales y anuales. Esta aplicación puede ser consultada por usuarios de cualquier país de la región. De hecho, ha tenido un incremento en el número de consultas de usuarios mexicanos en Estados Unidos, con unas diez mil visitas mensuales desde el inicio de la pandemia. En México, precisamente, su tráfico ha crecido un 925%.

La brasileña Docway la consulta tiene un costo promedio de 250 reales, es decir unos 48 dólares, de acuerdo con la información que la propia compañía ha ofrecido a medios de comunicación.

Los cambios en el modelo

Para Javier Cardona, CEO de 1doc3, hubo tres factores que cambiaron de manera radical la forma en la que los usuarios interactúan con estas plataformas: “Hay más adopción de su parte, experimentaron y les gustó; los responsables de pagar, las empresas y las aseguradoras, se dieron cuenta de que es un medio muy efectivo, y la regulación se volvió más flexible”, así que las autoridades ya están más dispuestas a que la telemedicina sea un recurso válido en la atención en salud.

El impacto ha sido “gigantesco”, tanto en la cantidad de consultas como en la agilización de los procesos de revisión de los pacientes. Cardona comenta que en sus análisis se dieron cuenta de que “en el 82% de los casos no se necesitaba ninguna atención presencial, por tanto ganan los pacientes que no tienen que gastar dinero en sus desplazamientos, ganan las empresas ya que se reducen los índices de ausentismo y se promueve la productividad, y gana el sistema ya que se disminuyen costos asociados a la atención”.

Estas aplicaciones, en sus palabras, le solucionan un problema a millones de personas que a nivel regional tienen problemas para acceder a una consulta médica, en especial en regiones apartadas. “En Latinoamérica las personas van en promedio 2.5 veces al año al médico, pero no porque no necesiten ir en más ocasiones sino porque se les dificulta acceder al sistema. Con la telemedicina, se prevé que en 2021 las consultas se doblen, no solo en nuestra compañía sino en el mercado en general”.

Un cambio de orientación

Algunas de estas aplicaciones han modificado en los últimos años su orientación, pasando de un modelo dirigido a los consumidores a otro en el que combinan ese mercado con el de otras empresas y profesionales del sector.

Esta fue la experiencia de Docway, una plataforma creada en Curitiba pero con sede actual en Sao Paulo. Su CEO, Fabio Tiepolo, respondió a Yahoo Finanzas que al principio, en 2015, iniciaron su operación con atenciones domiciliarias con contacto directo con el paciente, quien ingresaba a la aplicación, solicitaba su cita y en dos horas un profesional lo atendía a domicilio,

Pero en 2018 modificaron su estrategia y estructuraron el servicio de telemedicina dirigido al mercado B2B (negocio a negocio), lo cual les dio una ventaja al llegar la pandemia.

“El paciente tiene acceso al servicio por teléfono, web, aplicación o mediante integración vía API con las plataformas del cliente, respetando la madurez tecnológica de cada empresa. Él puede programar su cita, sin colas, sin burocracia, con agilidad y comodidad, a través de cualquiera de estos canales. Nuestro equipo de enfermería realiza la primera recepción, actuando como verdaderos conserjes de salud, programando la cita en el horario que el paciente prefiera. También pasan por nuestra inteligencia artificial Symptom Checker, capaz de predecir posibles diagnósticos”, expresa Tiepolo.

Si bien la mayoría de los cerca de los diez millones de usuarios que tienen acceso al servicio están en Brasil, también tienen pacientes provenientes de otros países.

Una ayuda para los sistemas de salud pública

Para Tiepolo, el auge de estas aplicaciones es una buena noticia para los sistemas de salud pública. En su concepto, éstas ayudan a que la atención médica de calidad sea mucho más accesible a más personas, ya que descongestiona las consultas de todos los casos de salud de baja, mediana y alta complejidad que antes se daban en un mismo lugar, ahogando al sistema.

“En Brasil, varios estudios muestran que alrededor del 80% de las personas que van a la sala de emergencias no necesitarían ir allí. A través de la telemedicina, pudieron cuidarse mucho más rápido, con seguridad, con la misma humanización y responsabilidad por un costo mucho menor. Todavía puedo agregar muchos otros beneficios, como la expansión del acceso a las especialidades médicas, la eliminación de la distancia como barrera para la atención, la protección de las personas de entornos altamente contagiosos innecesariamente frecuentes como los hospitales, entre otros”, expresa.

Además, Tiepolo señala que hay demasiados datos en este sistema de telemedicina que podrían ser claves para tomar decisiones estratégicas que mejoren el servicio de salud. Esta universalización de los datos, respetando las normas de protección de datos, puede indicar formas de actuar a favor de toda la población, en su opinión.

Avail Medsystems, una startup de Palo Alto, promete una mejor manera de controlar la cantidad de gente en el quirófano en la época del covid. La empresa está ampliando su flota de consolas de “telemedicina para procedimientos”, un servicio tipo Zoom de alta tecnología para el quirófano, que permite a los cirujanos realizar procedimientos en vivo y colaborar con expertos a larga distancia a través de una tableta o un portátil.

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