Agencias / Ciudad de México.- Un cuerpo celeste que se está acercando a la Tierra y que ha sido identificado de forma preliminar como un asteroide del grupo Apolo podría ser en realidad un objeto artificial. La trayectoria que sigue hace inevitable que sea capturado temporalmente por la gravedad de nuestro planeta este octubre, según calcularon los astrónomos, cuyos estudios recoge el sitio web ScienceAlert.
El objeto que puede convertirse durante varios meses en una ‘miniluna’ ha sido designado como 2020 SO y tiene un diámetro medio de entre 6 y 14 metros. Los telescopios no han sido capaces hasta el momento de establecer qué forma tiene, pero Paul Chodas, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, supone que se trata de la etapa de aceleración de un cohete Atlas LV-3C Centaur D que despegó en septiembre de 1966 para llevar a la Luna la sonda Surveyor 2.
En la época previa a la puesta en marcha de la tecnología de cohetes reutilizables, las primeras y segundas etapas de cohetes portadores caían hacia la Tierra y quedaban destruidas en la atmósfera después de cumplir su misión (o de fracasar en ella). Sin embargo, ese no fue el caso de aquel lanzamiento, cuyo intento de alunizaje terminó en fracaso, algo que hace pensar a los científicos que partes del cohete se convirtieron en basura espacial.
Earth Is About to Capture a Minimoon, But There's Something Odd About This Onehttps://t.co/cXtzzJxiJS
— ScienceAlert (@ScienceAlert) September 22, 2020
Una razón para la conjetura de Chodas es que las características del cuerpo apenas visible no concuerdan con las de un satélite natural, ya que su velocidad es muy baja y su órbita muy excéntrica. Conforme a los cálculos realizados, el próximo encuentro (o reencuentro) con la Tierra desviará aún más la forma de esta órbita.
Se espera que el 1 de diciembre el objeto pase a una distancia de 50.000 kilómetros de la Tierra, para después alejarse y volver a aproximarse a comienzos de febrero del 2021. En ningún momento las distancias previsibles serán suficientes para entrar en la atmósfera, aseguran los astrónomos, algo que descarta la posibilidad de una colisión con nuestro planeta.
Los científicos tienen programado practicar una espectroscopía al supuesto asteroide cuando se acerque para observar de qué materiales está hecho y, si efectivamente es una etapa de cohete, para determinar hasta qué grado se ha deteriorado su superficie tras haber sido bombardeada constantemente por el polvo y por pequeños meteoritos durante sus 54 años de viaje descontrolado.
El profesor de física y astrofísico Tony Dune ha realizado la simulación de la trayectoria del objeto, que según sus propias palabras «tendrá un recorrido altamente caótico», por lo que habrá que someter su camino a varias revisiones mientras esté cerca.
Asteroid 2020 SO may get captured by Earth from Oct 2020 – May 2021. Current nominal trajectory shows shows capture through L2, and escape through L1. Highly-chaotic path, so be prepared for lots of revisions as new observations come in. @renerpho @nrco0e https://t.co/h4JaG2rHEd pic.twitter.com/RfUaeLtEWq
— Tony Dunn (@tony873004) September 20, 2020
2020 SO ha sido clasificado como un asteroide tipo Apolo, una clase de asteroides cuyo camino cruza la órbita de la Tierra. Ese tipo de cuerpos a menudo rodean nuestro planeta, pero este en concreto presenta algunas particularidades: la órbita similar a la de la Tierra y la baja velocidad de 2020 SO sugieren que en realidad no es un asteroide; de hecho, sus características, según los expertos, son más consistentes con algo creado por el hombre. Los objetos que provienen de la Luna también tienen una velocidad menor que los asteroides, pero este objeto es incluso aún más lento.
Por ello, todo apunta a que estamos ante basura espacial. Muy probablemente la etapa de un cohete Centauro que lanzó una carga útil experimental llamada Surveyor 2 a la Luna en septiembre de 1966, según explica el astrónomo Paul Chodas, del JPL de la NASA.
Esto se explica porque durante décadas se utilizaron una suerte de cohetes con múltiples etapas (algo así como con partes «desmontables» que se iban desprendiendo según avanzaba el viaje). La etapa de refuerzo vuelve a la Tierra y se reutiliza, pero el resto queda en el espacio. Y ahí hay una gran cantidad de este tipo de objetos, además de que son muy fáciles de perder por parte de los radares humanos, lo que explicaría que no se hubiera detectado antes.
El tamaño estimado de 2020 SO coincide con el de una etapa Centauro de la década de 1960. Según la base de datos CNEOS de la NASA, el objeto mide entre 6,4 y 14 metros de largo (una Centauro mide 12,68 metros). Además, esta base de datos afirma que este objeto probablemente dará dos vueltas cercanas a la Tierra. El 1 de diciembre de 2020, pasará a una distancia de alrededor de 50.000 kilómetros (31.000 millas). Alrededor del 2 de febrero de 2021, volará a 220.000 kilómetros.
Ninguno de los dos está lo suficientemente cerca para entrar en la atmósfera terrestre, por lo que el objeto no representa ningún peligro en absoluto. Pero esas distancias, particularmente a velocidades lentas, pueden ser suficientes para estudiarlo más de cerca y determinar qué es 2020 SO.
The Mini Moon 2020 SO that is going to be captured by the Earth may just be the Spent upper stage of an Atlas Centaur Rocket that Lofted the Surveyor 2 Moon Mission in 1966 https://t.co/yNrEThymS0
— Mark redgwell (@Blackprojects) September 23, 2020












