Agencias/Ciudad de México.- El atribulado gigante inmobiliario chino Evergrande canceló un contrato para construir un estadio de futbol en una ciudad del sur a cambio de 5,520 millones de yuanes (818 millones de dólares), anunció la empresa en un escrito.
El consorcio está envuelto en negociaciones de reestructuración tras acumular deudas por 300,000 millones de dólares, en momentos en que Pekín busca contener el endeudamiento excesivo y la especulación del sector inmobiliario.
En un escrito a la bolsa de Hong Kong, Evergrande dijo que los problemas de liquidez del grupo “afectaron negativamente el desarrollo y construcción en el terreno” en la ciudad de Cantón, sur.
La semana pasada, la empresa no pudo cumplir el plazo autoimpuesto para presentar una propuesta preliminar de reestructuración, aunque aseguró haber hecho avances positivos.
Evergrande alcanzó en 2020 un acuerdo con las autoridades de Cantón para desarrollar un terreno designado para uso deportivo e industrial.
Sin embargo, esta cancelación no abarca todos los gastos en los que había incurrido Evergrande y tendrá que asumir unas pérdidas de 1,255 millones de yuanes (181 millones de euros). La Oficina Municipal de Planificación y Recursos Naturales de Guangzhou adquirirá los derechos de uso del suelo, así como el terreno y los edificios, estructuras y otros accesorios del mismo.
El contrato permitía usos comerciales y deportivos del terreno por 40 años, así como otros fines empresariales por 50 años, según el escrito.
Los problemas siguen para Evergrande. Sus dificultades económicas impidieron a la sociedad presentar sus cuentas en el plazo correspondiente, tras lo que la Bolsa de Hong Kong advirtió de que la compañía tenía hasta el 20 de septiembre de 2023 para cumplir con las condiciones exigidas o sus acciones serán excluidas definitivamente.
Evergrande comenzó la construcción, incluido el Estadio de Fútbol Cantón Evergrande, con una capacidad prevista de 80,000 asientos, antes de abandonarlo y rescindir el acuerdo para recuperar parte de su inversión.
La empresa deberá recibir el último reembolso en una cuenta designada por el gobierno, y lo usará para saldar deudas relacionadas con el acuerdo, según Evergrande.
“Se espera que el grupo registre una pérdida de aproximadamente 1,255 millones de yuanes” sobre el valor total del terreno, junto a los edificios, estructuras y otros bienes después de deducir el reembolso, indicó la empresa.
Evergrande, uno de los mayores desarrolladores chinos, ha corrido para vender bienes en los últimos meses, y su presidente Hui Ka Yan incluso pagó deudas de su fortuna personal.
Sus problemas son emblemáticos de las dificultades que enfrenta el enorme sector inmobiliario chino, con empresas pequeñas que han incurrido en impago de préstamos y otras que luchan por recaudar fondos para operar.
Este gigante de la construcción si ha presentado lo que llamó “principios preliminares de reestructuración” para su deuda en el extranjero, que asciende a unos 20,000 millones en bonos en dólares (19,600 millones de euros). Pero queda pendiente cómo van a realizar la que supondrá una de las mayores reestructuraciones de deuda de la historia de China, ya que Evergrande cuenta con un pasivo total de 300,000 millones de dólares (294,000 millones de euros).


















