Somos Araceli y Ricardo apasionados de los beneficios que la tecnología brinda.
Como reporteros, pasamos de llamar de un teléfono fijo a recibir mensajes en un beeper, después a tener un smartphone en la mano y luego una tableta…Realmente, estábamos fascinados.Los aportes de la tecnología a la comunicación eran enormes así que montamos una agencia digital.Y vaya sorpresa que tuvimos.Justo estábamos por concluir un proyecto cuando recibimos un mail para solicitar nuestros servicios para enseñar a familias de comunidades a usar celular, sus ventajas y desventajas.Era una actividad completamente diferente a lo que hacíamos, pero aceptamos.Y que bueno que lo hicimos, ¿sabes porque? porque fue una experiencia brutal que nos cambió la visión que teníamos sobre el uso de la tecnología.Descubrimos que la mayoría de las personas era analfabeta digital.¿Qué?Si, padres e hijos usaban el móvil como un juguete y rara vez para llamar.Esta experiencia nos sensibilizó y por decisión propia decidimos seguir enseñando a más familias a usar la tecnología como herramienta y no como ocio.Sin embargo, el empujón definitivo para continuar ayudando a mamás y papás nos lo dieron nuestros hijos, Emiliano y Camila porque cuando las pantallas llegaron a sus manos enseguida nos dimos cuenta que su relación con la tecnología no pintaba nada bien.Cada vez querían más tiempo para jugar videojuegos o usar apps, un problema que como papás sólo pudimos resolver cuando nos preparamos para educar a nuestros hijos para la vida virtual.