Agencias/Ciudad de México.- Fuerzas federales cumplimentaron una orden de aprehensión contra Justo Aurelio Rivera Parrazales, presunto operador logístico y financiero de un grupo delictivo, tras catear cuatro inmuebles en el que decomisaron 15 vehículos de alta gama, 145 millones de pesos y diversos bienes materiales en Mérida, Yucatán.
El Gabinete de Seguridad informó que desplegaron acciones simultáneas en cuatro inmuebles ubicados en la comisaría de Komchén, a 15 kilómetros al norte del municipio de Mérida, tras un rastreo de las propiedades y movimientos de Rivera Parrazales.
De acuerdo con las autoridades, Rivera Parrazales es considerado uno de los principales operadores financieros de la organización criminal y presunto responsable de articular esquemas de lavado de dinero.
Durante los cateos aseguraron 15 vehículos de alta gama, una caja fuerte, dos armas de fuego, cartuchos de diversos calibres, una bolsa con aparente metanfetamina, dinero en efectivo en dólares, joyería, dispositivos de banca electrónica, equipos de comunicación y de cómputo.
Además, incautaron documentación y medios de almacenamiento digital relacionados con la investigación.
Las autoridades estimaron los bienes decomisados en 45 millones 263 mil 946 pesos.
Según el Diario de Yucatán, el detenido es señalado de un presunto desvío de recursos en colaboración con el ex gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón Cadenas, actual Cónsul de México en Miami.
La captura ocurrió durante cuatro órdenes de cateo realizadas como parte de una investigación basada en labores de inteligencia, con el objetivo de ubicar a personas relacionadas con las actividades de una organización criminal y afectar sus recursos económicos.
En las acciones participaron elementos de la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), y la Fiscalía General de la República (FGR), quienes ejecutaron las diligencias judiciales en distintos puntos de Yucatán.
Hasta el momento, las autoridades no han informado a qué grupo delictivo estaría vinculado Justo Aurelio “N”.
El detenido quedó a disposición de las autoridades correspondientes, quienes continuarán con las investigaciones para determinar su posible responsabilidad en los hechos que se le atribuyen y definir su situación jurídica.
En julio de 2026, el Gabinete de Seguridad reportó acciones coordinadas con detenciones, cateos y aseguramientos como parte de operativos contra organizaciones criminales en Yucatán.
Uno de los antecedentes recientes ocurrió en Mérida, donde autoridades estatales reportaron la vinculación a proceso de una persona acusada de narcomenudeo, portación de armas e instrumentos prohibidos tras un operativo en el municipio de Umán.
Además, en junio de 2026, el Gabinete de Seguridad informó que cumplimentó una orden de aprehensión contra una persona señalada por extorsión agravada, como parte de acciones coordinadas entre instituciones federales y locales, en Yucatán,
Aunque Yucatán mantiene uno de los índices delictivos más bajos del país, autoridades y reportes de inteligencia han identificado presencia de organizaciones criminales nacionales que utilizan la entidad como punto estratégico para actividades como trasiego de drogas, lavado de dinero y operaciones financieras.
Entre los grupos con presencia documentada en la Península se encuentran el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa, dos de las organizaciones con mayor capacidad de operación en México.
Reportes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) han señalado que ambos grupos tienen actividad en la región, aunque con una dinámica distinta a la registrada en estados con mayores niveles de violencia.
De acuerdo con reportes de seguridad citados por medios locales, el CJNG mantiene presencia en Yucatán principalmente mediante células dedicadas a actividades como narcomenudeo, logística y lavado de dinero, mientras que el Cártel de Sinaloa también ha sido identificado dentro del mapa criminal de la entidad.
La ubicación geográfica de Yucatán, dentro de la Península y con conexiones hacia Quintana Roo, Campeche, Centroamérica y rutas marítimas del Caribe, ha convertido al estado en una zona de interés para organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y otras economías ilícitas. Reportes de inteligencia han señalado que la región puede ser utilizada como punto de tránsito o refugio para operadores criminales.
La presencia de estos grupos no implica que todos los hechos delictivos registrados en la entidad estén relacionados con ellos. En el caso de Justo Aurelio “N”, las autoridades no han informado hasta ahora si existe algún vínculo con una organización criminal específica.
















