Agencias/Ciudad de México.- El Presidente Donald Trump dijo que su gobierno analiza la posibilidad de sustituir el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por acuerdos bilaterales con cada país.
Durante reunión con el primer ministro canadiense, Mark Carney en la Casa Blanca, Trump atizó las tensiones políticas que han desatado las aplicaciones de aranceles a sus socios comerciales desde su llegada al poder en enero de 2025.
Al cuestionamiento de periodistas sobre el futuro del acuerdo comercial, Trump respondió que existen diversas opciones sobre la mesa en relación al T-MEC.
“Podríamos renegociarlo, y eso sería bueno, o simplemente podemos hacer acuerdos diferentes. Se nos permite hacer acuerdos diferentes”, afirmó.
Añadió que su prioridad es lograr “el mejor trato posible” para Estados Unidos, aunque reconoció que mantiene en consideración a México y Canadá como socios estratégicos.
Cruces irregulares “en cero” en la frontera sur de EEUU
Trump enfatizó que los cruces irregulares entre México y Estados Unidos “están en cero”, además, de haber disminuido el tráfico de drogas, dado que los gobiernos trabajan de manera conjunta para frenar el tráfico de fentanilo.
“La situación ha mejorado”, afirmó, al destacar la cooperación tanto de México como de Canadá.
Las declaraciones de Trump se producen mientras la Casa Blanca mantiene abiertas las discusiones sobre la política comercial con América del Norte.
Aunque el T-MEC está vigente desde 2020, Washington ha impulsado revisiones a distintos capítulos, principalmente en los sectores automotriz, energético y laboral.
Trump dijo durante el encuentro con Carney que Estados Unidos ha logrado “grandes avances” en las negociaciones con Canadá, pese a los desacuerdos persistentes.
Defendió su estrategia arancelaria como una corrección frente a lo que consideró un trato desigual en décadas pasadas.
“Somos los reyes de que nos tomen el pelo”, declaró, al referirse a los acuerdos heredados de administraciones anteriores.
El Presidente estadounidense destacó que su gobierno impone ahora “la cifra justa” de aranceles a sus socios y que los nuevos esquemas comerciales buscan equilibrar las condiciones de competencia.
Citó como ejemplo el acuerdo con la Unión Europea, que fijó un arancel del 15% para las importaciones automotrices, tras lo cual dijo estar “satisfecho” con el resultado.
Por su parte, el primer ministro canadiense definió su visita como una “reunión de trabajo” enfocada en restaurar las relaciones bilaterales y fortalecer la cooperación económica y de seguridad.
Carney, quien dirigió previamente el Banco de Inglaterra, enfrenta presiones en su país por los efectos de la guerra comercial impulsada por la administración estadounidense, que provocó una caída de 1.5% en el Producto Interno Bruto canadiense durante el segundo trimestre.
Durante la reunión, ambos líderes intercambiaron comentarios distendidos. “Tenemos un conflicto natural. También tenemos amor mutuo. Amo Canadá y la gente de Canadá”, dijo Trump.
Carney matizó el comentario y prefirió hablar de “competencia” en lugar de conflicto, aunque coincidió en que los avances recientes podrían allanar el camino hacia un nuevo entendimiento.
Durante la reunión, Trump vinculó los temas de frontera, comercio y seguridad en un mismo mensaje, al destacar la cooperación con México y Canadá, sin descartar la posibilidad de reconfigurar el marco comercial si eso representa un beneficio para Estados Unidos.

















