Agencias/Ciudad de México.- La Presidenta Claudia Sheinbaum anunció este miércoles que el gobierno de México demandará a SpaceX, el proyecto espacial del multimillonario Elon Musk, debido a la contaminación que sus lanzamientos de cohetes provocan en territorio mexicano.
“Estamos revisando (…) todo lo que tiene que ver con el lanzamiento de los cohetes que está muy cerca de nuestra frontera, los impactos que tiene la zona y dentro del marco de las leyes internacionales hacer las demandas necesarias que tengan que hacerse”, dijo la primera mandataria en su habitual conferencia de prensa matutina.
El pasado 18 de junio, un cohete Starship de SpaceX explotó durante una prueba terrestre de rutina en Texas, según informó la compañía, lo que representa un nuevo revés para el sueño del multimillonario Elon Musk de enviar humanos a Marte.
La explosión, que elevó una imponente bola de fuego, ocurrió en la base de lanzamiento Starbase alrededor de las 23H00 locales (04H00 GMT del jueves), informaron SpaceX y las autoridades.
Mientras la compañía se preparaba para una prueba de fuego estático, “un repentino y enérgico evento provocó la pérdida total de Starship y daños en el área circundante”, informó la compañía, actualizando su comunicado inicial, el jueves 19 de junio.
“La explosión provocó varios incendios en el sitio de prueba, que permanece libre de personal”, añadió.
“Como es habitual antes de cualquier prueba, se estableció una zona de seguridad alrededor del sitio de prueba y se mantuvo durante toda la operación. No se reportan heridos y todo el personal se encuentra a salvo”.
Durante una prueba de fuego estático, parte de los procedimientos previos a un lanzamiento, el propulsor Super Heavy del primer piso de Starship se anclaría al suelo para evitar que despegara durante el lanzamiento, la noche del miércoles.
Starbase, en la costa sur de Texas, cerca de la frontera con México, es la sede del proyecto espacial de Musk.
La compañía se preparaba para el décimo vuelo de prueba de Starship.
“El análisis inicial indica una posible falla de un tanque presurizado conocido como COPV (recipiente a presión con recubrimiento compuesto), que contiene nitrógeno gaseoso en la zona del cono frontal de Starship, pero la revisión completa de los datos está en curso”, declaró SpaceX.
Musk pareció restar importancia al incidente el día jueves. “Solo un rasguño”, publicó en su plataforma X.
De 123 metros de altura, Starship es el cohete más grande y poderoso del mundo y es fundamental para la visión a largo plazo de Musk de construir una colonia a largo plazo en Marte.
El Starship es presentado como un cohete totalmente reutilizable con una capacidad de carga útil de hasta 150 toneladas métricas.
El último revés se produjo tras la explosión de un prototipo sobre el Océano Índico, el 27 de mayo.
Ese día, el vehículo de lanzamiento más grande y potente jamás construido despegó de las instalaciones de Starbase, pero el cohete Super Heavy explotó en lugar de realizar el amerizaje previsto en el Golfo de México.
Las dos misiones anteriores también tuvieron un mal final, con la desintegración del piso superior sobre el Caribe.
Sin embargo, es probable que los fallos no afecten en gran medida las ambiciones espaciales de Musk.
SpaceX ha apostado a que su filosofía de “fallar rápido, aprender rápido”, que le ha ayudado a dominar los vuelos espaciales comerciales, finalmente dará sus frutos.
La agencia estatal NASA también depende cada vez más de SpaceX, cuya nave espacial Dragon es vital para el transporte de astronautas hacia y desde la Estación Espacial Internacional.
SpaceX declaró que no existen puntos en común entre los COPV utilizados en Starship (el foco actual de la investigación) y los utilizados en Falcon.
La Administración Federal de Aviación (FAA) aprobó a su vez a principios de mayo un aumento en los lanzamientos anuales de cohetes Starship de cinco a 25, al afirmar que el aumento de frecuencia no afectaría negativamente al medio ambiente.
La decisión desestimó las objeciones de los grupos conservacionistas que habían advertido que la expansión podría poner en peligro a las tortugas marinas y las aves playeras. Aseguró que no hay “ningún peligro para los residentes”.

















