Por Ernesto Villanueva/Especial/Ciudad de México.- La afirmación del virtual Presidente electo Andrés Manuel López Obrador sobre la reasignación del Estado Mayor Presidencial a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha generado algunas reacciones que conviene despejar. Veamos.
Primero. El Presidente de la República en tanto jefe supremo de las fuerzas armadas como lo prevé el artículo 11 Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos tiene el mando del Ejército, de la Fuerza Aérea, de la Marina y todavía del Estado Mayor Presidencial. No existe, cabe precisarlo, ningún impedimento constitucional o local que restringa a AMLO enviar iniciativa de ley para proceder a hacer las reformas legales pertinentes para esa desincorporación.
Segundo. Incorporar al actual Estado Mayor Presidencial a la SEDENA significa que haya un solo mando en el ejército lo que terminaría en los hechos de terminar con la pugna interna de la SEDENA con el Estado Mayor Presidencial, que hoy tiene de facto dos cabezas, generando duplicidad de funciones.
Tercero. Es muy importante señalar que en las democracias contemporáneas la seguridad del presidente o primer ministro están asignadas a civiles. Es el caso, por ejemplo, de Estados Unidos, donde la seguridad presidencial corre a cargo del servicio secreto que depende del Departamento de Seguridad Interna y está conformado por civiles. En Canadá la protección del Primer Ministro corre a cargo también de civiles, de la Royal Canadian Mounted Police.
Cuarto. La existencia del Estado Mayor Presidencial nació con el mínimo razonable. “En 1900, el Reglamento estipuló que un general o coronel ejercería como Jefe del Estado Mayor, cuatro jefes serían ayudantes de campo, con cuatro subalternos que ejercerían como oficiales de órdenes.” (https://www.gob.mx/presidencia/acciones-y-programas/semblanza-historica-del-estado-mayor-presidencial) De las 9 personas iniciales, hoy el Estado Mayor Presidencial incluyendo a Guardias Presidenciales supera los tres mil elementos.
Quinto. El Estado Mayor Presidencial mexicano se explica por el miedo que tradicionalmente ha habido en los gobiernos priistas y panistas para defenderse del pueblo. Hoy esa premisa ha cambiado y la propuesta de AMLO es compatible con las mejores prácticas.
Sumario
El contralor general del Instituto Electoral de la Ciudad de México (@iem), Jorge Alberto DíazConti Villanueva es la antítesis del perfil idóneo. En efecto, Don Jorge Alberto es un hombre producto de la lógica de cuates y cuotas. Con su currículum por la vía meritocrática con dificultades sería jefe de oficina. El Contralor sólo cuenta con una licenciatura en derecho y carece de toda obra académica, de acuerdo al Depósito legal. ¿No cree que hay miles de mexicanos más que superan con creces ese perfil? Seguiremos.


















