Este Espejo Bríxel es un montaje interactivo fabricado con bríxeles, que son algo así como ladrillos-espejo negros por un lado y superficie refractante en el otro. Cada bríxel tiene además un LED para iluminarlo desde dentro.
El montaje en cuestión es un gigantesco muro de 540 bríxeles, que pueden controlarse con el teléfono móvil y tiene un aspecto un tanto misterioso y «mágico». El muro puede «imitar» los movimientos de los visitantes, girar y comportarse de forma más o menos fluida según pasan por delante.
Además de eso también puede utilizarse como pantalla para mostrar letras y mensajes e incluso en la oscuridad total resulta muy vistoso gracias a las luces de colores de su interior.
El espejo Brixel se puede controlar desde un teléfono inteligente para cambiar entre varios contenidos y experiencias interactivas. “Silhouette” es una experiencia en la que, cuando te aproximas a la instalación, los Brixels que están justo delante de ti giran, creando un espejo que se adapta a tu silueta que se mueve contigo y te da una reflexión uno a uno. Los movimientos de Brixels son lo suficientemente precisos como para crear un movimiento orgánico fluido.
Cuando no hay nadie directamente en frente de la instalación, las animaciones cinéticas y la información relevante pueden reproducirse en la instalación con los Brixels girando para crear letras a través de colores y espacios positivos y negativos. Una característica adicional de Brixel Mirror son los LED incrustados que se iluminan desde la parte inferior de cada Brixel. Esto crea una apariencia y experiencias completamente diferentes para cuando el sol se pone.











