Agencias/Ciudad de México.- El Gran Premio de Emilia-Romaña, sexta prueba del campeonato de Fórmula 1 ha sido suspendido producto de las intensas lluvias que dejaron cinco personas muertas y severas inundaciones en esa región de Italia.
La F1 congeló las pruebas de clasificación y carrera en el circuito programadas para celebrar del día viernes a domingo en esa zona de Italia.
La decisión ha sido tomada tras las inundaciones que causaron al menos cinco muertos en esa región de Italia.

“Después de las conversaciones entre Fórmula Uno, el presidente de la Federación Internacional del Automóvil, las autoridades competentes, entre ellas los ministros afectados, el presidente del Club del Automóvil italiano, el presidente de la región Emilia-Romaña, el alcalde de la ciudad y el promotor, se tomó la decisión de que el Gran Premio no tendrá lugar en Imola”, informó el promotor de la F1 en un comunicado.
Los promotores evitaron ahondar sobre una posible reprogramación de la carrera en Emilia-Romaña
al final de temporada de este año.
La F1 indicó justificó que evitaría una mayor presión a las autoridades locales, debido a las afectaciones y daños que han causado condiciones meteorológicas adversas en esa región de Italia.

El presidente y CEO de la F1 Stefano Domenicali lamentó la situación que enfrenta Imola sobre todo por las víctimas que han dejado las intensas precipitaciones pluviales.
“Es una tragedia ver lo que ha ocurrido en Imola y en Emilia-Romaña, la ciudad y la región donde crecí, y mis pensamientos y oraciones van para las víctimas de las inundaciones y las familias y las comunidades afectadas”.
Al menos cinco personas murieron por las inundaciones y otras 5 mil han sido evacuadas, mientras que el suministro eléctrico y las redes de telefonía celular se han visto gravemente afectadas.
El espectáculo de F1 provocaría el arribó de miles de fanáticos al circuito desde el día viernes para las sesiones de entrenamiento previas a la carrera, situación que generaría más presión a un sistema de transporte de por sí saturado.
“Quiero expresar mi gratitud y mi admiración por los increíbles servicios de emergencia que están trabajando sin descanso para ayudar a quienes lo necesitan y aliviar la situación. Son héroes y toda Italia está orgullosa de ellos”, afirmó Domenicali.
“La decisión que se ha tomado es la correcta para todos en las comunidades locales y en la familia de la F1 ya que tenemos que garantizar la seguridad y no crear cargas adicionales para las autoridades mientras lidian con esta situación horrible”.
El personal de la Fórmula Uno ya había recibido la orden de no acercarse al circuito luego de que los aguaceros anegaron grandes zonas en la región de Emilia-Romaña.
A algunos residentes de la ciudad de Imola, próxima a la pista, se les advirtió que se trasladaran a los pisos más altos de sus casas.

El río Santerno discurre justo al lado del circuito de Imola.
El ministro italiano de Infraestructura, Matteo Salvini, había pedido la cancelación del Gran Premio para permitir la llegada de recursos y ayuda a las zonas más afectadas por las crecidas.
Esta es la segunda cancelación de la temporada. El Gran Premio de China, previsto para abril, se canceló en diciembre ante la preocupación por las restricciones relacionadas con la pandemia del coronavirus.
Si el Gran Premio de Imola no se reprograma, algo poco probable dado el apretado calendario de la competición, la temporada tendrá 22 pruebas, las mismas que el año pasado, en lugar de establecer un nuevo récord con 23.
AlphaTauri, que tiene su sede en la cercana Faenza y es el equipo más próximo al circuito, hizo el miércoles un llamado para recaudar fondos para ayudar a la población local.
“Desafortunadamente, nuestra ciudad de Faenza ha vuelto a sufrir intensas lluvias y las consiguientes inundaciones”, dijo la escudería en Twitter.
Ahora la F1 prepara el Gran Premio de Mónaco a disputar el 28 de mayo y una semana después el de España.












