Agencias/Ciudad de México.- Neymar, delantero del club saudí de fútbol Al-Hilal, subastó una zapatilla bañada en 18 quilates de oro y decorada con piedras preciosas, entre otros objetos, para recaudar fondos que apoyen programas sociales, en medio de las críticas contra el jugador por un proyecto de privatización de playas.
La subasta, organizada por el Instituto Neymar Jr. en un club deportivo privado ubicado en la ciudad brasileña de São Paulo, incluyó camisetas del FC Barcelona y del París Saint-Germain firmadas por él mismo y antiguos compañeros de equipo como Mbappé y Messi.
Además, el futbolista ofreció al mejor postor experiencias, como jugar una partida de póquer con él, correr en la pista de karts de su mansión en la playa y viajar a la capital saudí para asistir a un partido del Al-Hilal.
Se trata de la cuarta subasta de este tipo organizada por la ONG de Neymar, que se enfoca en proyectos educativos para niños de familias desfavorecidas que viven en el barrio donde creció el futbolista en Praia Grande, en el litoral del estado de São Paulo.
El evento se celebró en medio de las críticas al delantero por el presunto beneficio que obtendría de un proyecto legislativo que pretende abrir a la privatización áreas colindantes con playas, que en la actualidad pertenecen al Estado brasileño.
La actriz Luana Piovani fue la primera en lanzar en redes sociales la acusación contra el delantero, que hace poco anunció su participación en los planes de una constructora para levantar edificios de lujo frente al mar en el norte de Brasil.
En respuesta, Neymar la llamó “loca” y le pidió que se metiera un zapato “en la boca”, una reacción que no ha hecho más que avivar la polémica y aumentar el número de críticas vertidas por otros famosos brasileños en contra del futbolista.
El nombre del delantero del club saudí de fútbol Al-Hilal ha ocupado estos días las portadas de la prensa después de que la actriz brasileña Luana Piovani le criticase por apoyar un propuesta de ley que se discute en el Senado para construir edificios de lujo frente al mar en el norte del país.
La actriz calificó a Neymar como “un ciudadano terrible”. “Es un pésimo ciudadano, un pésimo ejemplo como padre y un pésimo ejemplo como hombre, como marido, como compañero, ¡pésimo!”, afirmó en un video en las redes.
A lo que Neymar contestó: “Creo que abrieron la puerta de hospicio y soltaron a una loca que no deja de decir mi nombre”.
El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva comunicó su rechazo a la propuesta de ley. “El Gobierno está en contra de cualquier programa de privatización de las playas públicas, que restrinja el acceso de los brasileños a estas playas”, declaró el ministro de Relaciones Institucionales, Alexandre Padilha.
No es la primera vez que el jugador se ha visto envuelto en una polémica por cuestiones medioambientales. En 2023, la Justicia le obligó a pagar 16 millones de reales (cerca de tres millones de dólares) por construir sin licencia ambiental un lago artificial en su mansión en Río de Janeiro.
Neymar apeló ante los tribunales y el pasado mes de abril logró revertir la multa. En 2017, el Instituto optó por realizar una subasta benéfica para recaudar fondos revertidos a las áreas del proyecto. Además, el presupuesto también se destina a remodelaciones en la infraestructura del complejo, nómina de empleados e inversión en nuevos proyectos.











