Agencias/ Ciudad de México.- El actor estadounidense Sean Penn, que ganó su tercer Óscar en una ceremonia a la que no asistió, se encuentra en Kiev para apoyar a Ucrania, el domingo pasado.

Un reportero de la AFP vio al intérprete de 65 años salir de un coche negro en el centro de Kiev el lunes por la mañana, con gafas de sol y llevando una cajetilla de cigarrillos.

“Podemos decir que está en Ucrania, pero se trata de una visita privada; así es como él lo ve, que necesita estar en Ucrania”, declaró un funcionario a la AFP.

“Solo busca apoyar a Ucrania”, añadió el funcionario.

Según esta fuente, se prevé que este mismo lunes se reúna con el presidente Volodimir Zelenski. Penn codirigió un elogioso documental sobre el mandatario ucraniano, “Superpower”, proyectado en el festival de Berlín en 2023.

Una segunda fuente dijo a AFP que el actor incluso planea ir a visitar el frente en el este del país.

El intérprete de “Mystic River”, uno de los principales apoyos de Kiev en Hollywood, ya ha viajado a Ucrania en varias ocasiones desde el inicio de la invasión rusa en 2022.

Sean Penn se alzó este domingo con su tercer Óscar gracias a “Una batalla tras otra”, en la que interpreta a un militar dispuesto a todo.

Es la primera estatuilla como actor de reparto para Penn, quien competía en la categoría con su colega de cinta Benicio Del Toro, además del sueco Stellan Skarsgard (“Valor sentimental”), Delroy Lindo (“Pecadores”) y Jacob Elordi (“Frankenstein”).

 

Sean Penn, el eterno rebelde de Hollywood, se alzó este domingo con su tercer Óscar gracias a “Una batalla tras otra”, en la que interpreta a un rígido militar dispuesto a todo por limpiar su hoja de vida.

Se trata de la primera estatuilla como actor de reparto para Penn, de 65 años, quien competía en la categoría con su colega de cinta Benicio Del Toro, además del sueco Stellan Skarsgard (“Valor sentimental”), Delroy Lindo (“Pecadores”) y Jacob Elordi (“Frankenstein”).

Conocido tanto por sus grandes actuaciones como por su desdén por el circuito de premios, Penn no acudió a la 98ª edición de los Óscar este domingo.

También brilló por su ausencia en ceremonias que lo honraron previamente, como la del Sindicato de Actores y los británicos BAFTA.

En “Una batalla tras otra”, dio vida al coronel Steven Lockjaw, un militar conservador que brevemente pierde el foco por la revolucionaria Perfidia Beverly Hills (Teyana Taylor) y que, años más tarde, moverá literalmente un ejército para que sus deslices pasionales no destruyan sus ambiciones políticas.

El rol no puede contrastar más con Penn, cuyas posiciones liberales y su activismo social lo han llevado a aventuras que parecen de película.

En 2013, ejecutó un fantástico operativo para sacar de Bolivia con documentos falsos a Jacob Ostreicher, un empresario estadounidense bajo arresto domiciliario en el país andino acusado de crimen organizado y lavado de dinero.

En 2015, junto a la actriz Kate del Castillo, entrevistó secretamente en México al narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien se encontraba fugitivo y sería detenido poco después por las autoridades de su país.

Ha forjado singulares amistades con figuras políticas como el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, enemigo acérrimo de Washington, y el mandatario ucraniano Volodimir Zelenski, a quien le regaló uno de sus Óscar.

Su activismo lo ha llevado además a Argentina, Pakistán, Irán e Irak.

Sus opiniones, siempre inclinadas a la izquierda del espectro político, no pasan inadvertidas en Estados Unidos.

A la par también ha impulsado campañas humanitarias, tanto en su país tras el huracán Katrina que impactó severamente a Nueva Orleans en 2005, como en Haití, después del terremoto de 2010.

– Amor y odio –

Penn nació el 17 de agosto de 1960 en Los Ángeles.

Hijo del director Leo Penn y la actriz Eileen Ryan, creció en la industria con la que mantiene una relación de amor y odio.

Abandonó sus planes de convertirse en abogado para dedicarse a la actuación.

En 1981 debutó en Broadway con la obra “Heartland” y enseguida en el cine como cadete militar en “TAPS – Más allá del Honor”.

Inicialmente fue su vida personal lo que lo catapultó al estrellato: Penn se casó en 1985 con Madonna, con quien compartió pantalla un año después en “Aventuras en Shanghái” y de quien se divorció tras cuatro años de matrimonio turbulento.

Pero si los romances del astro sufrieron altos y bajos, su vida profesional solo ha ido en una dirección: ascendente.

Derrochó histrionismo en cintas como “Colores de guerra” (1988), junto a Robert Duvall; “Pecados de guerra” (1989), de Brian de Palma; y en la comedia del mismo año “No somos ángeles”, junto a Robert De Niro.

En 1991 debutó como director con “The Indian Runner”, un drama sobre la guerra de Vietnam inspirado en la canción de Bruce Springsteen “Highway Patrolman”.

El artista, que ha tomado algunas pausas en la actuación y ha asumido otros trabajos detrás de cámara, se ha caracterizado por elegir proyectos con fuerte contenido social y político.

Su primera nominación al Óscar llegó gracias a “Pena de muerte” (1995), en la que interpretó a un hombre condenado por asesinato a la espera de su ejecución en el corredor de la muerte.

Cosechó otras dos candidaturas con “El gran amante” (1999) y “Yo soy Sam” (2001), en la que encarna a un padre con discapacidad mental.

La sequía acabó en 2004, cuando la Academia le dio su primera estatuilla por el drama “Río místico”, en la que dio vida a un padre en duelo que toma la justicia por sus propias manos.

Y volvió a ganar en 2009, cuando fue nominado por última vez gracias a “Milk”, en la que se mete en la piel de Harvey Milk, el activista y primer hombre abiertamente homosexual en ser elegido para un cargo público de Estados Unidos.

El triunfo de este domingo lo destaca junto a leyendas como Daniel Day-Lewis, Jack Nicholson y Walter Brennan, únicos actores en ganar tres Óscar. Logro compartido por Meryl Streep, Ingrid Bergman, Frances McDormand y Katharine Hepburn, quien ganó cuatro.

Penn tiene dos hijos con su exesposa, la también actriz Robin Wright.

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