Por Erick Olivera Méndez/Ciudad de México.- La crisis de la pandemia de Covid-19 dejó de ser una emergencia mundial gracias a la producción en masa de vacunas contra el virus, pero uno de los saldos que dejó esta enfermedad fue el costo económico de las dosis que se quintuplicarán, por lo menos una de ellas, en medio de los riesgos que todavía implica el contagio.
La noticia del encarecimiento de la vacuna la dio Stéphane Bancel, presidente ejecutivo de Moderna, una de las farmacéuticas que produjeron el biológico contra el covid-19, quien aseguró que este año la empresa elevará el costo del producto hasta en cinco veces su valor actual.
La vacuna de Moderna, cuya dosis estaba cotizada en 26 dólares por unidad, un precio que la distinguía como la más cara del mercado, elevará su valor a 130 dólares por dosis, según Stéphane Bancel, el capitán de la empresa que la produce.
El anuncio no cayó muy bien entre los congresistas estadounidenses, quienes citaron la semana pasada al presidente ejecutivo de Moderna, quien no cedió a la presión y se mantuvo en el plan de elevar el precio de las vacunas que produce la empresa.
Stéphane Bancel señaló que el aumento en el costo del biológico obedece a que las vacunas ingresarán al mercado privado y ahí no tendrán el respaldo que significó la derrama de recursos del gobierno para la adquisición pública.
Los legisladores le recordaron al ejecutivo de Moderna que la hacienda pública de Estados Unidos invirtió miles de millones de dólares en la producción de la vacuna y que por lo menos 1 mil 700 millones de dólares fueron respaldados por préstamos del gobierno, a lo que respondió Bancel que la empresa había ofrecido en el momento de la crisis una disminución en los costos de las dosis por 2 mil 900 millones de dólares.
Stéphane Bancel argumentó que al abrirse al mercado la venta de vacunas contra el Covid-19, Moderna tendrá que asumir los costos de las jeringas precargadas para el suministro de las dosis o los viales monodosis de la vacuna, un procedimiento que anteriormente se realizó a través de viales de 10 dosis en las ventas al gobierno.
“Además de todo esto, esperamos una reducción de 90 por ciento en la demanda; como puede ver, estamos perdiendo economías de escala”, respondió el presidente ejecutivo de Moderna a los legisladores estadounidenses.
El senador Bernie Sanders lanzó la pregunta que intentó hurgar en los valores de la empresa: “Ya que su compañía ha generado ganancias enormes gracias a los contribuyentes de este país, ¿reconsideraría su decisión de multiplicar el precio de la vacuna?”.
Pero la respuesta de Stéphane Bancel devolvió al demócrata a la realidad del sistema de mercado: “El volumen que tuvimos durante la pandemia nos proporcionó economías de escala que ya no tendremos. Por eso (el costo de la vacuna) es diferente”.
Bancel y Sanders ya habían debatido antes sobre el valor de las vacunas, y el senador demócrata ya había pedido a Moderna no incrementar los costos de las dosis porque argumentó que el elevado precio no permitiría adquirir el inmunológico a millones de estadounidenses.
Pero entre los saldos económicos de la pandemia está el mercado de las vacunas y el alto costo de sus dosis, que se incrementará paulatinamente ya sin el respaldo de las compras públicas. Por lo pronto, Moderna ya dio el primer paso, y se espera que el resto de la industria haga lo mismo.


















