Agencias/Ciudad de México.- Un saldo de siete sicarios muertos arrojó una serie de enfrentamiento con fuerzas federales en la sindicatura de Tepuche, municipio de Culiacán, en la convulsionada entidad de Sinaloa.
La refriega se registró luego de que elementos de la policía estatal solicitaron apoyo del Ejército y Guardia Nacional tras ubicar a civiles armados en varias postas de vigilancia en caminos rurales en la región de Tepuche.
Los pistoleros rodearon a los elementos de la policía estatal que aguardaron hasta la llegada de refuerzos del Ejército y GN dándose el primer intercambio de fuego entre las partes.
Los sicarios emprendieron un repliegue táctico hacia el área más agreste entre los cerros que rodean Tepuche en medio de una intensa intercambio de balas con las fuerzas federales que recibieron apoyo de un helicóptero artillado.
Las fuerzas federales montaron varios anillos de seguridad para evitar la fuga de los bandidos bajo la lluvia de proyectiles del helicóptero artillado.

La refriega arrojó un saldo de siete sicarios muertos, además, del decomiso de siete fusiles AK-47, 21 cargadores, 790 cartuchos útiles, equipo táctico y varios vehículos.
Un helicóptero Black Hawk sobrevoló el área para resguardar a peritos de la Fiscalía General de la República (FGR) encargados del levantamiento de cadáveres, aseguramiento de armas y vehículos.
El pasado 16 de octubre pasado, esa pandilla de sicarios mató con explosivos lanzados desde un dron al Mayor Jesús O. B., conocido como ‘Nocturno’, integrante de las fuerzas especiales de la Defensa Nacional, mientras realizaba labores de reconocimiento en la región de Tepuche, considerado uno de los perímetros de altos índices de violencia.
El rastreo de las fuerzas federales ubicó a la célula de gatilleros bajo el mando de Jesus Alexander Sanchez Felix, ” El Ruso” y “El P1” en la región serrana de Tepuche, del municipio de Culiacán.
Los sicarios del ‘Ruso’ descargaron explosivos desde drones hacia varias viviendas en las que ubicaron a sus rivales provocando que habitantes abandonaron la zona de Tepuche, en la primera semana de octubre.
Desde septiembre de 2024, comunidades de la sierra han sido escenario de enfrentamientos y ataques con artefactos explosivos, producto de la disputa territorial entre sicarios afines a los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y seguidores de Ismael “El Mayo” Zambada, antes socios del Cártel de Sinaloa, hoy enemigos irreconciliables.

















