Agencias / Ciudad de México.- La plataforma de ‘streaming’ para móviles Quibi anunció que cerrará sus operaciones y comenzará a vender sus activos, apenas 6 meses después de su lanzamiento.
“El mundo ha cambiado drásticamente desde el lanzamiento de Quibi y nuestro modelo de negocio independiente ya no es viable“, cita Reuters al fundador de la empresa, Jeffrey Katzenberg.
Quibi, con sede en Los Ángeles (EEUU), ofrecía entretenimiento y noticias en episodios de 10 minutos o menos para verlos en móviles por 4,99 dólares al mes con anuncios y 7,99 dólares sin publicidad.
“Nuestro fracaso no fue por no intentarlo; hemos considerado y agotado todas las opciones disponibles para nosotros”, indicaron Meg Whitman, la directora ejecutiva, y Katzenberg en una carta a sus empleados.
Quibi —que ha contado con una inversión de casi 1,800 millones de dólares de los estudios de Hollywood y otras empresas— fue lanzado el pasado 6 de abril. De acuerdo con el análisis de Apptopia, sin contar las ventas de publicidad, Quibi ha generado 3.3 millones de dólares en ingresos por suscripción desde su lanzamiento, con una tendencia a la baja desde este julio.
https://twitter.com/watchvenn/status/1320515489085358082
La pandemia no permitió que Quibi capitalizase la disposición de los usuarios a contratar más plataformas para diversificar el tiempo que dedicaban al ocio. Pero achacar el cierre exclusivamente a la pandemia sería una lectura excesivamente simplista, que ignoraría la importancia que han tenido otros elementos.
De un lado, los errores en la estrategia de promoción. El nombre nunca llegó a cuajar en la mente del cliente potencial y pasaron por alto una pieza clave de comunicación: la viralización natural que llevan a cabo los usuarios. Quibi, de hecho, parecía empeñado en impedirlo, ya que no permitía hacer capturas de pantalla de su interfaz. Eso, tal vez, habría incentivado la curiosidad y contrarrestado las duras críticas que recibieron gran parte de sus contenidos.
Tampoco hay que obviar los puntos ciegos en su análisis de mercado. No supieron calibrar la canibalización que provocarían otros servicios en su audiencia (muy especialmente Tik Tok) ni lo cara que resultaba su oferta, frente a un consumo en movilidad cargado de opciones gratuitas. De hecho el precio ha acabado siendo una cuestión capital, sobre todo si tenemos en cuenta que Quibi ofrecía un servicio complementario, no sustitutivo de lo que el cliente ya tenía contratado.
$100 says these @Quibi subway ads last longer than the service. pic.twitter.com/dfP5kjX4p3
— Dan Quitério (@dan_quiterio) October 26, 2020
Otro factor que ha precipitado el fatal desenlace ha sido un exceso de confianza en el contenido y la falta de agilidad a la hora de adaptarse a la nueva situación. Resulta irónico que, tras las múltiples peticiones de los usuarios de hacer Quibi accesible a través de otros dispositivos,las apps para smartTV llegasen un día antes de que se hiciese público el cierre de la plataforma.
Planea, por último, una cuestión básica de entorno. “Quibi se quedó en medio de un sándwich de servicios”. La concurrencia de oferta, pasado ya el repunte de consumo derivado del confinamiento, está apalancando al sector. Veteranos en esto del streaming como Netflix están comenzando a sentir la desaceleración de su crecimiento, algo que ellos mismos habían anticipado en verano. Sus previsiones de aumento de suscriptores se quedaron cortas según los datos correspondientes al tercer trimestre de 2020 (2.2 millones de suscriptores frente a los 2.5 proyectados, muy lejos de los 10.1 millones conseguidos entre abril y mayo, en plena pandemia).
Finalmente, también comienza a apalancarse el usuario, saturado de nuevas plataformas de las que, salvo contenidos puntuales, no es posible apreciar el elemento verdaderamente diferencial. Esta es una de las lecturas posibles que se desprende de la presentación de resultados correspondiente también al tercer trimestre de 2020 de AT&T.
A pesar de que la cifra global de HBOMax, su plataforma más reciente, ha superado todas las expectativas (con 28.7 millones de clientes), solo el 30% de ellos lo son de contratación directa e individual. El grueso de clientes proceden de paquetes combinados que agregan el nuevo servicio (como Comcast, DirectTV o Hulu).
Y hay más: el 70% de los clientes son personas a las que se les hizo el upgrade gratuito como clientes de HBO pero que todavía no se han registrado en la nueva plataforma. Son, por tanto, personas que tienen el servicio a su alcance pero que aún no lo han utilizado. Y ya sabemos el riesgo que tiene no usar un servicio…
Los fondos restantes de la inversión “serán devueltos a los inversores según se especifica en el acuerdo operativo de la empresa”.
Sink your teeth into this. New #FrightBites drop every. Single. Day. Only on Quibi: https://t.co/GMVRTNGb0W pic.twitter.com/7bpWPEa1DO
— Quibi (@Quibi) September 28, 2020


















