Agencias, Ciudad de México.- La empresa deportiva PUMA logró en 2024 su objetivo de fabricar 9 de cada 10 productos con materiales reciclados o certificados. Según indicó la compañía en el marco de su informe de sostenibilidad publicado, también realizó nuevos avances en áreas de su interés: circularidad, clima y derechos humanos.
Desde que fijaron en 2021 el objetivo inicial de 9 de cada 10 productos, PUMA aumentó considerablemente el uso de materiales reciclados y certificados, lo que reduce la emisión de gases de efecto invernadero. En 2024, PUMA utilizó un 13 % de algodón reciclado y cerca de un 75 % de tejido de poliéster reciclado en sus productos.
”Alcanzar nuestro objetivo ‘9 de cada 10 productos’ un año antes de lo previsto es un testimonio del gran trabajo en equipo que todos los comprometidos con PUMA y nuestros socios fabricantes han realizado”, comentó Maria Valdes, directora de Producto de PUMA. ”Aprovecharemos este impulso para seguir buscando maneras de reducir nuestro impacto ambiental, como parte de nuestros objetivos de sostenibilidad Visión 2030”.
Aunque el poliéster reciclado suele fabricarse a partir de botellas de plástico, PUMA asumió un rol preponderante en el sector con su proyecto de reciclaje de textil a textil RE:FIBRE, que utiliza residuos industriales y posconsumo como fuente principal de materias primas. En 2024, el 13.9 % del poliéster utilizado en los productos de Apparel de PUMA ya se fabricaban utilizando RE:FIBRE.
Respecto del clima, PUMA siguió trabajando con sus principales proveedores para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la cadena de suministro. Como resultado, las emisiones relacionadas con la compra de bienes y servicios disminuyeron en un 17 % entre 2017 y 2024. PUMA redujo en 2024 las emisiones de sus propias operaciones en un 86 % en comparación con 2017, a través del abastecimiento de todas sus oficinas, tiendas y almacenes con electricidad renovable (esto incluye la compra de Certificados de Energía Renovable, mediante el aumento de vehículos eléctricos en su flota mundial de automóviles y la apertura de dos plantas solares fotovoltaicas a gran escala en su sede central y en un importante centro de distribución en Alemania).
En conjunto, PUMA apunta a una reducción absoluta del 90 % de los gases de efecto invernadero en sus propias operaciones y a una reducción absoluta del 33 % en las emisiones de su cadena de suministro para 2030, en comparación con 2017. La finalidad es lograr lo que los científicos consideran necesario para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales.
En cuanto a sus objetivos en materia de derechos humanos, PUMA organizó nuevas formaciones sobre temas importantes, como el acoso sexual, para los trabajadores de su cadena de suministro. Desde 2021, más de 290,000 empleados y trabajadores de las fábricas de PUMA han recibido capacitación vinculada al acoso sexual. En 2024, el pago promedio a los principales proveedores de PUMA en todo el mundo, incluidas las horas extra y las bonificaciones, fue un 66 % superior al salario mínimo, lo que supone un aumento de 3 puntos porcentuales con respecto al año anterior.












