El pasado 22 de enero del año 2013, el titular del Poder Ejecutivo del Gobierno Federal publicó en el Diario Oficial de la. Federación el Decreto por el que se establece el Sistema Nacional para la Cruzada contra el Hambre (SINHAMBRE).
Según el Decreto, la Cruzada contra el Hambre “está orientada a la población objetivo constituida por las personas que viven en condiciones de pobreza multidimensional extrema y que presentan carencia de acceso a la alimentación.”
Se propone llegar a “Cero hambre a partir de una alimentación .Y nutrición adecuada de las personas en pobreza multidimensional extrema y carencia de acceso a la alimentación” así como “Eliminar la desnutrición infantil aguda y mejorar los indicadores de peso y talla de la niñez”.
La Cruzada contra el Hambre tiene los objetivos siguientes:
- Cero hambre a partir de una alimentación y nutrición adecuada de las personas en pobreza multidimensional extrema y carencia de acceso a la alimentación;
- Eliminar la desnutriciól) infantil aguda y mejorar los indicadores de peso y talla de la niñez;
- Aumentar la producción de alimentos y el ingreso de los campesinos y pequeños productores agrícolas;
- Minimizar las pérdidas post-cosecha y de alimentos durante su almacenamiento, transporte, distribución y comercialización, y
- Promover la participación comunitaria para la erradicación del hambre.
El promovente menciona que el programa, se concentra en 400 municipios seleccionados “con base en la incidencia de pobreza extrema, así como en el número de personas en esta condición y personas con carencia de acceso a la alimentación “,y comenta:
El objetivo de esta Cruzada contra el Hambre no sólo es encomiable y loable, es, para los suscribientes un imperativo de carácter primordial. Reconocemos que es una tarea en la que todos los sectores políticos y económicos debemos abocamos generosamente; no hay cabida para 2 cálculo político; no podemos permitir que este esfuerzo naufrague por el espíritu de facción, o por el nocivo exclusivismo partidista.
Toda política pública seria debe regirse por los principios de justicia y universalidad. Está es, focalizar sus beneficios, ya que criterios sin sustento ni fundamento científico dará lugar a especulaciones, a inercias que lejos de robustecer tan importante empresa, contribuyan más bien a minar su legitimidad.
Ahora bien, diversos sectores han mostrado su preocupación debido a la integración de los primeros municipios-meta sean parte de una estrategia político-electoral, toda vez que el programa Cruzada Nacional contra el Hambre no consideró en la primera etapa a municipios que sufren extrema pobreza, por ejemplo, el programa no incluye a municipios con índices más graves de pobreza. Tales son los casos de San Francisco Tlapancingo, Oaxaca, donde el 56. 1 por ciento de la población vive en pobreza extrema, o el Zirándaro, Guerrero, donde lo mismo ocurre con el 57.4 por ciento su población.
Es el caso, en igual argumentación, que municipios de alta marginalidad de la Sierra Tarahumara, no fueran considerados, como Urique, con 9 mil 43 pobres extremos (43. 1 por ciento) y 6 mil 38 con carencia alimentaria (28.8 por ciento), y Balleza, con 8 mil 237 personas en pobreza extrema (40.2 por ciento) y 8 mil 320 carente de alimentación (40.6 por ciento).
En ese orden de ideas, municipios de la región sur-sureste del país, conformada por los Estados de Puebla, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Quintana Roo, Campeche y Yucatán, donde se encuentran las localidades con el mayor índice de indicadores de pobreza alimentaria y extrema pobreza no se encuentren considerados en la primera etapa del proyecto gubernamental.
También agrega que, la aplicación de la Cruzada contra el Hambre no será un “traje a la medida” para los municipios más pobres que conforman la región sur-sureste del país. Y cita que de acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), Oaxaca cuenta con una población de 1 millón 14 mil que tienen carencia alimentaria.
La aplicación de la Cruzada Nacional Contra el Hambre en el estado de Oaxaca sólo ha contemplado 133 municipios de los 570 que conforman el territorio y, por tanto, se dejarían fuera a 2 de cada 3 habitantes del estado en situación de carencia alimentaria.
Dada la importancia que le otorga al tema, comparte en las dos iniciativas el siguiente ejercicio estadístico donde compara datos del Sistema Nacional para la Cruzada Contra el Hqmbre y datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), con el objetivo de contrastar que la lista de los 400 municipios que contempla el programa SinHambre no ha hecho justicia a la problemática que sufre la región sur-sureste del país, en materia de desigualdad.
En los nueve estados que conforman la zona sur-sureste del país viven 6 millones 423 mil personas en condiciones de pobreza extrema y comenta que el crecimiento económico medido por el PIB en las economías del Sur no ha probado tener capacidad suficiente para mejorar los niveles de vida de la población, particularmente la de las personas en situación de pobreza, es así que propone que el desarrollo social se convierta en el eje principal para que los estados del sur puedan desarrollarse.
Por ello propongo dos vertientes para enfrentar los rezagos sociales que existen en la zona sur-sureste:
- La primera, pensada para apoyar a las empresas vinculadas a Jos mercados externos con el propósito de que éstas compitan con eficacia y puedan exportar sus productos;
- La segunda, debe estructurarse de tal manera que sea capaz de ofrecer apoyos y estímulos a sectores y ramas productivas atrasadas que tengan la posibilidad de dar cabida a proyectos locales, que además de involucrar la participación de la sociedad civil y de las comunidades indígenas, tengan pensada su oferta para abastecer a Jos mercados locales.
Para lograrlo se deben realizar acciones los dos sentidos siguientes:
- Asignar Jos recursos presupuestales a prioridades sociales, un gasto social imprudentemente asignado, como obras suntuosas de infraestructura cuando existen viviendas sin los servicios elementales u hospitales urbanos cuando en el campo no se dispone de atención médica básica, son ejemplos de un gasto social que, aunque alto, no tendrá impactos positivos en las condiciones de vida de la mayor parte de la población y;
- Sin perder la estabilidad financiera y el equilibrio macroeconómico, es indispensable ampliar la dotación de recursos financieros para que los estados del Sur puedan implementar una política social de alto impacto y de largo plazo.
El modelo que necesita el Sur en materia de desarrollo social tiene que estar caracterizado por una alta eficiencia social. No es suficiente gastar más en salud, es indispensable gastar en salud para los más pobres. No basta con asignar más recursos a educación, lo prioritario es alfabetizar y ofrecer una educación básica de calidad mediante la cual se fortalezcan valores sociales, culturales y de respeto a la naturaleza, lo cual, dicho sea de paso, ya se encuentran presentes en las comunidades indígenas.
Después de hacer un recuento de los errores de anteriores programas sociales, podemos afirmar con solvencia técnica que para el Sur no son suficientes los programas focalizados contra la pobreza, quienes solo podrán resolver temporal y fragmentariamente algunas de las muchas necesidades que se tiene. Para mejorar el nivel de desarrollo social de la población del Sur es indispensable proponer programas innovadores que surjan de la propia base social que los demanda y, para ello, es prioritario que los pobres se transformen en sujetos activos de su desarrollo económico y social.
Existe un desarrollo desigual en el país. Ha habido un abandono al desarrollo del campo, se centralizaron las regiones productivas. Los tres poderes de gobierno se encuentran concentrados en la zona centro del país, lo que beneficia a los estados que están en la región centro, mas lastima a las entidades que no están en ese círculo.
La industria de manufacturas y maquila de productos con valor agregado se encuentra en la región centro-norte del país. Esto desde el contexto de la liberalización del mercado internacional, donde nuestro principal socio comercial es el vecino país del norte, Estados Unidos.
Las reformas que propongo van en el sentido de darle mayor fortaleza a los programas sociales en las localidades con altos índices de marginación. Además, el hecho de promover acciones para mejorar las condiciones de bienestar de las comunidades más vulnerables, hace que se reduzca el abandono de sectores productivos de nuestra economía, sobre todo en el campo.
Más información: Senado.

















