Agencias/Ciudad de México.- Los actores armados en Colombia nutren sus filas de menores reclutados forzadamente tras atraerlos con engaños en redes sociales, citando a sus comunidades a reuniones bajo presión, ofreciendo dinero o utilizando a otros menores ya reclutados para persuadir a los nuevos, informó la policía tras revisar las distintas modalidades en todo el país.
Los grupos armados ilegales en Colombia han innovado en sus métodos para reclutar forzosamente a menores de edad utilizando para atraerlos videos de redes sociales con música popular y mensajes que intentan glorificar la vida ilegal.
Esa modalidad fue advertida por Scott Campbell, el representante en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien en entrevista con The Associated Press aseguró que está contactando a Meta y TikTok a nivel global para que tomen “medidas urgentes” para evitar que los grupos armados recluten más niños a través de sus plataformas.
Afirmó que las empresas de redes sociales deben invertir más recursos en campañas de prevención, herramientas automatizadas y moderadores humanos que puedan eliminar los videos que buscan reclutar a menores en Colombia.
“Estas empresas deben, antes de entrar en el mercado y lanzar sus plataformas o productos, identificar los riesgos”, aseguró Campbell. “Existe un riesgo obvio: podrías ser utilizado para facilitar el reclutamiento de niños. ¿Cómo lo mitigas o previenes?… Bajo los principios rectores de la ONU, debes demostrar que estás haciendo algo”, agregó.
Campbell se mostró preocupado porque considera que las redes sociales no están dedicando recursos en países como Colombia para mitigar los daños, mientras que sí lo hacen en el norte global porque “es donde sienten la mayor presión política para tomar medidas”.
Consultado por AP sobre la existencia de políticas que prevengan el reclutamiento de menores, un portavoz de Meta aseguró que prohíben las “organizaciones peligrosas vinculadas al terrorismo” en sus plataformas y apoyan el “trabajo de las fuerzas de seguridad para combatirlas alrededor del mundo, incluyendo sus esfuerzos contra el reclutamiento de menores”.
“Este es un espacio adversarial y es por eso que también colaboramos con otras empresas, compartiendo información y tomando medidas contra estas amenazas que evolucionan constantemente en internet”, agregó el portavoz.
Un portavoz de TikTok explicó a la AP por medio de un correo electrónico que trabajan “arduamente para identificar y eliminar contenido y cuentas” que incumplen sus normas, lo que incluye no permitir la presencia de organizaciones o individuos violentos.
Además, aseguró que no han detectado evidencia de que el reclutamiento se esté dirigiendo específicamente a menores de edad. TikTok indicó que su plataforma puede ser usada por mayores de 13 años y cuentan con medidas de seguridad para ellos que incluyen la restricción de su acceso a mensajes directos.
TikTok también dijo que trabajan de cerca con las autoridades colombianas y han prohibido las cuentas y los vídeos que incumplen sus normas.
Para Campbell, Colombia es un ejemplo de lo grave que puede ser la situación para los niños, sus familias y poblaciones vulnerables como los indígenas, donde se presentan las cifras más altas de reclutamiento forzoso en el país.
Los casos han ido en aumento en los últimos años, pese a que hay un subregistro por el temor de las comunidades a denunciar. ONU Derechos Humanos identificó 134 casos en 2023, mientras que en 2024 ascendieron a 216.
La estatal Defensoría del Pueblo reportó cifras más elevadas. En 2024 recibieron información de 409 casos, mientras que en el año anterior fueron 342. La gran mayoría, 300, fueron reportados en el convulso departamento de Cauca, al suroeste del país.
“Nuestros niños y niñas se han vuelto un botín para la guerra”, dijo a AP Anyi Zapata, coordinadora de Derechos Humanos de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del departamento del Cauca. “Lo están haciendo a través de jugar con sus necesidades”.
Desde 2019 la organización ha identificado el uso de redes sociales por parte de grupos ilegales para atraerlos.
“La más frecuente, que es TikTok, se ha prestado para crear usuarios en los cuales contactan a nuestros niños y niñas para ofrecer dinero, para pagar por favores, para ofrecer cosas materiales como una motocicleta, el celular, dinero para la escuela o cosas que están de moda”, aseguró Zapata.
Zapata dijo estar sorprendida porque los grupos armados les “están pagando tratamientos” estéticos a niñas y jóvenes para luego utilizarlas “para ser la cara visible de estas cuentas de Internet y enamorar chicos”.
La utilización de cuentas en redes sociales para reclutar menores fue advertida por la policía colombiana desde el año pasado, cuando descubrieron una decena de cuentas en TikTok que con sus videos breves incitaban a vincularse a las estructuras ilegales. Resultaron tener en total cerca de 231,000 seguidores y más de 2,6 millones de interacciones.
AP vio videos en línea donde los grupos armados muestran su propaganda, especialmente enseñando logos o haciendo referencia a las disidencias de la extinta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no se acogieron al acuerdo de paz con el Estado en 2016.
“Qué vivan las misiones secretas que hacemos mi compa y yo”, se lee en un mensaje que acompaña un breve video de TikTok en el que un hombre conduce una motocicleta por una carretera polvorienta vestido con ropa de camuflaje. En otro video suena de fondo una canción sobre la guerrilla, mientras se enfoca el logo de un grupo armado estampado en su vestimenta.
Campbell condenó el reclutamiento forzado por parte de los grupos armados ilegales e hizo un llamado al Estado colombiano a actuar: “En última instancia, es el Estado quien tiene la responsabilidad de proteger a su gente”.
La Defensoría del Pueblo de Colombia reveló el viernes que 23 niños y adolescentes han sido vinculados a grupos violentos. Esta cifra implica que el reclutamiento de niños aumentó un 53% en el primer trimestre de este 2023, con respecto al mismo periodo del año pasado.
El dato se conoce por una carta que le envió el Defensor del Pueblo, Carlos Camargo, a la Representante Especial del Secretario General de la ONU para los Niños y el Conflicto Armado, Virginia Gamba, a propósito de la conmemoración del Día del Niño.
De acuerdo con el documento, en los tres primeros meses de este 2023, 13 niños y 10 niñas que tienen edades entre los 13 y los 17 años, salieron de sus hogares para integrar las filas de los actores violentos. En el mismo periodo del año pasado se habían identificado 15 casos.
En este 2023, el departamento del Cauca, en el suroccidente de Colombia, es la región donde más se han registrado casos con un total de 14. Le siguen los departamentos de Amazonas (en la frontera con Brasil) con cuatro jóvenes reclutados, dos en Antioquia (centro occidente) y uno en Arauca (frontera con Venezuela).
En la carta, el defensor Camargo alerta del “alto riesgo en el que se encuentran niñas, niños y adolescentes de ser reclutados, usados y utilizados por los actores violentos”. Añade que “es una preocupante situación que seguimos evidenciando y que debe tomar relevancia en el ámbito internacional”, pues representa una violación del Derecho Internacional Humanitario (DIH).
De acuerdo con el organismo humanitario, las comunidades étnicas y aquellas que viven en zonas rurales apartadas son las más afectadas. En esos lugares, “la presencia institucional es escasa”, expresa la misiva. Por eso pidió que se aumente la oferta social y educativa en esos territorios, pues considera que es la forma de evitar que los niños y jóvenes terminen en la guerra.
El Defensor Carlos Camargo también pidió al gobierno nacional que ante cualquier intención de diálogo con grupos violentos, deben estar en el centro de la conversación los derechos de las víctimas y especialmente los de los menores de edad.
Una decena de cuentas de TikTok, que con sus videos breves incitaban a vincularse a las estructuras ilegales, resultaron tener en total cerca de 231.000 seguidores y más de 2.6 millones de interacciones, agregó el reporte policial.
En la red social los actores armados estarían difundiendo fotografías de menores con uniformes militares, enseñando armas y cultivos de hoja de coca, la materia prima para la cocaína.
En lo que va del año, la policía ha tenido conocimiento de 101 casos de reclutamientos ilícito de menores. De acuerdo a la estatal Defensoría del Pueblo, en 2023 se registraron 184 casos de reclutamiento forzado de menores.
Al menos 47 casos de reclutamiento forzado registrados durante 2024 ocurrieron en el convulso departamento de Cauca, donde confluyen la guerrilla Ejército de Liberación Nacional, el cártel Clan del Golfo y las disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). También se registraron casos en Nariño, fronterizo con Ecuador; Caquetá, al sur del país; y Meta y Tolima, en el centro.
Los grupos armados ilegales buscarían a los menores más vulnerables “que registran mayor deserción escolar, entornos disfuncionales, asentamientos ilegales y altos índices de pobreza”, señaló la policía en un comunicado. Por ejemplo, el Clan del Golfo —el mayor cártel de drogas activo en el país— estaría vinculando menores en situación de calle en el bajo Cauca Antioqueño, al noroeste del país, o de los barrios pobres de la periferia de Medellín.
Los armados también suelen convocar bajo amenaza a las comunidades a reuniones para difundir mensajes políticos en los que entregan alimentos, dádivas y elementos escolares, señaló la policía.
En febrero de 2023, personas armadas con brazaletes que las identificaban como pertenecientes a una disidencia de las FARC entraron a una escuela en Antioquia, entregaron regalos a los niños y jugaron con ellos, un acto que generó un amplio rechazo en el país.
Después de ser reclutados, algunos de los menores de edad tendrían que cumplir un “curso básico de guerrilla” con entrenamiento físico y en manejo de armamento, inicialmente con “armas” en madera. Según las autoridades, los denominados “centros de instrucción” tendrían capacidad para hasta 300 menores.
Luego de recibir el entrenamiento, los niños y adolescentes serían enviados a zonas alejadas de sus lugares de origen para “evitar una posible fuga”.
Los actores armados ilegales utilizan los menores de edad para cumplir diferentes roles como recolectar la hoja de coca, servir de informantes, cometer sicariato, manejar explosivos y, en el caso de las niñas y adolescentes mujeres, para servicios sexuales a los cabecillas o tareas domésticas.
El reclutatamiento forzado de menores ha sido una práctica recurrente en el conflicto armado interno de más de cinco décadas en Colombia. La Comisión de la Verdad, un órgano extrajudicial creado para esclarecer los hechos del conflicto, estima que entre 27,101 y 40,828 menores de edad fueron víctimas de reclutamiento entre 1990 y 2017.
El documento que envía la Defensoría es parte del informe que elabora periódicamente el Consejo de Seguridad de la ONU, en torno a la participación de niños, niñas y adolescentes en los conflictos armados.

















