Agencias/Ciudad de México.- Gilberto Bátiz García presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), dijo que la justicia es un pilar de la paz social debido a que una vez rota la confianza, el desencanto abre la puerta a la indiferencia y a otros males mayores en el país.
Durante la toma de posesión del cargo de presidente del TEPJF, Bátiz García aseguró que impulsará la colegialidad funcional, cercanía con los ciudadanos, además, de decisiones para fortalecer la estabilidad, gobernabilidad y un aterrizaje administrativo ordenado, racional con justicia de rostro humano.
En su primera sesión pública al frente del pleno del TEPJF, tras haber sido el primer magistrado presidente electo por el voto popular, Bátiz García desglosó los ejes en que ejercerá, basado en el trabajo de equipo con sus colegas y contacto directo con la gente.
Enfatizó que lo que no se conoce, no se valora. Y lo que no se valora, no se defiende.
“La justicia no debe permanecer encerrada entre muros o expedientes; debe recorrer el territorio, escuchar de viva voz, explicar sus decisiones y fortalecer la educación cívica, sobre todo entre los grupos históricamente discriminados y vulnerables”, expuso Bátiz García ante el pleno de la Sala Superior integrado por las magistradas Claudia Valle Aguilasocho, Mónica Aralí Soto Fregoso -quien participó de manera virtual-, así como los magistrados Felipe de la Mata Pizaña, Felipe Alfredo Fuentes Barrera y Reyes Rodríguez Mondragón.
Respecto a la colegialidad funcional, Bátiz García originario de Chiapas señaló que, en un órgano como la Sala Superior, trabajar en equipo no es una cortesía: es un deber constitucional y moral ante el pueblo.
“La pluralidad de visiones es riqueza, pero sólo si se procesa con respeto, diálogo y responsabilidad compartida. Un Tribunal dividido no sirve a México. Seré un catalizador de soluciones, no un generador de conflictos”, aseguró.
En ese sentido, reconoció que es indispensable la experiencia, pericia y apertura de sus colegas magistradas y magistrados, ya que, sin su apoyo, sin su aporte, esta nueva etapa de la justicia electoral sería inviable.
“Estoy seguro de que todas y todos comprendemos el momento histórico que enfrentamos y que, con compromiso y generosidad, aportaremos nuestro mayor conocimiento y experiencia al servicio de la democracia”, enfatizó.
Manifestó que existen retos internos y externos complejos en el país.
La justicia electoral, añadió, debe ser pilar de paz social y certeza democrática, por lo que las jueces constitucionales del TEPJF tienen, además de una obligación jurídica, una responsabilidad republicana: conducirse con una visión de Estado que permita la transmisión del poder de manera legal, legítima y sin conflictos.
La reforma judicial de 2024, recordó Bátiz García, junto con la iniciativa electoral en curso, exigen un reajuste del aparato administrativo de la justicia en la materia.
Por ello, se comprometió a ser sensible a las condiciones socio-políticas y revisar con responsabilidad cualquier ajuste presupuestal que fortalezca la racionalidad del gasto sin comprometer la independencia judicial.
Destacó que impulsará la justicia con rostro humano, que sea sensible a la diversidad y comprometida con un federalismo electoral vivo en el país.
“No es lo mismo aplicar la ley en San Pedro Garza García que en San Pedro Chenalhó; las reglas son las mismas, pero las condiciones sociales son distintas, y la justicia debe entender esas diferencias de contexto”, precisó.
En su discurso, Bátiz García recordó que, en su experiencia como funcionario público electoral en Chiapas por más de una década, aprendió que la democracia es frágil, y si no se cuida todos los días, se desmorona.
Mencionó que México ha vivido momentos en que la voluntad popular ha sufrido presiones indebidas o violencia que amenaza el libre ejercicio del voto, además, de que el abuso de poder y los excesos partidistas pueden erosionar la confianza ciudadana.
“Y cuando esa confianza se rompe, el desencanto abre la puerta a la indiferencia y a otros males mayores. Por eso, la democracia no puede darse por sentada; debe defenderse con reglas claras, instituciones íntegras y resultados confiables que la ciudadanía sienta en su vida cotidiana”, sostuvo.
A la sesión asistieron ministros de la SCJN; el presidente del Tribunal de Disciplina Judicial, Néstor Vargas Solano; la presidenta del Órgano de Administración Judicial, Celia Maya García; consejeros del Instituto Nacional Electoral; magistradas y magistrados de las Salas Regionales del TEPJF, autoridades electorales estatales, legisladores y representantes de los partidos políticos.
El magistrado Felipe Alfredo Fuentes Barrera, en su calidad de decano de la Sala Superior, resaltó la coincidencia con el ideario de que la justicia debe ser cercana, humana y comprensible; un derecho de todas y todos, no un privilegio.
A su vez, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, aseguró que “un pilar fundamental de la democracia es la garantía de que las elecciones sean libres, que los votos se cuenten bien y que existan instituciones que garanticen que las diferencias o conflictos que surjan durante el proceso sean resueltas por un ente especializado, imparcial y ahora democrático”.


















