Agencias/Ciudad de México.- Una parvada de pelícanos ha sido encontrada muerta en las tierras que colindan dos ranchos particulares en el municipio de Atoyac, a 102 kilómetros del puerto de Veracruz, una de las zonas que sufrió daños severos derivados del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México.
Habitantes de la zona narraron a los medios locales que nunca había visto una escena similar de aves muertas en esas tierras, en la zona centro montañosa de Veracruz.
Las aves que aparecieron muertas al parecer consumieron peces que podrían haber sido contaminados por el derrame de hidrocarburo que se extendió por más de 230 kilómetros de las costas de Campeche, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz, desde los primeros días de febrero pasado.
El periódico Excelsior reportó que los propietarios de los ranchos, Alfonso Herrera Ortiz y Regino Ortiz Rayón, ubicados en la comunidad Esperanza, recorrieron sus linderos en los que hallaron la parvada de pelícanos muertos.
De acuerdo con esa version, los propietarios encontraron al menos 10 aves de un peso aproximado de 20 kilos cada una que se desplomaron tras sobrevolar esas tierras.
“El desplome de las aves que volaban ha sido repentina y estrepitosa’, indicó el periódico Excelsior.
Agregó que los expertos no tienen registro de un suceso similar de muerte repentina de aves en esa región de Veracruz.
🥺💔 Pelícanos caen del cielo, y nadie quiere ver el fondo del problema.
Atoyac, Ver.— No fue una escena cualquiera: pelícanos desplomándose en pleno vuelo, cayendo sin vida sobre parcelas de La Esperanza. No es normal. No es casualidad. Y mucho menos es coincidencia.… pic.twitter.com/nxZHu1ZcFp
— Teresa Mendoza 💜 (@MaTere_Mendoza) April 8, 2026
Según los expertos citados por Excelsior, la ruta que siguieron las aves no ha sido la que normalmente recorren, dado que siempre vuelan sobre el litoral para conseguir alimento en sus traslados.
Las aves muertas forman parte de la especie pelícano blanco americano (Pelecanus erythrorhynchos) que migra desde Canadá y el norte de Estados Unidos hacia zonas más cálidas del sur, incluyendo el Golfo de México y el Caribe.
“En Xalapa hubo otro sobrevuelo y llamó la atención que hacían círculos, como desorientados”, explicó el biólogo Pedro Grajales, quien aclaró que la ruta de estas aves es desde Canadá hacia el sur, de acuerdo a Excelsior.
Los pelicanos ingresan a vía Tamaulipas, llega a los humedales costeros, incluidos Veracruz, Tabasco y la Península de Yucatán, en territorio mexicano.
Durante su recorrido buscan lagunas costeras, estuarios y cuerpos de agua interiores como sitios de descanso y alimentación.
Por su parte, el ayuntamiento de Atoyac informó que ha solicitado a la dirección municipal de Protección Civil realizar un estudio sobre las aves muertas, para conocer las causas que provocaron el daño repentino.
Además, las autoridades municipales ubicaron un terreno para enterrar las aves para evitar zozobra entre los habitantes que han externado su temor de que los pelícanos sean portadores de alguna enfermedad en la zona.
De acuerdo a la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México —en donde Veracruz y Tabasco tienen sus costas— el daño por el derrame abarca 230 kilómetros de litoral y 39 comunidades, muchas de las cuales viven del turismo y la pesca y que han estado resintiendo los efectos justo cuando se acercan, además, unos días de vacaciones por la Semana Santa que podrían atraer menos visitantes a esas zonas y afectar su sustento.
Según la Red, que agrupa a una docena de asociaciones de pescadores, indígenas y ambientalistas, el crudo alcanzó ya a la laguna del Ostión, en Veracruz, en donde se crían peces, camarón y almejas.
Denuncian, además, la falta de información sobre el daño a la fauna y alertan sobre la urgencia del saneamiento de los ecosistemas costeros ante el inicio en abril del periodo de anidación de la tortuga marina.
“Estas manchas van a seguir avanzando”, dijo el ecólogo Alex Zepeda, sosteniendo restos de una tortuga marina cubierta de chapopote en una playa en Coatzacoalcos, Veracruz, hallada durante una jornada de limpieza a la que se sumaron habitantes de la ciudad.
“Parte de este residuo del petróleo está aquí en nuestras playas, pero parte de ese residuo seguramente está a kilómetros mar adentro y ahí va a estar.
“Entonces, ahora es cuando se necesitan barreras absorbentes para poder seguir limpiando el mar, porque si no vamos a continuar con la misma problemática”, subrayó.
El pasado 26 de marzo, La Presidenta Claudia Sheinbaum dijo que su gobierno está investigando el caso, que podría haberse originado en un barco petrolero frente a Tabasco, tras reiterar que no fue provocado por la petrolera estatal Pemex, que colabora junto con las autoridades ambientales en la limpieza de las playas y que han recolectado alrededor de 95 toneladas de residuos impregnados con hidrocarburo.
“Tiene que haber las sanciones a quien generó este derrame de combustible”, dijo la mandataria, sin dar un estimado de cuándo se podría conocer el resultado de la investigación. La secretaria del Ambiente, Alicia Bárcena, dijo días atrás que hubo una descarga en las inmediaciones de un fondeadero en altamar frente al Complejo Petroquímico de Pajaritos, donde atracan los barcos para descargar.
“Lo que haya sucedido sucedió ahí la descarga en el fondeadero de Pajaritos y Dos Bocas, pero tampoco tenemos la seguridad y sabemos que no fue Pemex, que fue lo más probable un barco de este de carácter privado y entonces pues en eso estamos todos trabajando”, dijo tras ser consultada en sobre el tema luego de un evento.
Además de Pemex, en el Golfo de México existe actividad de petroleras privadas y contratistas de estas compañías y de la operadora estatal. Veracruz y Tabasco son unas de las zonas con mayor actividad petrolera en tierra en México y, junto con Campeche, en aguas someras.
“Qué feo va a ser que en las vacaciones pues la gente no pueda venir a disfrutar”, dijo Maritere Maldonado, voluntaria de una brigada de limpieza en Coatzacoalcos, con el rostro cubierto con un cubrebocas como forma de protección.


















